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ABC LUNES 26 12 2005 Opinión 7 peñado un rol fundamental en el latinoamericano deporte de tumbar presidentes La política ecuatoriana, desde hace unos años, necesita de los movimientos indígenas para la estabilidad del sistema. El triunfo de Lucio Gutiérrez estuvo refrendado por el apoyo de los Pachacutik. Cuando el militar nacionalista perdió la confianza del indigenismo ecuatoriano no tardó en ser defenestrado por la poderosa élite criolla. LA ESPUMA DE LOS DÍAS TENTACIONES El avance imparable del descontento popular se detiene ahora en un nuevo escenario: el Perú. La irrupción en la escena política del etnocacerismo altera las especulaciones sobre el futuro político de esta nación andina. El etnocacerismo- -llamado así por el héroe de la Guerra con Chile, Andrés Avelino Cáceres- -defiende un nacionalismo integrador que en la práctica privilegia a los descendientes de los incas en detrimento de la élite criolla, heredera dela aristocraciavirreinal y delas migraciones europeas dieciochescas y novecentistas. Al igual que el MAS en Bolivia y el movimiento Pachacutik en el Ecuador, una suerte de economía nacional de mercado es preferida a la invasión neoliberal satanizada por los etnocaceristas, tenaces detractores de la globalización y del cosmopolitismo. El futuro del indigenismo etnocacerista se decidirá en las urnas de votación, el próximo mes de abril. Ollanta Humala es el outsider esperado por los analistas y sin duda será uno de los protagonistas del proceso electoral. Su tormentosa irrupción en la política activa eclipsará antiguos liderazgos y novísimas coaliciones. Humala será determinante en la configuración del nuevo teatro del poder en el Perú, al igual que sus pares indigenistas en Bolivia y Ecuador. De ganar las elecciones- -nada es imposible dada la fragmentación partidista y el alto índice de volatilidad del electorado peruano- -es poco probable que cumpla con la amenaza de iniciar una escalada armamentista que altere el equilibrio estratégico en la región. Humala, al igual que Evo Morales, no implementará una economía autárquica como lo postula el indigenismo radical. Mantendrá a la tecnocracia que gobierna la economía peruana desde hace quince años y le otorgará confianza al sistema y al inversor, buscando implementar un tímido Estado de Bienestar. Es más seguro que Humala tenga que enfrentarse a una clara disyuntiva: ser un Lucio Gutiérrez atado de manos o un auténtico refundador del nacionalismo integrador, único derrotero para superar la pobreza y la estrechez de miras de un mercado proteccionista. C Una nueva era de orgullo indígena parece iniciarse en el altiplano y, aunque los pronósticos económicos no son los más esperanzadores, es improbable que Evo Morales inicie la nacionalización de las empresas estratégicas, ya que ni Bolivia ni ningún otro país suramericano cuenta con el petróleo que le da a Chávez seguridad y poder. La politización de las negociaciones del ALCA, la implementación de una nueva diplomacia del gas, desencuentros fronterizos con Chile y un renovado protagonismo regional forman parte del futuro de Bolivia luego del triunfo del indigenismo. Bolivia no es la primera clarinada de alerta en la región. La importante participación del movimiento Pachacutik en la política ecuatoriana ha sido determinante en la crisis democrática que asuela a ese país. Este colectivo ha desem- PALABRAS CRUZADAS ¿Acierta Fernando Alonso al marcharse del equipo Renault? LA RESPUESTA ESTÁ EN LA META IN entender de motores, y sin perderle ni un gramo de respeto y admiración a alguien joven y ambicioso que ha llegado a lo más alto con rapidez, talento, esfuerzo e inteligencia, podrían verse en su arriesgada y sorprendente maniobra algunos puntos débiles. Para alguien que está acostumbrado a maniobrar a velocidades de escalofrío, me da la impresión de que nunca había hecho antes una tan brusca y tan lejos de la curva: le queda un año por delante con un coche, un director y un equipo a los que acaba de dejar colgados de la brocha (y ése tal Briatore no responde a lo que se conoce como un tipo liso y llano) No sé, un año puede ser muy corto o muy largo. Es decir, que aún está por ver si la maniobra era un trompo, un paOTI R. tinazo. MARCHANTE Por otra parte, y aunque sea una observación facilona, no deja de parecer el típico cambio del recién enriquecido: el Renault por el Mercedes... Ya se sabe que los genios ven más lejos; intuyen dónde tienen que llegar y no bajan la mirada a lo que pisan por el camino hasta su meta. Luego, ya en la meta, son dioses hasta para los pisoteados por ellos, pero como se pierdan en alguna encrucijada no serán más que diablillos y se les pasará la factura de la brocha, del bote de pintura y de los desperfectos. En la meta, pues, estará la respuesta a la pregunta. AHÍ HAY UN HOMBRE QUE DICE AY í, Fernando Alonso acierta. Acierta porque es un tipo listo, y además, el único que maneja toda la información sobre el asunto. Con toda la información de un asunto, si eres listo, tienes que acertar. En todo caso, ¿quién soy yo paradecirle a ningún español, y menos al campeón del mundo de automovilismo, que no cambie la Kangoo por un Mercedes? Sin embargo, ahí hay un hombre que dice ay Camuflada en el dibujo de la consulta de un dentista, esta frase- trampa se empleaba antiguamente para enseñar ortografía, y ahora nos viene al pelo para expresar lo que debe sentir el gran Briatore, Príncipe de los Otoñales, con quien estamosen deuda todos los españoles que gracias a él- -a la mujer que en aquella ocasión lo acompañaba- -no olvidamos lo que la hidra IGNACIO R. reaccionaria denomina, no sabemos por QUINTANO qué, infausta boda de El Escorial La cosa es que a Briatore lo ha abandonado Alonso, y Briatore, el hombre que dice ay debe de sentirse como si lo hubiera abandonado la mujer de la boda. Ahora, ¿qué dijo Ava Gardner cuando Sinatra, su ex, se casó con Mia Farrow? Yo ya sabía que, tarde o temprano, acabaría casándose con un chico Pues eso mismo hubiéramos podido decir nosotros, estudiosos del carácter español, de Alonso, o sea, que tarde o temprano acabaría comprándose un Mercedes. Y además, diésel. Lo malo es que el público suele ser sentimental, y lo de Briatore no se lo van a perdonar. S S ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate OMO viejos fantasmas conocidos, algunas tentaciones llegan de nuevo a España por Navidad. La trifulca parlamentaria sobre las subvenciones de la Unión a nuestro país abrió una vez más la caja de los truenos. El público en general se divierte tirando la casa por la ventana navideña y sonriéndose de soslayo cuando uno llama patriota de hojalata a los otros y el otro llama bobo solemne al uno. El insulto requiere de una cierta clase para que la inspiración artística lo salve de la quema y el rechazo general, pero en la mayoría de los políticos españoles el estilo culto brilla por su ausencia y los más son sólo lectores imaginarios de bibliotecas inexistentes, seres imbuidos de un saber sobrenatural que creen que donde realmente se aprenden las coJ. J. ARMAS sas es en el interior del MARCELO hemiciclo que solemos llamar Parlamento. Píquenmelos menudos, que los quiero para mi cachimba. Llevamos felizmente subvencionados por la Comunidad Europea más de una generación orteguiana y a los pejigueras que anunciaban el final de la gloria en estos tiempos de ahora se les hacía caso maldito hasta ayer mismo. Como a Casandra en Troya. Después viene el crujir de dientes: unos hablan de éxito incontestable y otros de fracaso intolerable. No se encuentran en el camino ni para repostar gasolina. Hoy ya estamos en aquella profecía, pasar de pobres de ayer a paganos de hoy y mañana, las cosas de la ampliación europea hacia el este, sin caer en la cuenta de una verdad que estos tiempos nos devuelven desde cualquier espejo donde nos miremos: sociedad subvencionada, sociedad fracasada. Ha pasado el tiempo de la necesidad, pero cierta- -no poca- -sociedad española y sus clases dirigentes siguen pensando en que el maná vendrá siempre de Bruselas, acogido a la tentación que vive arriba, la subvención de nuestras existencias de privilegiados. Nunca he sabido bien de qué infiernos procede la tentación de la censura, si vive arriba, abajo o en el limbo de las asignaturas eternamente suspendidas, pero quienes hemos sufrido en nuestras carnes biográficas el golpe de sinrazón contra la libertad de expresión conocemos el rostro del bicho y por qué caminos derrota la bestia. El CAC es el principio del fin, el intento de regresar a un mundo doméstico demasiado conocido en un tiempo que no fue nunca mejor que el que hemos vivido en los últimos veinticinco años. Pero el bicho es obstinado, se empeña en embestir y acude a su propia tentación hasta alcanzarnos de lleno. No importa la insistencia en el error. Una de las características de este fantasma doméstico de España- -la censura, la inquisición- -es su enfermiza tenacidad, su eterno redoble de tambor roto. Como una enfermedad intemporal. Parece que se ha ido, se hace invisible durante una temporada y regresa disfrazada con máscara posmodernista para que los nuevos collares disimulen la rabia de los perros de siempre.