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58 Cultura MARTES 27 12 2005 ABC Una obra de culto de la época soviética arrasa en la nueva Rusia b La emisión en una versión televi- siva de El maestro y Margarita de Bulgakov, encierra claves de la feroz crítica a Stalin envuelta en los tiempos de Putin DIEGO MERRY DEL VAL MOSCÚ. El Maestro y Margarita la novela de culto con la que Mijail Bulgakov provocó un terremoto literario en plena época soviética, ha llegado a la pequeña pantalla en la Rusia de Putin y su magia también se está haciendo notar ahora, ya que barre en todos los índices de audiencia. Según una encuesta de la agencia Gallup, la serie dirigida por Vladimir Bortko alcanzó en el día de la emisión del primer capítulo un share del 29,7 por ciento. Ante tal éxito, los críticos rusos reflexionan no sólo sobre la validez y actualidad de esta sorprendente parábola, entre lo místico y lo esperpéntico, sino también sobre si nos encontramos ante un síntoma de que los tiempos no han cambiado tanto. El escritor Víctor Pelevin dijo sobre la obra cumbre de Bulgakov: Los libros de Solzhenitsin eran antisoviéticos, pero no liberaban, sino que te esclavizaban aún más, al revelarte hasta qué punto eras un esclavo. La novela El Maestro y Margarita no trataba siquiera de ser antisoviética y sin embargo su lectura te hacía libre en un instante. No te liberaba de una serie de ideas preconcebidas, sino del hipnotismo que ejercía sobre el individuo el orden de las cosas reinante en la época soviética. El Maestro y Margarita apareció ante el público por primera vez en 1966, en las páginas de la revista Moscú Eran los tiempos del deshielo jruschoviano y muchas cosas impensables bajo Stalin se habían hecho realidad, pero aquello era diferente. Bulgakov se había atrevido nada menos que a llevar al mismísimo Satán a las calles del Moscú de los años 30, oculto bajo la identidad del enigmático profesor Woland, y sus andanzas dignas de la novela picaresca española le servían al autor para mostrar en clave de sátira los aspectos más variados de la vida bajo los soviets. La novela incluía además una visión personalísima de la figura de Jesús y una meditación sobre la libertad y el heroísmo que exige la defensa de la misma. Aquello no podía sino resultar disolvente y el libro volvió a ser prohibido durante el invierno de Brezhnev. ¿Puede El Maestro y Margarita liberar a alguien actualmente? se preguntaba en estos días el periódico Izvestia Es dudoso, dado lo insustancial del contexto posmoderno, pero la magia todavía pervive, sin lugar a dudas. Fragmento de uno de los paneles de Sorolla que decoran los muros de la Hispanic Society de Nueva York ABC Los paneles de Sorolla para la Hispanic Society podrán verse por fin en España Bancaja los expondrá en 2007 en sus nuevas instalaciones en Valencia b La Fundación valenciana intenta que las catorce obras, inéditas en nuestro país, puedan verse también en Madrid, y para ello ha pedido la colaboración del Prado JOSEP ALBIOL VALENCIA. La Fundación Bancaja tiene el firme propósito de paliar el desaire histórico que en su momento se hizo con Joaquín Sorolla y ha logrado que viajen por fin a España los catorce monumentales paneles que el pintor valenciano hizo por encargo de la Hispanic Society of America de Nueva York entre 1913 y 1919, la llamada y célebre Visión de España El presidente de la Fundación Bancaja, José Luis Olivas, firmó el pasado junio en Nueva York un convenio con el director de la Hispanic Society, Michael Codding, para que, por vez primera, la magnífica obra que decora la institución estadounidense sea expuesta en España. grandes lienzos se expongan también en Madrid, y sueña con que fuera posible en el Museo del Prado. Para ello, ya ha enviado una carta al director de la pinacoteca, Miguel Zugaza, ofreciéndole esta posibilidad y pidiendo su colaboración. La vanguardia boicoteó a Sorolla No es la primera vez que se intenta mostrar en Madrid este conjunto de obras. Cuando Sorolla pintó la Visión de España formado por bellas imágenes de sus regiones, se produjo una injusticia histórica. El fundador de la Hispanic, Archer Huntington, encargó a Sorolla en 1913 estos lienzos- paneles para la sede de la institución; fue un contrato en exclusiva, de tal manera que los cuadros nunca se podrían exponer ni en España ni en ningún otro sitio, excepto en el actual edificio que ahora ocupa en Nueva York. Terminada la obra en 1919, se alzaron voces en España para que Visión de España fuera expuesta en su país de origen antes de su traslado definitivo a Estados Unidos. Sorolla pidió entonces permiso a Huntington para demorar la entrega y el propio Rey Alfonso XIII medió con el presidente fundador de la Hispanic Society para convercerle; éste dio finalmente su aprobación. Fue el Museo del Prado el elegido para la muestra temporal, ya que su director en aquella época (corría el año 1924) era Aureliano de Beruete y Moret, amigo personal de Sorolla. No obstante, destacados miembros de la vanguardia artística repudiaron tal idea y lanzaron una campaña de desprestigio contra Sorolla, al que consideraban un pintor anticuado. Tal fue su capacidad de influencia y presión que Beruete y Moret, muy a su pesar, terminó cediendo al desaire de los artistas de aquella vanguardia militante. Por tanto, esta impresionante obra no fue expuesta finalmente en España y desde 1926 se exhibe sin interrupción en las salas de la Hispanic Society. Este es el motivo por el cual la Fundación Bancaja, aprovechando el regreso temporal de Visión de España desearía reparar un desaire histórico que se cometió con el pintor y, particularmente, con los paneles de nuestra exposición según relata la carta enviada a Miguel Zugaza. La diversidad de España Los catorce paneles son visiones del pintor de catorce regiones españolas, desde Castilla hasta el País Vasco, pasando por Andalucía y Cataluña. Tienen un valor artístico incalculable según el gerente de la Fundación, Miguel Ángel Utrillas, quien afirma que representan toda la diversidad de España y, por ello, tienen una lectura casi política, porque desde la diversidad española se aporta sin duda una visión de conjunto El panel más grande tiene catorce metros de longitud. Se trata de siete lienzos unidos que representan a Castilla. En las nuevas instalaciones Los catorce lienzos llegarán en primer lugar a Valencia en la segunda mitad de 2007, donde se organizará una muestra en las nuevas instalaciones de la Fundación, que estará comisariada por el ex director del Prado Felipe Garín. Lo que Bancaja pretende además es que a principios de 2008 los catorce