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52 Sociedad MARTES 27 12 2005 ABC Educación Las niñas piensan que ir a la escuela es bueno, pero sólo hasta los nueve años explica la responsable de Unicef Cuando acaban el colegio no saben qué hacer, y sólo quieren irse al extranjero dice una profesora go desaparecen asegura Antoinette Ndecky, una de las pocas profesoras que sirven como ejemplo a las niñas para labrar su futuro como mujeres. Ante esta situación, la institución educativa SEK se ha encargado de desarrollar un convenio con Unicef para ayudar a la infancia a través de la educación, una herramienta para lograr el desarrollo del mundo tal y como comenta María Eugenia Delso, directora de la Fundación SEK. Mediante esta iniciativa, esta institución educativa ha conseguido recaudar 114.000 euros, a través de las donaciones de padres y alumnos y del propio SEK, que ha completado ese montante económico. Con ese dinero se han creado cinco nuevas escuelas con un entorno saludable- -la existencia de baños públicos es ya todo un récord- asistencia regular a clases de 1.112 estudiantes, instalación de pozos con agua potable, 250 pupitres... Y mucho más, porque para el próximo curso el SEK y Unicef ya han previsto dotar con más medios a estas escuelas para que cumplan sus verdaderos objetivos, entre ellos el de conseguir mantener la alegría con la que viven, siempre con un gran interés por participar y con la sonrisa en la boca comenta José Luis Málaga, director de comunicación del SEK. A todo esto, donde las vallas en el camino son una constante para las mujeres senegalesas, hay que añadir un conflicto bélico. También como en otros países de África. El conflicto independentista de La Casamance, una provincia rica en materias primas, pero abandonada a su suerte, ya arrastra refugiados, muertes y demasiados huérfanos. Otra razón más para no acudir a las escuelas. Otra razón para acudir en ayuda de un país que actúa como reflejo de todo un continente que clama no ya por la solidaridad del Primer Mundo, sino por la igualdad y la libertad. Ainhoa Martínez, alumna de SEK- Ciudalcampo, se interesa por la salud de un bebé de pocos meses, en brazos de su madre Miles de niñas senegalesas sufren cada día vejaciones y discriminación, incluso de sus propias familias. Por ello, la institución educativa SEK (San Estanislao de Kostka) y Unicef han desarrollado un programa en la provincia de Kolda para combatir el absentismo escolar. La institución educativa SEK responde a la llamada de África TEXTO: J. M. CAMARERO FOTOS: ABC KOLDA (SENEGAL) Felicidad, mucha felicidad es lo que rebosa, como en otros muchos países del África subsahariana, entre las pequeñas habitantes de los poblados de la provincia de La Casamance, en Senegal. Una alegría que, desgraciadamente, se torna en muchas ocasiones en tristeza, oculta bajo sus esplendorosas retinas. ¿La causa? Una desgraciada realidad en la que les ha tocado vivir y a la que no tienen más remedio que adaptarse porque allí nadie, ni siquiera sus propios padres, pueden ayudarlas, a causa de las tradiciones que mutilan la vida de miles de mujeres senegalesas. El abandono escolar se ha convertido en uno de los graves problemas contra los que tienen que luchar las organizaciones humanitarias que trabajan en la zona, mucho más pendientes de esa escolarización femenina que de unos avatares alimentarios que, aunque parezca mentira, no son tan importantes como la igualdad entre géneros. Y es que, cuando una niña tiene que abandonar el colegio en el que estudia porque la falta de servicios y aseos se hace incompatible con la llegada de la pubertad en la mujer, algo no funciona. Ni un simple baño, ni una pequeña mesa individual, ni siquiera unos alumnos que acudan diariamente a clase. La educación en Senegal está desierta. Alcanzar la escolarización de las más pequeñas, de 7 a 12 años, es un objetivo que se presenta harto complicado porque aquí son consideradas como un apoyo a las madres explica Carmen Garrigós, responsable de Unicef en esta provincia sureña de Senegal. Ellas piensan que ir a la escuela es bueno, pero sólo hasta los nueve años prosigue. Y para luchar contra esa tradición secular, nada mejor que mostrarles lo que pueden llegar a conseguir si continúan su formación: Si invierten en educación, invierten en su futuro, porque esos niños son los que van a asegurar el retiro de los ma- yores afirma Carmen Garrigós, quien, con un espíritu y una vitalidad encomiables, consigue transmitir su actitud positiva a todos, desde los más pequeños hasta los ancianos del lugar. Escuelas nuevas Pero el problema aparece cuando apenas hay perspectivas de futuro en un continente plagado de problemas. Cuando acaban la escuela, no saben qué hacer, y sólo quieren irse al extranjero comenta Mamadou Ndiaye, profesor de una escuela de refugiados de una aldea cercana a Kolda. Aquí hay niños que vienen dos o tres días y lue- Embajadoras infantiles en pro de la igualdad Una delegación de alumnas de la comunidad educativa San Estanislao de Kostka (SEK) han visitado, como embajadoras infantiles, la región de Kolda (Senegal) para comprobar in situ los resultados del programa de escolarización de niñas que apoya la institución y en el que están empeñados cuantos componen una organización de larga tradición educativa y social. Durante una semana, la expedición visitó varias escuelas entre las que se encontraba Mpack- -en la frontera con Guinea Bissau- el Centro de Salud para el Sida y el de Recuperación Nutricional, en Kolda. Durante su estancia en Senegal se reunieron también con jóvenes víctimas de las minas antipersonas y con los responsables gubernamentales de educación de la zona. El objetivo fundamental del viaje era que las alumnas de los colegios SEK Atlántico, Cataluña, Ciudalcampo y Alborán pudieran conocer los logros alcanzados en el primer año de colaboración (centrados en las áreas de sanidad, higiene, nutrición, agua y saneamiento del entorno de las escuelas) evaluar las nuevas necesidades para el segundo año del convenio, y, al regresar a su colegio, trasladar la experiencia vivida para sensibilizar y alentar el impulso de las iniciativas que favorezcan la educación de las niñas y la salud escolar en Senegal, y conseguir que otras instituciones emprendan proyectos similares.