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34 Madrid SÁBADO 31 12 2005 ABC CONSTANTINO MÉNDEZ Delegado del Gobierno en Madrid El fenómeno de las bandas latinas tiene que ser erradicado en dos años MADRID. Constantino Méndez (Puentecesures, Pontevedra, 1950) asegura que no seguirá al frente de la Delegación del Gobierno en la siguiente legislatura, pero sí dedicado a la política, su verdadera pasión; eso sí, aclara que no será candidato a la Alcaldía ni a la Comunidad. ¿Es Madrid una región segura? -La seguridad mejora de forma progresiva. Los datos de 2004 y 2005 ponen de manifiesto que los resultados no se parecen en absoluto a los que se producían en los años anteriores, cuando se vivió una auténtica crisis de seguridad. Madrid ciudad está por primera vez por debajo de la tasa de criminalidad europea, y la región, por segundo año. También es la primera vez en una década que hay dos bajadas consecutivas. Estamos haciendo una política correcta. Es una región más segura porque hay más efectivos, porque hay una colaboración de todas las instituciones y una mejor coordinación entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. ¿Esos elementos también explican la bajada de homicidios? -Lo importante no es sólo la reducción; también han cambiado los móviles y el escenario de los delitos más alarmantes está cambiando. ¿Qué papel han tenido las Bescam en todo ello? -Creo que ninguno. Las Bescam son un esfuerzo financiero de la Comunidad para que los ayuntamientos tengan más policía local, lo cual significa poder hacer una mayor actividad preventiva frente al delito, más patrullaje y más visibilidad policial. Todo eso ayuda al escenario de seguridad, pero, en absoluto, indica un cambio de las tendencias y los escenarios. Este cambio se produce como consecuencia de la decisión de Interior de hacer un abordaje sensato, sostenido y profundo de los grandes actores que influyen en seguridad: prevención, eficacia y colaboración ciudadana. -El padre de las Bescam, Alfredo Prada, le ha definido a usted como un peón político del PSOE. -Yo soy militante socialista desde hace muchos años y, por tanto, sólo a un ingenuo le puede llamar la atención descubrir que soy socialista. ¿Ha sentido alguna vez que el PP de Madrid le ha utilizado para hacer oposición al Gobierno de la Nación? -No soy tan importante. Las relaciones actuales con el Gobierno regional son buenas. Deben mejorar, y será así. Pero no he dejado de observar en estos meses que, muchas veces, el Gobierno regional se ha empeñado en enfrentarse de forma artificial con el Gobierno de la Nación porque le venía bien a su El máximo responsable de la seguridad en Madrid señala que la presencia de inmigrantes en determinados barrios mantiene la alta tasa de criminalidad que ya venían arrastrando TEXTO: CARLOS HIDALGO FOTO: JAIME GARCÍA Tenemos que mejorar la cortesía entre instituciones porque así lo requieren las políticas de seguridad El caso Bono es un debate artificial montado por intereses políticos imagen política, hasta que se ha dado cuenta de que ese victimismo no cuela. Los ciudadanos creen que hay que gobernar desde la Puerta del Sol mirando a todos los ciudadanos, y no desde los dictados de la calle de Génova. Aguirre está cambiando su posición. ¿Podemos hablar, tras el acto de hace unos días, de la Paz de Daganzo -Las políticas de seguridad requie- ren el máximo de colaboración entre las instituciones. Que la presidenta y el vicepresidente reconozcan que la responsabilidad máxima en el diseño y conducción de la seguridad corresponde al Gobierno de la Nación es un primer paso que introduce racionalidad en ese esquema de responsabilidades. Antes de que termine la legislatura, estaremos trabajando en conjunto. -Pero, si tanto Gallardón como Aguirre son del mismo partido, ¿por qué ha conseguido llevarse bien con uno y no con la otra? -Porque, junto con la voluntad política, también está el talante personal. He encontrado en Gallardón una sensibilidad absoluta hacia nuestras propuestas que no he encontrado en el Gobierno regional. -Pero cuando se busca la colaboración en alguien que no es muy receptivo, lo mínimo es invitarle a ciertos actos de importancia... -Sí, creo que la colaboración que se obtiene en los despachos hay que sacarla a la calle. Todos tenemos que mejo- rar estas cortesías, sin ninguna duda. ¿No cree que la politización de la seguridad es excesiva? -No observo politización, sino un acercamiento de las instituciones a la seguridad. Durante los años de gobierno del PP se perdieron efectivos, se degradaron los medios y las infraestructuras, y, consiguientemente, crecieron las tasas de criminalidad hasta límites insoportables. En la etapa de responsabilidad de Zapatero, Madrid se ha convertido en la prioridad en materia de seguridad ciudadana, ha recibido más de 3.000 efectivos, despliega un plan estratégico y tiene una interlocución importante con los ayuntamientos. Hay diferencias importantes entre la política que hacen unos y la que hacen otros. -Este año va a ser recordado como el del auge y del principio de la caída de las bandas latinas. -La situación está siendo controlada con éxito. Lo que más me interesó de lo que hicimos este año fue la convocatoria a la sociedad. Le dijimos a la gente que el trabajo policial es insuficiente. También hay que llevar a cabo las políticas de prevención y eliminar las bases de ese fenómeno: ámbito educativo, social, cultural, del ocio, con las familias y asociaciones de inmigrantes. Todos sabemos ya lo que tenemos que hacer. ¿Le pone fecha de caducidad a las bandas latinas? -Sí. En un plazo no superior a dos años este problema no existirá. El objetivo tiene que ser erradicar el fenómeno, lo que pasa por las mejoras de las políticas de integración laboral y social de los inmigrantes, especialmente de los jóvenes, y por una mayor responsabilidad de los grupos sociales y familiares. ¿Se está haciendo todo lo necesario para proteger al sector de los joyeros, más allá de campañas estacionarias? -Siempre se puede hacer algo más. En el Plan Estratégico decimos que queremos dar respuestas específicas adaptadas a los sectores más débiles. En el de los joyeros tenemos un grupo que evalúa sus necesidades, y hay un nivel alto de receptividad y de aceptación por parte del sector. En 2006, todos los grupos de trabajo de la seguridad privada implantarán medidas de progreso y de mejora. -Aunque han bajado los homicidios, se han duplicado las muertes por violencia doméstica, con un incremento alarmante de víctimas masculinas. ¿Sigue siendo una asignatura pendiente? -Sí, y no sólo en Madrid, sino en este país. Es dramático que todos los deli-