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ABC MARTES 27 12 2005 Nacional EL DESAFÍO DEL ESTATUTO CATALÁN 13 Los hoteles se han convertido en escenario predilecto de unas negociaciones que huyen de las sedes de instituciones oficiales El otro pacto del Majestic I. A. López Garrido, secretario del Grupo Socialista, ayer en rueda de Prensa EFE Esquerra defiende las opciones de un encuentro multilateral mañana miércoles, que Convergència niega permita afrontar el mes de enero con tranquilidad y convencidos de que habrá Estatuto, aunque son conscientes de que en la comisión parlamentaria quedará mucho por negociar Pero desde Convergència el tono sigue siendo tan pesimista como a principios de la semana pasada, cuando el PSOE hizo públicas unas propuestas de financiación y articulado que fueron calificadas de inasumbles por los nacionalistas. CiU quiere un acuerdo en un tiempo razonable y es consciente de los peligros de mantener el debate abierto en canal, dando munición al PP. Sin embargo, sus representantes recuerdan que el PSOE se ha dormido en los laureles desde hace dos meses, sobre todo en materia de financiación. Dolidos todavía por lo que ven como desprecios de Solbes, advierten de que no aceptan ahora prisas que en su opinión sólo pueden llevar a un mal acuerdo ro. La formación independentista es más optimista, sin embargo, respecto a la negociación del resto del articulado, ámbito en el que aseguran que se produjeron avances el pasado sábado, en el encuentro que Josep Lluís Carodrovira y Joan Puigcercós protagonizaron en Barcelona con Alfredo Pérez Rubalcaba y José Montilla. En este sentido, fuentes republicanas consideraron ayer viable que hoy se sienten las bases de un principio de acuerdo que podría ratificarse en una reunión multilateral enter el PSOE y los partidos catalanes que se celebraría mañana miércoles. Los socialistas catalanes se declaran absolutamente dispuestos a celebrar esa reunión multilateral, que en su opinión reforzaría la posición de los partidos catalanes frente al PSOE, pero reconocen que es inviable sin CiU. BARCELONA. Bajo la consigna de máxima discreción- -aplicada con más celo por unos que por otros- la negociación de la reforma del Estatuto avanza estos días en los escenarios más insospechados. La clave es no ser descubiertos antes de que haya un acuerdo que presentar y, sobre todo, manejar los hilos de la información para presionar a la parte contraria a través de los medios de información. Esta rutina, que ya se vivió en Cataluña el pasado verano durante las semanas previas a la votación definitiva en el Parlamento autonómico, se ha trasladado ahora a las negociaciones del PSOE con los partidos catalanes que dan apoyo al proyecto: CiU, ERC e ICV. Además del PSC, que mantiene su inestable papel de árbitro sin que nadie acabe de saber en qué lado de la mesa quiere sentarse. Aunque en estas artes, la experiencia de CiU se deja notar. Mientras los republicanos se enredan en convocatorias imposibles para acabar reuniéndose en la Delegación del Gobierno de Barcelona, Convergència ha vuelto a la vieja tradición hotelera que tan buenos resultados le dio en el pasado con el PP. Si en 1996 el hotel Majestic de Barcelona se convertía en escenario del primer pacto entre el nacionalismo catalán y la derecha española- -ese acuerdo entre Jordi Pujol y José María Aznar que acabó cociéndose, precisamente, como el Pacto del Majestic los hoteles han vuelto a convertirse en escenario de las negociaciones de los nacionalistas, esta vez con el PSOE. El hotel Palace- -y concretamente la habitación que el jefe de filas de CiU en el Congreso, Josep Duran Lleida, ocupa en este establecimiento vecino a las Cortes- -sirvió de escenario el pasado martes para un primer encuentro entre Duran y Artur Mas con Alfredo Pérez Rubalcaba y José Montilla que se prolongó hasta la medianoche para desbloquear una negociación sobre la financiación fuertemente enrarecida por las filtraciones del documento del Gobierno. Son los mismos protagonistas que tres días más tarde repetían encuentro hotelero, esta vez en Barcelona. Las sedes de los partidos ni se pisan con el objetivo de mantener las reuniones a resguardo de las cámaras, especialmente discretas cuando se trata de la negociación sobre financiación entre socialistas y nacionalistas. El viernes, en Barcelona, el secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, y el consejero de Economía y responsable de Política Económica del PSC, Antoni Castells, se sumaron al cuarteto original en un encuentro de dos horas que no consiguió, sin embargo, sentar las bases del tan ansiado pacto. Otro hotel será probablemente el escenario del encuentro técnico que nacionalistas y representantes del Gobierno deben mantener hoy, una continuación de la reunión mantenida el pasado jueves durante varias horas para discutir el futuro de las competencias autonómicas. Encuentros con ERC La mañana siguiente, antes de volver a Madrid para celebrar la Navidad, Rubalcaba participó en un segundo encuentro, junto a Montilla, con los líderes de Esquerra, Josep Lluís Carod- Rovira y Joan Puigcercós. Esta vez, el escenario fue la sede de ERC en la calle Villarroel de Barcelona, donde los cuatro dirigentes se reunieron durante otras dos horas para intentar desencallar la conflictiva negociación de la financiación autonómica. El día antes, los republicanos Joan Ridao y Joan Tardà acabaron por acudir a la Delegación del Gobierno en Barcelona- -tras anunciar insistentemente que se reunirían en el Parlamento autonómico- -y permitieron finalmente que Francisco Caamaño actuara de anfitrión en una reunión de la que los republicanos sacaron la foto que esperaban. Era lo mínimo después de que el día antes el protagonista de la imagen fuera el democristiano Josep Sánchez Llibre, que voló desde Madrid junto a Caamaño, debían pensar en ERC. Más optimismo en ERC En términos parecidos se expresan desde Esquerra, cuyos negociadores, Joan Ridao y Joan Tardà, se reunirán también con Caamaño, aunque en esta ocasión no habrá representantes del PSC. Los republicanos dan por sentado que en materia de financiación el PSOE se verá obligado, finalmente, a presentar una enmienda genérica que permita seguir negociando en ene-