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42 LUNES 26 12 2005 ABC Sociedad El Papa invita a crear un nuevo orden mundial sobre relaciones éticas y económicas justas En su mensaje navideño alertó al hombre tecnológico del peligro de atrofia espiritual b Benedicto XVI impartió ayer su primera bendición Urbi et Orbi ante cuarenta mil fieles que se congregaron en la Plaza de San Pedro JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. Benedicto XVI impartió ayer su primera bendición Urbi et Orbi desde el balcón de la basílica de San Pedro, al que se había asomado el 19 de abril, recién elegido Papa, para presentarse como un humilde trabajador de la viña del Señor Ayer volvió a emocionarse viendo a una multitud que vino a escucharle a pesar del viento, la lluvia y el frío. El Papa invitó a construir un nuevo orden mundial fundado sobre relaciones éticas y económicas justas A diferencia de Juan Pablo II, cuyos mensajes de Navidad eran breves y poéticos, Benedicto XVI prefirió hacer uno de sus análisis del mundo contemporáneo ante las cuarenta mil personas que le aplaudían en la Plaza de San Pedro y los cientos de millones que seguían el discurso a través de 111 cadenas de televisión de 68 países. Con toda su autoridad intelectual y espiritual, el Papa se dirigió al hombre moderno, adulto y, sin embargo, a veces débil en el pensamiento y en la voluntad para invitarle cariñosamente a dejarse llevar de la mano por el Niño de Belén. No temas. ¡Fíate de Él! La fuerza vivificante de su luz te alienta a comprometerte en la construcción de un nuevo orden mundial, fundado sobre relaciones éticas y económicas justas Tres españoles entre siete santos universales Jesús de Nazaret comentó en cierta ocasión que nadie es profeta en su tierra y la homilía de la Misa del Gallo pareció recordarlo en esta ocasión. El Papa, teólogo de la historia, aseguró durante la celebración que la luz de Belén ya nunca se apagó pues brilla desde entonces sobre hombres y mujeres. Resumiendo veinte siglos de cristianismo, afirmó que a partir de Belén, una estela de luz, de amor y de verdad atraviesa los siglos. Si miramos a los santos, desde Pablo y Agustín hasta san Francisco o santo Domingo, desde Francisco Javier y Teresa de Ávila hasta Teresa de Calcuta, veremos esa corriente de bondad, ese camino de luz, en que se enciende siempre de nuevo el misterio de Belén, el Dios hecho hombre Tres españoles entre siete grandes santos universales. Y todo en una sola frase... Juan Pablo II amaba a Juan de la Cruz y Teresa. Pero Benedicto XVI ha ido más allá, hasta el punto que se podría decir que el Santo Padre cita a los santos españoles con más entusiasmo incluso que con el que lo hacen algunos de nuestros propios compatriotas. El Papa se dirige a los fieles para impartir la bendición Urbi et Orbi trabajan en Tierra Santa, Irak y Líbano, donde los signos de esperanza necesitan el apoyo de comportamientos inspirados por la lealtad y la sabiduría El Papa se refirió también a la península de Corea, pero su discurso podría aplicarse a cualquier situación en la que unos grupos de personas practican la tarea malvada de proyectar sospecha, enemistad o violencia hacia cualquier otro grupo. El hombre tecnológico El problema está en el corazón humano, a un nivel más profundo de las opiniones políticas o los rasgos culturales, y Benedicto XVI subrayó que el extraordinario acontecimiento de la Navidad- -el Hijo de Dios se hace hombre y nace en una pobre gruta- nos invita a nosotros, hombres y mujeres del tercer milenio, a acoger al Salvador Como teólogo de la historia, el Papa advirtió al hombre de la era tecnológica que si se deja llevar por la atrofia espiritual y el vacío del corazón, corre el peligro de convertirse en víctima de los logros de su propia inteligencia y de los resultados de su capacidad operativa Las armas nucleares, la deshumanización de la sociedad o la manipulación biológica de seres humanos son algunos de estos peligros. A pesar de las sombras de la humanidad, el Santo Padre no sólo estaba La humanidad unida podrá afrontar los numerosos problemas graves de estos momentos: desde la amenaza terrorista a las condiciones de pobreza humillante en que viven millones de seres humanos, desde la proliferación de armamentos a las pandemias muy contento sino que transmitía en su discurso un gran optimismo de fondo, apoyado en la enorme capacidad de mejora del corazón que contagia el mensaje de Jesús a quien sabe descubrirlo. Por eso volvía una y otra vez a los aspectos espirituales del misterio de Belén, en que el Creador del universo se redujo a la impotencia de un recién nacido Según el Papa, aceptar esta paradoja, la paradoja de la Navidad, significa descubrir la Verdad que nos hace libres, y descubrir el Amor que transforma la existencia. En la noche de Belén, el Redentor se hace uno de El amor de Jesús como guía El Santo Padre pidió que el amor de Jesús guíe a los pueblos y avive la conciencia común de ser una sola familia llamada a construir vínculos de confianza y de ayuda mutua El Papa subrayó que la humanidad unida podrá afrontar los numerosos problemas graves de estos momentos: desde la amenaza terrorista a las condiciones de pobreza humillante en que viven millones de seres humanos; desde la proliferación de armamentos a las pandemias y al deterioro del medio ambiente que pone en peligro el futuro del planeta Benedicto XVI- -que escogió ese nombre en honor de san Benito, el padre de la vida monástica en Europa, y de Benedicto XV, quien volcó todas sus fuerzas en mitigar lo que llamaba la matanza inútil de la Primera Guerra Mundial- pasó revista a las heridas del planeta, pidiendo a Dios que aliente a todos los que trabajan por la paz y el desarrollo en África, oponiéndose a las luchas fratricidas al tiempo que pedía ayuda para resolver las tragedias humanitarias de Darfur y otras regiones de África central Rogó también a Dios que lleve a los pueblos latinoamericanos a vivir en paz y concordia y que infunda valor a los hombres de buena voluntad que