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ABC LUNES 2 1 2006 Sociedad 57 RELIGIÓN El Papa invita a trabajar juntos por la paz frente al terrorismo, el nihilismo y el fundamentalismo El recuerdo de Juan Pablo II en el rezo del Ángelus centró la despedida del año 2005 los presentes en la basílica de San Pedro que 2006 sea para todos nosotros un año de prosperidad y de paz JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. En la misa solemne del primer día del año, Benedicto XVI declaró necesario un salto de coraje y de confianza en Dios y en el hombre para decidirse a recorrer el camino de la paz La fiesta de Santa María Madre de Dios coincide con la Jornada Mundial de la Paz, y el Papa advirtió que frente a amenazas nuevas y más insidiosas, como son el terrorismo, el nihilismo y el fundamentalismo fanático, resulta más necesario que nunca trabajar juntos por la paz Rememorando uno de los grandes documentos aprobados hace 40 años por el Concilio Vaticano II, el Santo Padre señaló que la Constitución pastoral Gaudium et Spes indica la importancia de la verdad para construir la paz, mientras que la mentira suele ser el prólogo de la violencia. Según el Papa, la situación del mundo en diciembre de 1965 no era muy distinta de la actual. El horizonte mundial esta nublado- -como, por desgracia, también en nuestros días- por tensiones de varios tipos Frente a las situaciones de injusticia y de violencia en varias zonas del mundo, y frente a amenazas nuevas y más insidiosas contra la paz, como son el terrorismo, el nihilismo y el fundamentalismo fanático, resulta más necesario que nunca trabajar juntos por la paz b Benedicto XVI deseó a El Papa, que estaba ligeramente resfriado, inició su homilía en la basílica de San Pedro evocando una antigua bendición de los sacerdotes del Templo de Jerusalén que figura en el libro de los Números: El Señor te bendiga y te proteja, vuelva hacia tí su rostro y te conceda la paz Benedicto XVI deseó a los presentes- -empezando por los embajadores ante la Santa Sede, que asistían a la misa en la primera fila- que 2006 sea para todos nosotros un año de prosperidad y de paz y recordó que su mensaje de la Jornada Mundial de la Paz- -entregado a todos los jefes de Estado- -no se dirige tan solo a los responsables de las naciones y a los cristianos sino a todos los hombres y mujeres de buena voluntad una expresión que recuerda el modo en que los Ángeles anunciaron a los pastores el nacimiento de Jesús. Ayer había mucho más colorido del habitual en la basílica de San Pedro debido a la presencia de los Niños de la Estrella chiquillos y chiquillas alemanes vestidos de Reyes Magos que el 6 de enero van por las casas marcando con tiza las iniciales de Melchor, Gaspar y Baltasar en recuerdo de aquellos primeros regalos a Jesús. También los cantos eran distintos, gracias al entusiasmo de varios miles de Pueri Cantores que han celebrado un congreso internacional en Roma los últimos días de diciembre y fueron recibidos en audiencia por el Papa el pasado viernes. A las doce, el Santo Padre se asomó a la ventana de su Apartamento y saludó en español a los fieles que partici- Benedicto XVI, el sábado durante el Te Deum EPA El Papa pide un salto de coraje y de confianza en Dios y en el hombre para recorrer el camino de la paz pan en la oración del Ángelus en esta festividad de la Madre de Dios y la Jornada Mundial de la Paz. Que el amor a la Virgen María nos ayude a seguir mejor a Jesús que, con su Encarnación, ha traído la paz para todo el mundo. Con gran afecto os deseo a todos un feliz Año Nuevo Cuatro millones de personas visitaron al Papa en 2005 A pesar del frío y de la lluvia, un mar de paraguas desbordaba ayer la plaza de San Pedro como sucede desde la elección de Benedicto XVI el pasado 19 de abril. Los días 2 y 3 de aquel mes, tres millones de personas hicieron cola durante muchas horas para rendir su último homenaje a Juan Pablo II. La afluencia de peregrinos ha continuado siendo altísima y, según datos de la Prefectura de la Casa Pontificia, desde el 19 de abril han acudido a ver a Benedicto XVI casi tres millones de personas entre audiencias, ceremonias litúrgicas y el Ángelus dominical. A esos tres millones se añade el millón de jóvenes que viajaron a Colonia el pasado mes de agosto para la Jornada Mundial de la Juventud. El salto de audiencia es más llamativo teniendo en cuenta que los discursos de Benedicto XVI son densos y exentos de retórica. La Campana de la Paz Joseph Ratzinger tomó el nombre de Benedicto en honor a San Benito, padre del monaquismo europeo, y al Papa Benedicto XV, quien clamó vigorosamente contra la matanza inútil de la Primera Guerra Mundial. Como homenaje a su predecesor, el Santo Padre incluyó en el rezo del Ángelus, el tañido en directo de una campana en las montañas de Rovereto- -uno de los frentes más crueles de aquella guerra- fundida al final del conflicto con bronce de cañones de los vencedores y los vencidos. La Campana de la Paz lleva como nombre Maria Dolens o sea, María Afligida en recuerdo de la Reina de la Paz mencionada varias veces en la celebración de ayer. Benedicto XVI saluda a tres niños REUTERS