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36 Madrid EL DEBATE DE LA CAPITALIDAD ESCENARIO INTERNACIONAL MARTES 27 12 2005 ABC Roma AP cuenta con 2,8 millones de habitantes, que se incrementan hasta los 3,8 en su área metropolitana. Aunque cuenta desde 1990 con su propia ley de capitalidad, que se encarga de coordinar los cuatro niveles de gobierno existentes en el país, la Ciudad Eterna espera dotarse de mayor autonomía con respecto al Gobierno central. Lo hará mediante una reforma constitucional aún pendiente de un referéndum. Londres AFP Junto con su corona metropolitana, el gran Londres se extiende por 1.500 kilómetros cuadrados y reune a más de 7 millones de habitantes. Tiene un alcalde electo, y un presupuesto que le asigna el gobierno central, indicándole la parte a destinar a cada uno de los servicios. Como se ve, su capacidad de maniobra no es mucha; de hecho, se le considera más un administrador que un gobernador. Madrid aspira junto a las grandes capitales del mundo a tener más poder político y financiero ABC compara los estatutos de Washington, Londres, París, Roma y México con la Ley de Capitalidad b Las ciudades estudiadas gozan de poca capacidad de maniobra, y dependen, algunas hasta en el presupuesto, de sus estados SARA MEDIALDEA Las grandes capitales del mundo luchan denodadamente por incrementar su autonomía política y económica, aunque sin mucho éxito. Al igual que Madrid acaba de aprobar, tras 22 años, una Ley de Capitalidad para la ciudad, otros municipios equivalentes en rango, población y problemas están en el mismo camino desde hace tiempo, con desiguales resultados. En el caso de Madrid, todos sus esfuerzos en este campo se han centrado en redactar una Ley Especial que recogiera su singularidad como capital de España, y que de paso le dotara de los medios financieros suficientes para dar a su populosa ciudadanía los servicios que requieren. Exactamente el mismo caso que se repite, casi sin diferencias, en las principales capitales de Europa y América. Madrid cuenta, desde hace sólo unos días, con una ley aprobada en Consejo de Ministros, que es un primer paso aunque sus responsables- -nace con el consenso de las tres administraciones: central, regional y local- -reconocen que el texto no cumple con las expectativas, especialmente en lo referente a la financiación, un capítulo que queda a la espera de nuevas modificaciones legales para resolverse. Pero un repaso por la situación de otras capitales del mundo apunta frustraciones similares, si no mayores, en ese camino hacia una mayor autonomía. ROMA En la Ciudad Eterna, existe una ley especial de la ciudad. Pese a ello, su autonomía es relativa: el alcalde tiene que proponerle al Parlamento nacional las obras públicas que pretende realizar en la ciudad, y éste es el que las autoriza y financia LONDRES En este caso, no existe legislación específica. El gobierno central asigna un presupuesto que va a parar a los distintos servicios que presta el Ayuntamiento. El alcalde tiene la facultad de conseguir ingresos propios, a través de impuestos sobre el transporte y multas de tráfico WASHINGTON Su pretensión ha sido, desde hace muchos años, convertirse en el estado número 51 de la Unión. Una pretensión que choca con un obstáculo político: es un bastión demócrata, y los republicanos siempre se han opuesto a que se integre en pie de igualdad en el sistema federal norteamericano Parlamento pero que probablemente no llegará a superar el referéndum- -prevé reglamentar la futura coordinación dentro del Estatuto de la Región Lazio, sin intervención alguna del Gobierno central. LONDRES Londres es una de las nueve regiones en las que se divide Inglaterra y a diferencia de otras grandes ciudades tiene un alcalde electo, informa Marcelo Justo. En teoría el alcalde del Great London Authority (GLA) está a cargo del presupuesto de una ciudad que produce el 17 por ciento del Producto Interno Bruto del Reino Unido y es una de las grandes capitales financieras y culturales del mundo. En la práctica no se diferencia de otros grandes centros urbanos como Manchester o Liverpool. El presupuesto que maneja (más de 6.000 millones de euros) está asignado por el gobierno central para los distintos servicios que suministra la ciudad (policía, servicios de emergencia, etcétera) o forma parte de la recaudación que realizan los 34 municipios que forman el GLA. El alcalde solo puede recaudar fondos propios mediante impuestos al transporte o multas a vehículos. En ambos casos no es libre de usar su recaudación de acuerdo a sus propios planes: tiene que reinvertirlo en el área de transporte. El GLA tiene cuatro grandes unidades: transporte, desarrollo económico, policía metropolitana y servicios de planeamiento y emergencias. Transporte ha sido una de las áreas más polé- ROMA La Ciudad Eterna cuenta, desde 1990, con una ley de Roma capital que coordina la intervención de los cuatro niveles de gobierno al tiempo que aporta financiación para infraestructuras y grandes acontecimientos, informa Juan Vicente Boo. La Comisión Roma Capital está formada por el presidente del Gobierno, los ministros de Obras Publicas, Transportes, Medio Ambiente y Cultura, el presidente de la Región Lazio, el de la Provincia de Roma, y el alcalde de la ciudad. Cada año, el alcalde propone al Parlamento las obras públicas necesarias, que este año han recibido una financiación de 80 millones de euros mientras que se han asignado 70 para el 2006. El principal proyecto es la ciudad olímpica de Tor Vergata con vistas a la candidatura de Roma para las Olimpiadas de 2016. La reforma constitucional descentralizadora- -aprobada este año en el Problemas similares Los problemas son comunes a todas ellas: cómo gestionar con éxito servicios sociales, ordenar el tráfico y garantizar un transporte público eficaz, obtener cotas suficientes de seguridad o abordar el problema de la inmigración. Y todo ello, en grandes urbes con millones de habitantes, que se rigen en general por legislaciones similares que las que se aplican a municipios de cientos de miles o decenas de miles de residentes.