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62 Cultura LUNES 2 1 2006 ABC FLAMENCO Festival de Vallecas Cante: Carmen Linares, José Menese, Encarna Anillo, El Pitingo, Julián Rodríguez y Alfredo Alambra. Guitarras: José Manuel León, Eduardo Pacheco, Antonio Carrión, Manuel de María y Juan de Madrid. Lugar: Centro Cultural Francisco Rabal, Madrid VETERANIA Y JUVENTUD CANTAORAS M. R. R. D entro de los ambientes flamencos madrileños, el barrio de Vallecas ha tenido desde antaño fama de poseer una entendida afición al género. De ahí que la organización de un festival con figuras consagradas y promesas en ciernes constituya un acierto organizativo, por lo que el público acudió con amplitud y deseos de disfrutar de veladas de buen cante. Algo que sucedió así, hasta el punto de que los presentes aplaudieron puestos de pie en diversos momentos de los espectáculos. En la primera sesión cantaron con entrega Julián Rodríguez y Alfredo Alambra, vecinos del barrio. En la segunda, sesión, porque la joven gaditana Encarna Anillo, dejó constancia de sus valores, mediante su buen rajo jondo, en todas sus interpretaciones. Y porque la maestra Carmen Linares estuvo en su línea de artífice espléndida del cante de mujer, a través de una bien configurada baraja de estilos. En la sesión de clausura, ese cantaor revelación que es Antonio El Pitingo demostró que avanza en su arte sin lugar a dudas y, por su parte, el magistral José Menese, dio razón, una vez, más de su personalidad artística, con su conocido y variado repertorios, yendo desde los cantes básicos a los tangos. A José Menese le fue entregado el trofeo Angelillo de Bronce instituido por los organizadores en recuerdo del inolvidable cantaor vallecano. Sólo resta añadir el lucimiento de los excelentes tocaores acompañantes. Pablo Helman, durante el rodaje de La guerra de los mundos de Steven Spielberg PABLO HELMAN Creador de efectos especiales cinematográficos Los efectos especiales deben de tener el don de la invisibilidad Nacido en Buenos Aires, Pablo Helman es uno de los grandes nombres que se esconde tras los títulos de crédito de las grandes superproducciones de Hollywood: George Lucas o Steven Spielberg siempre cuentan con él para la supervisión de los efectos especiales TEXTO: CARMEN ANIORTE José Menese ¿Qué hace un hombre de la música metido en ese alucinante mundo de los efectos especiales? -Aunque parezca mentira son dos mundos que tienen cosas parecidas. Fue producto de la casualidad y ya llevo 20 años en ello. Desde siempre mi gran pasión ha sido la música y mi sueño era componer bandas sonoras para películas. Eran los comienzos de la aplicación de las computadoras al mundo del espectáculo y me ofrecieron la posibilidad de probar a hacer edición. Durante ese tiempo aprendí los procesos que hay que seguir y me dí cuenta de que tienen mucho en común con la composición musical... -Usted que viene del otro lado, ¿no cree que se ha pasado de hacer que los efectos sean un complemento a ser los protagonistas de la película? -Desde luego. De todas formas, a mí me gusta más trabajar en aquellas películas en las que los efectos no son los que llevan el peso de la historia. ¿Cómo es su forma de trabajo? -Soy muy respetuoso con los directores con quienes trabajo y con los espectadores, que al final de cuentas son los que tienen en sus manos el éxito o el fracaso de un título. ¿Así ha sido en su último trabajo, La guerra de los mundos -Ésa es nuestra intención. Complementar la historia, ilustrar todo aquello que estaba en la cabeza de Steven Spielberg y Lucas. En esta producción todos tenían unas ideas muy visuales y saben muy bien lo que quieren y lo expresan de maravilla. ¿Habla usted de Spielberg y Lucas como quien habla de Pepito o Juanico (Gran risotada) Estoy acostumbrado a trabajar con ellos y ya son como de la familia. A estas alturas no hace falta decir quiénes son, lo que sí le puedo decir es que tienen las ideas muy claras y que tienen entre ellos una sinergia- -aunque a veces también tienen opiniones encontradas- -que les hace ser lo geniales que son. ¿Dónde está la clave de unos buenos efectos especiales? -No verlos. Tener el don de la invisibilidad. Es evidente que en La guerra de los mundos ves unos tripodes, pero no saber cómo lo han hecho es el gran misterio... Ése es mi reto: no saber si son imagen real o efectos de ordenador. -Al margen de hacer los efectos, ¿cuál es su misión en una película? -Molestar lo menos posible al direc- tor. Exponer ideas y aceptar las que nos den los jefes. -Cuando ve una película, ¿lo hace como profesional o como espectador? -Cuando voy al cine con mi hijo acudo como espectador y dejo en casa el lápiz óptico, pero el niño, que tiene 12 años, me dice por lo bajini papi, eso está hecho con computadora -Con tanto avance tecnológico, ¿la realización de efectos especiales tendrá límites? -Si tienes tiempo y dinero, el cielo es el límite. La forma humana es algo que todavía se nos resiste, ya que los sentimientos de las personas son muy difícil de transmitir por ordenador. ¿Qué es lo más complicado? -Al margen de la figura humana, uno de los retos es hacer personajes invisibles. ¿Pueden quitar los personajes digitales el puesto a los humanos? -Aquellos no son más que representación del ser humano. A menudo, cuando veo que aparecen estos personajes en los medios, siempre recuerdo el episodio de 2001. Odisea en el espacio de Kubrick, en el que el sueño de un ordenador, su máxima aspiración, es ser humano.