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6 Opinión LUNES 2 1 2006 ABC VADE MECUM TRIBUNA ABIERTA CÉSAR NOMBELA CATEDRÁTICO DE LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE ¡CRISPACIÓN! MPONER en lugar de sugerir. Chillar en lugar de hablar. Golpear en lugar de reconvenir... Y así podríamos llenar esta columna de antónimos y, buceando en el significado de cada uno de ellos, encontrar las causas por las que aflora en una sociedad la crispación. Ahora, todo el mundo habla de ella, comenzando por el Rey, a la que se refirió en su siempre ponderado mensaje navideño. Pero son muy pocos los que tratan de buscar las causas de ese incómodo estado de ánimo en el que parece que nos hemos instalado. Al Gobierno, al tripartito y al entorno de El País les produce indignación el desgarrado lenguaje que se utiliza en algunas radios y columnas periodísticas. Incluso el propio Rajoy sostiene, con razón, que a él y a su partido no son los medios de comunicación quienes van JORGE TRIAS a marcarles su línea polítiSAGNIER ca y estratégica. En cambio, en Cataluña se trata de ofrecer una imagen idílica donde sus amables y simpáticos líderes, incluido un sonriente Piqué, entonan hermosos villancicos de Navidad. El oasis catalán es más oasis por estas fechas. Cuando un partido político llega al Gobierno, normalmente lo primero que hace es analizar el resultado electoral y, una vez analizado, intenta gobernar para el mayor número de ciudadanos posible. Si se obtiene el poder en precarias circunstancias, como le ocurrió al PSOE en 1993, al PP en 1996 y otra vez al PSOE en 2004- -en esta ocasión, además de precarias, dramáticas- hay que pactar y, al hacerlo, hay que dejar gran parte del programa en el zurrón. Es en esos momentos cuando se demuestra la capacidad de liderazgo de un político. Felipe pactó mal la V Legislatura y se le deshizo el gobierno en las manos, provocando un maremoto de crispación y perdiendo las elecciones de 1996. Aznar, en cambio, trató con gran éxito de gobernar, durante la VI Legislatura, para todos los españoles y la consecuencia lógica fue la mayoría absoluta de 2000, a pesar de los ladridos de algunos medios de comunicación que, pese a su estridencia, no tuvieron la menor influencia sobre ese resultado electoral. Y ahora el PSOE hace lo contrario, ya que al gobernar al pie de la letra con un programa que no quiere, por lo menos, la mitad de la población, está provocando otro alud de crispación. No nos engañemos, no es esta radio o aquellacolumna quienes radicalizan el pensamiento y provocan crispación. Sólo una políticaequivocada, que se ampara en la excusa absolutoria de que estaba en el programa imponiendo medidas radicales y sectarias, es la que ocasiona el malestar de los ciudadanos. Esa y no otra es la causa de la desconcertante y crispada situación que viveEspaña, mientras en Cataluña sus líderes, también el del PP, se dedican a la zambomba y la charanga, en lugar de tremolar la amenazada bandera de la libertad. Apoyarse para gobernar en grupos como Esquerra, que por más representantes que tengan en el Parlamento se sitúan fuera del sistema constitucional, sólo puede llevar al PSOE al desastre. Y a España a una situación, por decirlo amablemente en mi primera columna del nuevo año, paradójica. I LO QUE HA PROPICIADO EL FRAUDE DE LA CLONACIÓN Tras el colosal engaño científico en el caso de clonación humana llevada a cabo en Corea, el autor analiza la cadena de errores que permitieron la publicitación de este fraude mayúsculo y sugiere otros cauces por donde puede discurrir la Medicina Regenerativa L escándalo causado por el fraude científico y la transgresiónde normas éticas en experiencias de clonación humana llevadas a cabo en Corea, demanda una reflexión sobre el progreso científico y la forma de comunicarlo. Es preciso que la comunidad investigadora- -incluidos los responsables de las publicaciones- -lleve a cabo con rigor y exigencia el escrutinio y la crítica científica, tan fundamentales para que la Ciencia se consolide. Igualmente, hace falta reforzar el papel de una política científica exigente, capaz de promover la investigación creativa, evitando la tentación de concentrar los recursos en temas, e investigadores, que parecen estar de moda pero cuya promoción no resistiría un análisis riguroso. Podríamos preguntarnos qué hubiera ocurrido si otros grandes avances se hubieran falseado. Gracias a una observación fortuita de sir Alexander Fleming, debida a la contaminación accidental de una placa de cultivo bacteriano con unhongo, se puso de manifiesto la existencia de los antibióticos, algo que con seguridad otros microbiólogos tuvieron a mano y no supieron ver. Pero si el resultado en cuestión hubiera sido falso, o consecuencia de un artefacto experimental, el trabajo hubiera avanzado en cualquier caso. Porque el progreso del conocimiento y de la técnica, junto con la competencia y dedicación de numerosos expertos, desde químicos a patólogos, farmacólogos y clínicos, es lo que finalmente dio lugar a la era de los antibióticos con sus E impresionantes logros para bien de la salud humana y la prolongaciónde la expectativa de vida. Es por tanto el hallazgo bien interpretado y comunicado, en un contexto general propicio, el que de verdad consolida el conocimiento y sus aplicaciones prácticas. Es erróneo creer que las revelaciones sobre este falseamiento de resultados de clonación, que va siendo reconocido sucesivamente por varios de los integrantes del equipo coreano, incluso por el investigador norteamericano que aceptó firmar el trabajo como uno de los principales responsables- -nada menos- -constituye un salto atrás de años para la Medicina Regenerativa. Todo ello por varias razones, pero fundamentalmente porque a los resultados que ahora se revelan falsos se les atribuyó un valor que no tenían. Los responsables del engaño han sido descubiertos, como no podía ser de otra forma. Pero, igualmente importante es analizar cómo un ambiente acrítico puede favorecer que ocurran hechos de esta naturaleza, incluso que se marginen las reservas que razonablemente fueron expuestas en su momento. La revista que dio acogida a los resultados fue, en este caso mucho menos exigente de lo habitual, seguramente atraída por la posibilidad de alcanzar la portada de los medios de comunicación en todo el mundo. Igualmente erróneo ha sido aceptar el término clonación terapéutica para esta línea de trabajo. La propia Academia de Ciencias norte-