Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 30 12 2005 Sociedad Ciencia 53 La Universidad de Seúl confirma que Hwang falseó sus trabajos en clonación Las líneas celulares clonadas no coinciden con el ADN de los pacientes b El comité decidió hacer pública su primera evaluación ante el interés público desatado y anunció que pedirá una investigación penal sobre algunas cuestiones Zubialde, la falsa Altamira del País Vasco Las pinturas de Zubialde, cueva situada en las estribaciones del Gorbea, fueron descubiertas en abril de 1990 por Serafín Ruiz, un estudiante de Historia de 29 años que informó en noviembre del hallazgo a la Diputación de Álava. El tesoro estaba compuesto por 20 figuras animales, 49 símbolos y dibujos de manos. Se creía que databan de hace 13.000 años. Esta colección hace de la gruta de Zubialde algo análogo a Lascaux, en el sudoeste de Francia, o Altamira, cerca de Santillana dice Di Trocchio en su ensayo sobre el fraude científico. Todas las pruebas que se han hecho para comprobar si las pinturas son una falsificación han dado resultados negativos decía el 22 de marzo de 1991 el arqueólogo Ignacio Barandiarán sobre los frescos Zubialde. Un año después, en agosto de 1992, el investigador de la Universidad de Vitoria admitía que las pinturas de la cueva alavesa eran falsas. El estropajo desbordó el vaso de las dudas declaraba en una entrevista en la que indicaba que en las figuras se habían encontrado restos de estropajos de las marcas Scotchbrite y Vileda. ABC MADRID. Ninguna de las líneas celulares supuestamente clonadas coinciden con el ADN o material genético de los pacientes y tampoco existen evidencias de que se obtuvieran esas líneas celulares por clonación. Al parecer, las muestras que aparecieron fotografiadas en la revista Science no eran más que óvulos fertilizados procedentes del hospital MizMedi de la capital surcoreana. Así de claro lo dejó ayer Roh Jonghye, la portavoz del comité científico que investiga a Hwang Woo- suk, acusado de falsear sus experimentos con células madre de embriones humanos. Con ello, la Universidad Nacional de Seúl asestaba un duro- -y casi definitivo- -golpe contra la reputación del pionero de la clonación genética surcoreana. La investigación de los nueve miembros del comité se centró en comparar el ADN de cinco líneas celulares que el científico guardaba en su laboratorio con el de sus supuestos donantes y comprobó que no coincidían. Hwang, profesor de veterinaria de la universidad estatal, presentó hace una semana su dimisón, tras descubrirse que había manipulado al menos una parte de los resultados de su investigación sobre células madre. Su trabajo, que ha tenido eco mundial porque abría el camino para el tratamiento de enfermedades consideradas hasta hoy día incurables como la diabetes o el parkinson, ha quedado ahora en mero humo. Pese a su dimisión, el controvertido científico insistía en que si se practicaban análisis de ADN a cinco líneas celulares que guardaba en su laboratorio se comprobaría que él y su equipo sí disponían de la tecnología necesaria para obtener células madre embrionarias por clonación. Claro dictamen Sin embargo, tras realizar las pruebas, el comité concluyó que las cinco líneas celulares proceden de células madre ordinarias, es decir que no son de un embrión clonado sino de óvulos fertilizados. El dictamen fue claro: No hay datos científicos para probar su afirmación de que ha derivado célu- El comité también investiga otros supuestos logros de Hwang como la primera clonación de un embrión humano las madre personalizadas, a la medida de varios enfermos El comité también se encuentra analizando otros supuestos logros del equipo de Hwang, como el anuncio de la primera clonación de un embrión humano, o el caso Snuppy, presentado este verano por el surcoreano como el primer perro clonado. A pesar de que las conclusiones sobre la falsedad de los hallazgos de Woo- suk no iban a ser publicados hasta mediados de enero, ante el creciente interés público el comité universitario decidió ayer dar su primera evaluación antes de anunciar el resultado final. Además, avanzó que pedirán una investigación penal de algunos aspectos del caso, como la acusación de Hwang de que alguien debió cambiar las líneas celulares que él había logrado obtener. Investigaciones que no empezarán hasta que el comité universitario termine su trabajo. Este fraude no hace más que ahondar en los pros y contras de una búsqueda científica, la investigación con células madre, ya de por sí llena de incógnitas e implicaciones éticas. Un experimento que, por otra parte, ha creado importantes esperanzas ante la posibilidad de que células madre confeccionadas a medida de los pacientes puedan servir para regenerar tejidos y órganos dañados y así avanzar en el tratamiento de muchas enfermedades. el medicamento es energéticamente más potente cuanto más diluido esté el principio activo. Esta idea, que choca contra la lógica y contra la química, tenía en el trabajo de Benveniste un soporte científico que se derrumbó en cuanto un grupo de expertos elegido por Nature viajó hasta el laboratorio del investigador y detectó graves fallos metodológicos que invalidaban los sorprendentes resultados. Por si eso fuera poco, varios colaboradores de Benveniste estaban a sueldo de los laboratorios Boiron, la multinacional francesa de la homeopatía. Nadie ha vuelto a conseguir los resultados de Benveniste, que se disolvieron ante investigadores imparciales sin dejar rastro. El doctor Hwang, en el centro de la imagen, cuando presentó a Snuppy, bajo su brazo REUTERS