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80 LUNES 26 12 2005 ABC Deportes PRESIDENTE No se debería nunca olvidar que salvó un club que se moría. Es inteligente y todos los inteligentes tienen un orgullo que no les permite reconocer que se han equivocado, pero volverá a hacer un Madrid grande, seguro JUGADORES Sólo escuchan a quien tiene el mando, los otros no importan. Les diría que la humildad es la hija de la inteligencia y que sólo con el talento que les dio Dios no les vale para ganar, tienen que unirse, apoyarse ARRIGO SACCHI Ex director de Fútbol del Real Madrid Florentino es un grande, pero debería saber escuchar más Ha pasado la Navidad en su Fusignano natal al lado de su familia. Pero a modo de despedida y análisis profundo de su año en el Real Madrid, ha dejado esta entrevista exclusiva con ABC TEXTO ENRIQUE ORTEGO FOTOS: IGNACIO GIL MADRID. Un año justo. Llegó con una sonrisa y se marcha con otra, aunque la actualidad blanca no esté precisamente para anuncios dentífricos. Arrigo Sacchi abandona el Real Madrid agradecido y dolido. Agradecido porque ha trabajado en el que considera el club más grande del mundo. Dolido porque no ha podido hacer su trabajo como él estaba acostumbrado. He hecho lo que se me ha permitido y espero haberlo hecho bien Cita a ABC en su despacho. Le gustaría decir muchas más cosas de las que deja caer entre dientes, pero su sentido de la lealtad no le permite decir todo lo que piensa, aunque después de dos horas de charla mi impresión es que apenas han tenido en cuenta sus pareceres y que sus ideas estaban bastante alejadas de la dinámica actual del club. -Su marcha huele a rendición. -No. Eso nunca. Me voy enriquecido. He conocido un mundo diferente. En las dificultades se aprende mucho y yo a mis 59 años todavía tengo mucho que aprender. Pero para aprender hay que saber escuchar. Me voy con la conciencia tranquila. Pierdo un montón de dinero y prestigio. Pero no soy un cobarde, me gustaría ver cuántos en mi situación hubieran hecho lo mismo. Aquí tenía dinero y fama y dejo el club más importante del mundo. De ningún sitio me han echado, de todos (Milán y Parma) me he ido. -Pero conociéndole se tiene que sentir mal, fracasado. -No. Las razones de mi marcha son las que expuse en la conferencia de Prensa, pero ha coincidido con el peor momento del equipo, llegó la destitu- ción de Luxa, algunos directivos no sabían que ya le había dicho al presidente en junio y en octubre que me iba y me pidieron que me sentara en el banquillo. Eso no podía ser. Si no hubiera tenido decidido irme, en la actual situación me hubiera quedado para ayudar. No soy un cobarde, ni estoy mal de salud, ni me siento viejo ni cansado. Todo lo contrario, soy un hombre honrado, con dignidad y prestigio. Me voy sin nada detrás. Estoy en el paro. -Al decir que no le han dejado trabajar está diciendo bastante. -Pero no quiero que se malinterpreten las cosas. Es que yo estaba muy mal acostumbrado. Estaba acostumbrado a tomar decisiones totales y aquí las tomaba parciales. No decidía todo lo que yo estaba acostumbrado a decidir. No es que yo llegara a un sitio pidiendo el poder, es que me lo daban y todos sabían en el club que quien mandaba era Sacchi. Yo proponía las cosas y los otros aceptaban. Aquí no era así. Soy coherente con mi forma de ser. Estoy orgulloso de haber pasado por el Real Madrid, pero el trabajo no era totalmente de mi gusto. Prefiero irme por las buenas que por las malas. -Y ahora que ya está fuera, ¿se atreve a hacer un diagnóstico de lo que le sucede al club? -Estamos atravesando un problema de transición que se ha agravado por el gran momento del Barcelona. La temporada pasada, con los puntos que sumamos tendríamos que haber ganado la Liga. Con 80 puntos en España se gana nueve veces sobre diez. Pero estaba el Barcelona y el Madrid tiene que hacer ahora mucho más que en otros mo- mentos de su historia. Desde Barcelona nos dicen, yo lo sé, que nuestro problema es que tenemos grupos dentro del equipo, que no estamos unidos. Se ríen de nosotros. Por eso tenemos que ser un bloque, tener paciencia, comprensión, que cada uno desempeñe su papel y hacer mucha autocrítica. Yo también la hago... -Adelante. -Llevo cuarenta años en los vestuarios. En el Parma quise irme al segundo día y no me fui porque todos entendieron entonces que la referencia deportiva del club era yo. Éramos penúltimos, nos salvamos y acabamos ganando la Copa de Italia al Juventus. En el Milán me pasó lo mismo. Cuando llegué yo era el señor don Nadie Debuté en casa con derrota (0- 2) Van Basten me criticó, dijo que así no ganaríamos, Antes del segundo partido, Berlusconi aterrizó en Milanello y dijo a los jugadores que quien me siguiera, seguiría; y quien no, se marcharía. Van Basten en el segundo partido estuvo conmigo en el banquillo. Tú sabes mucho de fútbol por lo que veo, por eso te quiero aquí a mi lado... El presidente me respaldó y los jugadores entendieron quién tenía el mando. El trabajo de despacho no es como el de entrenador. Desde arriba tienes que estar con todos, con el presidente, el equipo, proteger al entrenador. Un director está para resolver problemas y todo lo he hecho con empeño. Espero que haya quedado algo de mi trabajo. -Hablemos de la plantilla del Madrid, siempre tan criticada. -Los conozco bien y sólo tienen una idea clara, sólo escuchan a quien tiene el mando, los otros no importan... Yo soy democrático. No me gusta imponer por imponer, pero sí que me hicieran más caso. A los jugadores del Madrid les diría que la humildad es la hija de la inteligencia, es algo que nunca deberían olvidar. Yo he hablado mucho con ellos y les he dicho que sólo con el talento que Dios les dio no les vale para ganar. Ahora las grandes individualidades tienen que formar un colectivo en el espíritu y en el juego. Les pido que remen juntos, que tienen calidad, pero que con ella sólo no se gana, tienen que estar unidos, ayudarse... -El presidente... -Sólo tengo palabras de agradecimiento para él. La afición del Madrid no debería olvidar nunca que salvó un club que se estaba muriendo y reunió a los mejores jugadores del mundo. Es un grande y sé que volverá a hacer del Madrid un club grande, que gane títulos. Pero debería saber escuchar un poco más. Para aprender en la vida hay que saber escuchar. Florentino es inteligente y todas las personas inteligen-