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ABC MARTES 27 12 2005 25 Al Qaida acusa a Jordania y EE. UU. de un presunto acuerdo para un Reino Hachemí Unificado con el Irak suní La Policía rusa atribuye a las mafias un ataque con ampollas de gas contra varias tiendas en San Petersburgo Los palestinos mejoran sus cohetes H. MEDINA JERUSALÉN. Las milicias palestinas han desarrollado una tecnología que permitirá que sus cohetes incrementen au alcance entre cuatro y seis kilómetros para llegar hasta los 25 kilómetros, una distancia que pone en su radio de acción a decenas de localidades israelíes. Las Brigadas de Al- Aqsa anunciaron ayer que disponen de nuevos cohetes del tipo Grad que pueden ser disparados desde el interior de la Franja de Gaza y no desde sus límites, como hacían hasta ahora, y cuyo alcance es muy superior a los Qassam Este avance tecnológico sobrepasa notablemente las prestaciones de los rudimentarios Qassam Un dirigente de las Brigadas que se identificó con el nombre de Abu Fadi manifestó que, por el momento, su grupo no piensa utilizar los cohetes Grad aunque lo hará si Israel crea una zona de seguridad en el norte de la Franja de Gaza para impedir el lanzamiento de los Qassam o si asesina a más dirigentes de las milicias. Si Israel establece una zona de seguridad en el norte de Gaza no nos quedaremos con los brazos cruzados, sino que usaremos estas armas, y el Gobierno de ocupación será el que salga perdiendo por sus propias acciones amenazó Abu Fadi. Hasta ahora, los milicianos han disparado los Qassam contra Sderot y otras pequeñas localidades cercanas a Gaza, pero los Grad pueden alcanzar de lleno Ashkelón, una de las mayores ciudades israelíes. Ayer, los milicianos dispararon varios Qasam contra Sderot y el sur de Ashkelón, que no causaron daños materiales y a los que el Ejército israelí respondió con fuego de artillería. Ariel Sharón, un enamorado de las calorías, seguirá un estricto régimen para rebajar sus 142 kilos Arik el gran glotón, no tiene arreglo H. MEDINA POOL JERUSALÉN. El presidente de Israel, Moshe Katzav, llevó hace una semana unas pastas a Ariel Sharón en una visita de cortesía que le hizo para desearle una pronta recuperación tras su infarto cerebral del día 18, pero el primer ministro, paradigma de la glotonería, ni siquiera extendió la mano para tocar los dulces. Quién lo hubiera dicho. Sus allegados esperan ansiosamente que el susto del infarto sea definitivo y que le sirva para poner en marcha una dieta estricta que le permita rebajar una parte considerable de su volumen, que contiene 142 kilos de peso en una altura de 170 centímetros. Los médicos del hospital Hadasa lo dicen con claridad: el paciente tiene que ponerse a dieta, perder peso y cambiar su estilo de vida si no desea que se renueve el riesgo de infarto. La mayor responsabilidad recaerá en su nuera, la esposa de su hijo Guilad, que es quien supervisa los alimentos que habitualmente devora, más que ingiere, el primer ministro. La proverbial inclinación de Sharón a la comida es muy comentada estos días. En su entorno se dice que está apasionadamente enamorado de las calorías, y que sus especialidades son las carnes, en todas sus variedades, y la comida basura La semana pasada el presidente Bush le telefoneó para decirle que es una pieza capital en su visión de Oriente Próximo, y le rogó encarecidamente que observe a rajatabla una dieta rigurosa que le permita reducir peso y que haga ejercicio. La glotonería ha terminado. Sharón empieza una dieta fue uno de los titulares del Yediot Ahronot este fin de semana. Sin embargo, en su entorno se comenta que los hábitos alimentarios que ha adquirido están tan arrai- gados que todavía es pronto para saber si podrá mantener su promesa. Según este periódico, Sharón ordena regularmente que le lleven a su oficina shaworma carne de cordero o de pollo grasienta, asada en un asador giratorio y falafel una fritanga de garbanzos molidos en forma de albóndiga y que con frecuencia ordena a la caravana de coches que le protege que se detenga en un popular restaurante de Jerusalén para comprar hummus una pasta de garbanzos molidos que comparte generosamente con sus asesores y escoltas. Los humoristas israelíes bromean constantemente acerca del peso del primer ministro. Recientemente, uno de ellos lo imitó comiendo helado a dos carrillos directamente de la cabeza del ministro de Defensa, Shaul Mofaz, que es calvo. Un periodista reveló que durante una entrevista que mantuvo con él Sharón se comió un bote entero de patatas Pringles y se sabe que cuando su difunta esposa Lili le obligó a observar dieta se hacía llevar comida en secreto por su asesor de seguridad. El día anterior al infarto, Sharón, de 77 años, se dio una comilona pantagruélica con sus amigos y familiares en la que ingirió hamburguesas, bistecs acompañados de salsa chimichurri, costillas de cordero, shish kebab y ensaladas de todo tipo, reveló el diario Maariv. Su alimento favorito es la carne, cocinada de cualquier manera. Su consejero Asaf Shariv se muestra escéptico respecto al futuro de la dieta, puesto que los médicos se la vienen recomendando desde hace cuatro décadas. Desde 1965 los médicos le han pedido que se someta a un régimen y hasta ahora no han tenido éxito explicó Shariv.