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50 Sociedad ENTRADA EN VIGOR DE LA LEY CONTRA EL TABACO LUNES 2 1 2006 ABC (Viene de la página anterior) Necesitamos una norma contra el alcohol similar a la del tabaco ¿Es previsible que el próximo año el Ministerio de Sanidad arbitre nuevas medidas para dejar de ser tan tolerantes con el alcohol? -A nosotros nos gustaría. El alcohol es un problema distinto al tabaco. Una copa de vino se dice que no es perjudicial para la salud, pero hay que añadir que sólo si se trata de un adulto. Cuando hablamos de alcohol debemos pensar antes a quien lanzamos mensajes y qué limitaciones estamos estableciendo, para que una vez más las normas puedan ser fácilmente cumplibles. Nosotros pensamos que hay que aproximarse al problema, teniendo en cuenta a los jóvenes en primer lugar, la salud laboral y los accidentes de tráfico. Nos queda por delante un trabajo serio en el que contaremos con muchas opiniones para hacer una norma que pueda cumplirse y la sociedad acepte y la considere equilibrada. Tenemos que conseguir con el alcohol, un consenso parecido al logrado con el tabaco. ¿Medidas asumibles como prohibir que se beba en la calle o limitar la publicidad de bebidas de más de 15 grados? -Por supuesto. Pero no debiéramos limitarnos a esas medidas. El alcohol de menos de 15 grados en un chaval de 15 años también puede hacer mucho daño. Debemos ser mucho más finos al considerar el problema. Lo abordaremos el próximo año y lo primero que tenemos que hacer es un estudio que nos permita conocer los efectos del alcohol en la salud, como hicimos con el tabaco. Ya lo estamos haciendo en relación con otras drogas. Debemos delimitar con mayor exactitud el daño que están produciendo las bebidas alcohólicas en los jóvenes. Sospechamos que parte del fracaso escolar es, sin duda, atribuible al alcohol, pero es una percepción. cinios de marcas de tabaco. ¿No es injusta esa moratoria especial? -Más que injusta yo diría que es peculiar. Se nos ha dicho que no es posible cambiar los patrocinios de un día para otro. Nosotros teníamos nuestras dudas, aunque en todo caso los grupos parlamentarios son soberanos y han decidido optar por esa vía. A mí me parece que tres años es un plazo muy largo. Tengo la percepción personal de que los circuitos de motor van a encontrar patrocinadores distintos a las empresas de tabaco y cuando los encuentren los cambiarán antes de los tres años de moratoria que les ofrece la ley. ¿Y si cambian la publicidad del tabaco por anuncios de bebidas alcohólicas? -También hay establecidas restricciones a la publicidad del alcohol, restricciones que no son tan amplias como las del tabaco aunque tal vez algún día lleguen a serlo. La cuestión del alcohol tiene connotaciones diferentes al tabaco. -El 90 de los bares pequeños ha tomado la decisión de colgar el cartel de fumadores ¿Es la primera decepción de la ley? -Esa situación puede cambiar rápidamente. En el momento que haya locales sin humo, las personas que no fuman van a preferir ir a esos establecimientos. El 10 de locales libres de humo va a convertirse en un 20 a final de año y en un 30 a finales de 2007. Estoy convencida que hay un nicho de negocio importante para los no fumadores. -Los médicos dicen que, pese a la ley, el consumo de tabaco seguirá creciendo entre los más jóvenes hasta que la cajetilla no alcance un precio mínimo de dos euros. ¿Se han previsto medidas para que cambie esta situación? -Le puedo decir que esa situación cambiará. ¿Ha emprendido ya conversaciones con Hacienda para que, en breve, aumenten el precio de las marcas más baratas? -Sí. No puedo decir cuando se producirá la subida de impuestos porque provocaríamos el acopio de estas marcas. ¿Hablamos de un precio mínimo de dos euros? -No lo sé. Creo que es difícil poner un precio mínimo. Ya tenemos la experiencia de que las tabaqueras pueden asumir parte del incremento de impuestos para que el precio del tabaco no suba tanto. -Una sociedad tan permisiva como la nuestra ¿debía tener una ley tan dura para que funcionara? -Si en los últimos veinte años, cuando se empezaron a conocer con toda claridad los daños del tabaco hubiéramos empezado a hacer algo distinto, a simplemente poner leyendas en las cajetillas advirtiendo que el tabaco perjudica la salud, seguramente ahora no parecería que estamos tratando de cambiar conductas. Creo que todas las decisiones de la ley se pueden explicar, cuando se reclaman salas para fumadores en las empresas, no se piensa ni en la salud ni en la realidad social de nuestro país. La realidad social es que hay 2,5 millones de empresas, sin contar las de la restauración; de ellas un millón y medio tienen asalariados. ¿Alguien piensa que hay millón y medio de locales donde se puede hacer una sala para fumadores? Nuestras empresas son pequeñas, ni tan siquiera medianas, con un espacio físico muy reducido y donde los trabajadores no tienen posibilidades de negociar la existencia de salas porque el local no permite instalarlas. Además los estudios indican que se ayuda más a los trabajadores para que abandonen el hábito, evitando las salas. ¿No le inquieta que sea el origen de conflictos y pérdidas de horas laborales en las empresas? -No lo ha habido en otros países. Algunos estudios, realizados además por los instaladores de salas de fumadores, nos hacían un análisis del tiempo medio que cuesta fumar un cigarrillo si hay que salir o si se fuma en una sala específica de la propia empresa. La diferencia eran 2- 3 minutos de más. Además hay un coste de la propia instalación de la sala. La experiencia también nos indica que al salir a la calle el nú- mero de cigarrillos fumados desciende con rapidez al cabo de unas semanas y con esta reducción, el absentismo laboral. ¿Es previsible que las comunidades autonómas endurezcan algunas de las disposiciones de la ley? -Es posible. Puede que las comunidades sean más restrictivas con la normativa en los lugares de ocio. Y algunas lo serán si la ley no se cumple. Si finalmente se cumple tal como está y los no fumadores, que son el 70 de la población, encuentran lugares de ocio y res- He emprendido conversaciones con Hacienda para que aumenten el precio de las marcas más baratas Creo que es difícil poner un precio mínimo a las cajetillas de cigarrillos tauración donde no tengan que soportar el humo del tabaco, no será necesario ir más allá. Si los derechos de los no fumadores no se respetaran, entonces en el plazo de unos años habría que ir más lejos. -Además de la prohibición de salas para fumadores en las empresas, la negativa a financiar tratamientos para dejar de fumar ha sido uno de los aspectos de la ley más criticados ¿Es más eficaz que el fumador se pague sus tratamientos? -No es esa la consideración. La mayoría de los que dejan de fumar lo hacen sin recurrir a fármacos y con su propia voluntad. No obstante, si estuviéramos en un esquema de recursos ilimitados de la sanidad, por supuesto podría ser una prestación financiable. Corresponde a las comunidades autónomas financiarlo y ellas nos dicen que no tienen dinero. Pero si quisieran podrían hacerlo, como ya lo hace Navarra. Desde el Parlamento pensamos que esta medida no se debía imponer.