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78 Economía SÁBADO 31 12 2005 ABC LA OPA QUE YA ES MÁS DEL GOBIERNO QUE DE LA CAIXA ÁNGEL LASO D LOM os dirigentes de Endesa, con su presidente Manuel Pizarro a la cabeza, afrontan el nuevo año con cierto optimismo. Saben que su resistencia frente a las huestes de La Caixa ya ha dado sus frutos y que aunque al final del proceso Gas Natural se haga con el control de la compañía eléctrica, el resultado último de la oferta hostil nunca hubiera sido igual sin su resistencia. La Caixa ya tiene sobre la mesa un plan B que dulcifica su proyecto inicial y deja en la mitad de la mitad asuntos tan polémicos como la salida de Madrid de la sede social o la venta de activos a Iberdrola, entre otros. En resumidas cuentas, este nuevo plan va encaminado a que después de ganar hay que convencer, por lo que conviene tratar bien a los vencidos y excluir a muy poca gente de los planes. De manera que La Caixa puede todavía ganar la batalla final- -es más que probable que así sea- pero ya no lo hará de la misma forma que si Pizarro hubiera aceptado un acuerdo económico el primer día de la guerra, como la aceptó el ex presidente de Repsol, Alfonso Cortina, hoy presidente de Inmobiliaria Colonial. Pizarro se ha hartado de decir que nunca será empleado de La Caixa, lo que le deja sin rampa por la puerta de atrás. Insiste en que se debe a sus accionistas y que una salida personal sería indigna con ellos. Esta falta de retaguardia es lo que convierte a Pizarro en un enemigo formidable, porque sabe que aunque pierda, tambien ha ganado. Su círculo íntimo ni siquiera descarta su paso a la política pase lo que pase. Eso sí, sin salirse del sistema como hicieron Ruiz Mateos o Mario Conde. Como todos los miembros del equipo empresarial del ex vicepresidente Rodrigo Rato, (Francisco González, César Alierta y él mismo) todos expertos bursátiles, sabe de sobra que hay que permanencer dentro del sistema si se aspira a cambiarlo. La resistencia numantina, primero con la Constitución en la mano apelando a su derecho a defenderse y después en todos los frentes posibles, hasta los más lúgubres, con el respaldo siempre del PP en pleno, que ha considerado la opa casi más casus belli que el Estatuto, ha dado sus frutos y ha conseguido transformar la opa hostil de Gas Natural en la opa del Gobierno. Aunque La Caixa aflojase ahora, cosa que no va a suceder, el Gobierno Zapatero ya ha hecho suya la oferta y no puede perderla. Ha sufrido un desgaste tan tremendo por este asunto que considera que no se puede permitir una derrota, porque además la presencia de La Caixa no es porque sí, sino que obedece a una teoría sobre núcleos duros empresariales de capital español en las principales empresas del país que hoy por hoy sólo pueden jugar las cajas de ahorros. La permanente oferta de La Caixa a Caja Madrid para que se una a la operación de Endesa a L cambio de abrirle parte de su poderoso grupo industrial obedece a estos mismos motivos, igual que la presencia de Xabier de Irala, presidente de la BBK, en el consejo de Iberdrola. Además, prueba de que el Gobierno tiene intenciones de sacar la opa adelante como sea es el reciente informe técnico de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) que resultó muy crítico contra la opa, y que tuvo que ser tamizado por otro jurídico en clave más política por la presidenta de la CNE, Mayte Costa, para que no se obstaculizara a la operación. Casi todos los personajes que han estado alrededor de la operación de una u otra forma han resultados quemados en distinto grado. Desde el presidente de la CNMV, Manuel Conthe, que seguramente ha visto por ello descartadas sus aspiraciones al Banco de España, hasta el ministro de Industria, José Montilla, quién también podría haber visto peligrar su candidatura a la Generalitat. Pero los efectos de la opa han llegado hasta Bruselas y han alcanzado al presidente de la Comisión, Durao Barroso, y a su comisaria de Competencia, Nelie Kroes. El único que se ha sabido quitar la presión diciendo que le importa un bledo quién sea el futuro dueño de Endesa ha sido Solbes, que ya está de vuelta de peleas de este tipo, aunque está llamado a jugar un papel principal, porque es él quien debe presentar la operación al Gobierno. Fornesa y Pizarro, en una imagen de 2004. Obviamente, eran otros tiemposJAVIER PRIETO co son unos separatistas peligrosos. La presión ha sido tanta que ha terminado por afectar al triunvirato de poder de la entidad, su presidente, Ricardo Fornesa, que se jubila dentro de poco más de un año, su único director general y virtual sucesor de Fornesa, Isidro Fainé, que es quien está aguantando como puede el chaparrón en la red, y el presidente de Repsol, vicepresidente de Gas Natura y director general de La Caixa en excedencia, Antonio Brufau, ideólogo e inspirador de la oferta contra Endesa. Fainé y Fornesa estarían hasta dispuestos a abandonar la puja si las condiciones del Tribunal de Defensa de la Competencia fueran muy exigentes, lo que rechaza de plano Brufau, permanente nominado a presidir la fusionada Gas Natural- Endesa y quién sabe si más adelante con Repsol incluída, para blindar a la petrolera de opas hostiles y crear ese grupo de utilities que lleva años defendiendo. Sin embargo, la situación creada en La Caixa hace que estén creciendo todo tipo de rumores sobre cambios en el guión previsto para el relevo de Fornesa y que apuntarían sobre todo a Jordi Mercader, ex presidente del INI con Felipe González y que sucederá a Fornesa en la presidencia de Agbar. En Endesa, mientras tanto, las huestes de Pizarro mantienen encendidas todas las alarmas, aunque se hayan permitido unas cortas vacaciones de nieve en Navidad. Saben que han hecho un trabajo de resistencia impecable y siguen considerando la operación como el 23- F de la economía española en el sentido de que si ellos aflojan, el resto de plazas, sobre todo el BBVA, caerán como fruta madura. Están contentos porque el reconocimiento del déficit de tarifas hecho por Montilla llevará a sus resultados a cifras récord, lo que unido a la buena marcha del resto de sus negocios en el extranjero (sobre todo Francia e Italia) así como las cuantiosas plusvalías de Auna que piensan repartir entre sus accionistas, les dará unos resultados históricos, en el entorno de los 3.000 millones de euros. Estos resultados, con un per 10, llevarían a dar un valor de Endesa de 30.000 millones de euros, y con un per 15 de 35.000 millones, muy por encima de los 22.500 que ofrece Gas Natural, que sin duda mejorará su puja. Se habla de hasta cuatro euros más y pagar un 65 en dinero y sólo un 35 en papelitos. En Endesa también están esperanzados con el inminente dictamen del TDC, dado que el PP sigue teniendo mayoría en el mismo, lo que podría dar como resultado un rechazo a la opa o exigencias muy fuertes. No obstante, la ponencia de la opa es dos a uno a favor del Gobierno, al ser un vocal del PP y otro del PSOE junto con el nuevo presidente del tribunal, Luis Berenguer, y el dictamen no es vinculante. Dudas y acoso Pero donde la opa ha sembrado más dudas ha sido en La Caixa. la poderosa caja catalana, con un 60 de sus oficinas fuera ya de Cataluña, que ha sido acosada desde todos los vértices posibles por haber lanzado la opa, hasta el punto de que se ha visto obligada a hacer unas defensas de su españolidad que antes nunca había hecho, aunque la verdad es que sus dirigentes tampo- El entorno de Pizarro no descarta el pase a la política del presidente de Endesa, sea cual sea el resultado de la opa hostil de Gas Natural Medidas cautelares Finalmente, el juez del Tribunal de Luxemburgo al que Endesa ha recurrido la decisión de la CE de que la opa sea analizada en España y no en Bruselas, puede poner unas medidas cautelares tan fuertes, incluido el apalancamiento de las endesas que se puedan comprar en el proceso de opa por parte de Gas Natural, que podrían hacer replantearse sus planes a la gasista. Por todo esto, la opa es hoy por hoy del Gobierno y no de La Caixa. Sin embargo, cuando la autorice el Consejo de Ministros, aún cabe la posibilidad de que vuelva a ser de la caja catalana y quizás sea capaz de reconducirla a una cierta racionalidad económica con el permiso de Blesa y del PP. El reconocimiento del déficit de tarifa por parte de Montilla llevará a Endesa a dar unos beneficios récord, lo que dificulta aún más la opa