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4 Opinión MARTES 3 1 2006 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: José Luis Romero Adjunto al Consejero Delegado: Emilio Ybarra Aznar Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil MEJOR, PERO AÚN MAL E LA PELIGROSA DEPENDENCIA ENERGÉTICA OS europeos hemos descubierto abruptamente nuestra condición de dependencia energética respeto a Rusia a través de la agria disputa entre Moscú y Kiev. Los checos, eslovacos, húngaros, austriacos, alemanes o polacos se han dado cuenta de repente de que el suministro del gas, en un periodo especialmente sensible como es el del invierno, depende de la voluntad de abrir o cerrar el grifo de un dirigente político como Vladimir Putin, que no duda a la hora de hacer uso de ese recurso con fines claramente políticos. Lo que subyace bajo una disputa escrupulosamente comercial son grandes decisiones geoestratégicas y a nadie se le oculta que si hace dos años hubiese llegado al poder en Ucrania el candidato prorruso, en lugar de Víctor Yúshenko con sus aspiraciones prooccidentales, no habría habido ninguna reclamación por parte del Kremlin a propósito del precio del gas. Pero Yushenko ha dado pasos claros hacia Occiente, tiene medio pie dentro de la Alianza Atlántica, cuenta con la simpatía de la Casa Blanca y se ha hecho prometer un cierto horizonte europeo Toda esta batería de cuestiones representan para Moscú una afrenta de muy difícil deglución y quizás peor digestión. En la noche de los tiempos, Rusia nació en Kiev y junto a Ucrania y Bielorrusia forma una unidad cultural y religiosa que bajo distintas fórmulas se ha mantenido unida siempre. Sin embargo, ahora que Ucrania es independiente, sólo con ver los modos con los que el Kremlin pretende administrar esas relaciones, no es extraño que los ucranianos anden tentados de asegurarse anclajes en otros escenarios geopolíticos. Para ellos, la lección es que la independencia es una aspiración muy costosa de mantener y el precio que hay que pagar por ella no es siempre un dulce licor, sino un camino de sacrificios y trabajo. No es realista pretender mantener una política que se L sabe que va a irritar a los rusos y al mismo tiempo esperar que el Kremlin mantenga a cambio unas tarifas preferentes en materia energética. Pero tampoco a nadie se le puede pasar por alto el hecho de que aunque hubiera sucedido un inesperado milagro económico en Ucrania, gracias al cual la riqueza del país se hubiese multiplicado extraordinariamente, tanto como para poder pagar con creces el precio que exige Moscú por el gas, seguiríamos estando en la misma circunstancia, porque Kiev depende absolutamente de la energía rusa desde la época de la Unión Soviética. Aunque no hubiera disputa sobre el precio, Putin podría cortar el suministro en pleno invierno, alegando cualquier otro motivo que se acoplara a su contingencia. Y esa es la lectura que debemos hacer en la Unión Europea. A los socios de este club nos gusta proteger nuestra interconexión, de manera que las carencias de un sector pueden atenderse temporalmente con los suministros de otros países. Pero hoy en día gran parte- -hasta un 25 por ciento- -del gas natural que importa la UE (no es el caso de España, que se abastece de otras áreas del mundo) viene de Rusia y todo ello pasando por Ucrania. Y si es cierto que a última hora Putin se ha dado cuenta de que en realidad es él quien depende del dinero europeo, también lo es que esa situación puede variar, sobre todo si tenemos en cuenta que al lado de Rusia está China, un gigante cuya voracidad en materia energética es bien conocida. No hay más que consultar el acopio de reservas de petróleo del que ha hecho gala en los últimos años y que, según los expertos, forma parte de las causas del encarecimiento del crudo. Por ello, para preservar nuestra independencia, sobre todo mientras en Rusia se gobierne con criterios tan ventajistas y ajenos a nuestros intereses, la Unión Europea debe dar pasos hacia la diversificación de su aprovisionamiento energético. L balance final de la siniestralidad registrada durante 2005 en las carreteras aporta una disminución del cinco por ciento en el número de muertos. La mejora en el aspecto que presentan las cifras es sin duda positiva, casi histórica, pero en un país con el nivel de desarrollo como el alcanzado por España, continúa siendo insoportable que aún hablemos de la pérdida de 3.329 vidas. De hecho, seguimos ocupando los primeros puestos en las estadísticas europeas de accidentes y fallecimientos. Queda mucho trabajo por hacer, como acertadamente reconocía ayer el ministro del Interior. Por ejemplo, la implantación efectiva del carné por puntos, enredado aún en un laberinto administrativo, que en toda Europa se ha revelado como un mecanismo eficaz para hacer descender el número de víctimas. José Antonio Alonso DIAZ JAPÓN FUMARSE LA JORNADA RAS la entrada en vigor de la legislación antitabaco, los cálculos efectuados por consultores laborales y algunas patronales estiman que en las pausas que las empresas han determinado para que sus empleados salgan a fumar se perderán cerca de catorce días al año por trabajador. Puede que se avecine, por lo tanto, cierta polémica, quizás irresoluble, sobre quién debe costear ese tiempo. Los sindicatos ya anunciaron que hubiera sido mejor habilitaren lostrabajos salas para fumadores. Pero el texto final salido del Parlamento ha tenido una redacción tan estricta que ahora, quizás por la precipitación con la que se ha actuado, quedan bastantes flecos pendientes. Sólo con la buena voluntad de empleados y empleadores podrá encontrarse una solución equilibrada, después de que el Gobierno les haya pasado la patata caliente. T VEINTE AÑOS EN EUROPA H ACE veinte años España cumplió un sueño. La entrada de nuestro país en la comunidad europea fue la materialización de un proyecto largamente deseado desde la transición e incluso desde mucho tiempo atrás. Desde entonces los objetivos de modernización de nuestro país pasaron por Europa. Especialmente después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se puso en marcha el proyecto europeísta del que fuimos excluidos durante la dictadura de Franco. Superada esa etapa, la principal tarea a la que dedicó sus esfuerzos la joven democracia fue la plena integración en Europa, objetivo que se alcanzó después de graves dificultades que fueron salvadas por la firmeza con la que los diferentes gobiernos democráticos mantuvieron las negociaciones gracias al consenso básico que existía en este punto entre las diferentes formaciones políticas. Estos veinte años que median desde el ingreso hasta hoy pueden resumirse fácilmente: han sido un éxito colectivo para nuestro país. Y no sólo porque las políticas de cohesión y solidaridad europeas han permitido remontar buena parte del atraso socioeconómico de España, sino porque han estimulado la responsabilidad de todo un país, que ha sabido aprovecharlas como una ven- tana de oportunidad histórica. De hecho, España es un ejemplo de buen hacer al respecto, especialmente durante el gobierno de Aznar, donde nuestro país llegó a liderar las políticas de control de gasto y rigor presupuestario que hicieron posible la unión monetaria, al tiempo que nuestra economía fue capaz de crecer por encima de la media europea. Pero el panorama descrito ha sufrido en el último año un giro relativamente inesperado. Por un lado, porque la Constitución europea, por la que apostó nuestro país, ha quedado prácticamente desechada tras los referendos francés y holandés, abriéndose así una crisis institucional que compromete la viabilidad futura del proyecto europeo si no se afrontan reformas ambiciosas en su diseño. Y por otro, porque el reparto de los costes de solidaridad generados por la ampliación a Veinticinco han reducido los fondos que recibíamos sin haber consumado del todo nuestra todavía pendiente cohesión. España puede estar satisfecho del balance que arroja este aniversario. Y también mirando hacia dentro, pues Europa siempre le blindará ante las tentaciones secesionistas de ciertos nacionalismos a los que el Gobierno presta toda su atención. EL LADRILLO SE ENFRÍA E consolida la desaceleración del encarecimiento de la vivienda. Según los estudios de la Sociedad de Tasación, durante 2005 los pisos de nueva construcción subieron una media del 10 por ciento respecto al ejercicio anterior, en el que ya se habían incrementado un 14 por ciento respecto a 2003. Este dato del progresivo, aunque aún pequeño, enfriamiento de la carestía nos deja una conclusión inmediata y es la práctica irrelevancia del Ministerio de la Vivienda, pues la desaceleración se produce por las leyes de la realidad del mercado y no por la producción de soluciones habitacionales del departamento de Maria Antonia Trujillo, convertido en una mera factoría de simples ocurrencias. S