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ABC JUEVES 29 12 2005 Opinión 5 MEDITACIONES ALÓ CHAVES O se descarta que, según vayan las cosas, Zapatero transmita por la Primera las campanadas de fin de año desde la Puerta del Sol El chascarrillo, que algunos dieron por bueno como si fuera la verdad revelada, corría ayer por los pasillos de Génova, después de que se supiera que Manuel Chaves, presidente de la Junta de Andalucía, será el protagonista del especial Nochevieja de Canal Sur. La presencia estelar de Chaves en su televisión recuerda mucho al otro Chávez (Hugo) y a su Aló presidente el programa televisivo de Venezuela que, en horario de máxima audiencia, es una mezcla de culebrón- -allí los bordan- reality show y Sorpresa, sorpresa a lo bolivariano; es decir, el jefe del Estado en plan Isabel Gemio haciendo de conseguidor. Aló Chaves Y ¡a brindar! MARCO AURELIO N LEER Y PENSAR DOS TRAGEDIAS, 1936 Y 1942 LA TIERRA HERIDA DE MIGUEL DELIBES DE CASTRO Destino 2005 16 euros H El medio ambiente: la revolución pendiente La preocupación por la naturaleza y el medio ambiente están muy presentes en la obra literaria de Miguel Delibes. En este libro dialoga con su hijo, un destacado biólogo especialista en temas medioambientales, sobre los grandes problemas queafectan a la Tierra. Con la misma sensibilidad con la que Delibes describe en su obra el mundo rural que agoniza, en esta magnífica obra padre e hijo llaman la atención sobre los retos medioambientales a los que nos enfrentamos. A los tradicionales problemas provocados por la expansión de la vida urbana hay que añadir otros más graves, como el cambio climático y el adelgazamiento de la capa de ozonoy fenómenos muy preocupantes como son la escasez de agua o la desaparición de especies. De nada sirven el progreso económico y social y los avances tecnológicos si se logran a costa de romper el equilibrio entre el hombre y su entorno natural. Las soluciones a este grave problema no son fáciles, pero una forma de empezar a solucionarlo es que nuestra sociedad conceda a los asuntos medioambientales la prioridad que merecen, pues de la recuperación del equilibrio entre el hombre y la Tierra depende el porvenir de nuestros hijos. JULIO CRESPO MACLENNAN AY libros tan buenos que el cronista no resiste la tentación de pasarlos a sus lectores: léanlos cuanto antes, zambúllanse de cabeza, buceen cuanto sus pulmones den de sí. Hay mucha emoción comprimida en las dos tragedias europeas que recordamos, la guerra española de 1936 y el régimen de Vichy en 1940- 43. La primera, contada por Antony Beevor, militar de carrera, luego historiador, especializado en la Segunda Guerra Mundial, decidido a contar la verdad. La segunda, en una formidable biografía de Francois Mitterrand, escrita por un enarca, Jacques Attali. El estudio de Anthony Beevor parte de lo investigado durante años en los archivos soviéticos, desclasificados en los años noventa. La Guerra Civil Española 900 páginas, 29 euros, cuenta con una excelente traducción de Gonzalo Pontón. Desde Raymond Carr, Hugh Thomas o Paul Preston, hay decenas de autores británicos que han sacado a la luz DARÍO el último conflicto español, sin acabar VALCÁRCEL nunca de explicar todas sus consecuencias. Beevor pone su foco sobre tres puntos. Primero, la ilegitimidad de la sublevación contra el poder constituido: ni la revolución del 1934 ni la muerte de José Calvo Sotelo, asesinado por un grupo de policías incontrolados, justifican el golpe militar, que se convertiría en larga guerra contra un sistema legítimo. Segundo, el desarrollo de las operaciones, con unidad de mando en los sublevados e interminables divisiones en el campo de la República, no prueba que los vencedores merecieran ganar pero demuestra que los derrotados merecieron perder. Tercero, el peso del mundo exterior en la guerra de España. En pocos meses se decantaron los intereses y propósitos de una decena de gobiernos, sin olvidar a Estados Unidos. Republicanos y franquistas fueron movidos, frenados, impulsados, por enormes fuerzas que desconocían: la potencia petrolera norteamericana; la desvergüenza y crueldad de Hitler; la neutralidad de Gran Bretaña y Francia; los cambios de Stalin, que apoyó a fondo y dejó caer de golpe al gobierno del doctor Negrín, según explica la documentación de Moscú. La otra obra, aparente biografía C estait François Mitterrand Ed. Fayard, 2005) es, entre otras cosas, una melancólica reflexión sobre la verdad y la mentira. Attali, uno de los consejeros de Mitterrand durante su larga magistratura (1981- 1995) trabajó en el Elíseo, separado del despacho del jefe del Estado por un solo tabique. De pronto, en 1994, con Mitterrand mortalmente enfermo, el libro de Pierre Péan descubrió el pasado del presidente en Vichy, años 1942 y 1943. El libro estalló como una bomba en el centro de Francia. Durante un período no breve (mínimo de diez, máximo de dieciocho meses) François Mitterrand, de 25 años, colaboró con la Administración de Pétain. No cometió acto alguno condenable, ni siquiera indigno, pero sirvió en un pequeño puesto de designación política a un sistema despreciable, el fantasmal régimen de Vichy, reflejo del poder que le delegaba la Alemania nazi. Aquel régimen colaboró con la Gestapo en la captura y entrega de decenas de millares de judíos franceses, la mayoría de los cuales morirían en lejanos campos polacos. Mitterrand pasó en 1943 a la Resistencia y fue jefe de una de sus redes, con riesgo frecuente de su vida. Pero ocultó un tramo de su juventud y mintió sobre él, no sólo por omisión. Los servicios a Francia, a la reconciliación de los europeos, la construcción de la Comunidad junto a Helmut Kohl... ¿desaparecen por aquella tacha inicial? La tragedia, explicaba Friedrich Nietzsche, no es un cuento que siempre acaba mal. Es la historia verdadera, con los componentes reales de la vida del hombre. Dos ríos subterráneos confluyen en los dos libros: mismos años de Europa, dominados por el inexplicable poder ascendente de Hitler. Dos libros en defensa de la memoria. Dos obras maestras. ¿De qué es capaz un ser humano? ¿Qué puede hacer contra su propio interés por defender la vida de otros, a los que no conoce? ¿De dónde proviene la determinación de resistir al poder?