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62 Cultura SÁBADO 24 12 2005 ABC La Fundación Barrié cambia en su sede de Vigo metros por segundos cuadrados El espacio se acomoda al tempo exigido por cada exposición y emerge un museo a la carta b La muestra inaugural de la sede está subdividida en cuatro módulos y dos plantas centrales y cubre los dos siglos del despegue industrial gallego ÉRIKA MONTAÑÉS VIGO. Apenas tiene un par de meses de vida, y desde el umbral se adivina que cada rincón y estancia de la nueva sede de la Fundación Barrié de la Maza, enclavada en el corazón industrial de Vigo, transpira vanguardia e historicidad, polivalencia y diseño al servicio del visitante. Obra a cargo de los arquitectos Luis Moreno Mansilla y Emilio Tuñón, este sorprendente centro museístico no sólo hace realidad la expansión de la entidad hacia el sur de Galicia- -hasta el momento se constreñía a la provincia coruñesa- sino que da sentido a una nueva dimensión de la arquitectura al uso de cada exposición, de cada época. Se le podría mentar como un museo a la carta y su vocación, medir el espacio en segundos cuadrados nunca más en metros cuadrados. Así lo explican los autores de esta obra arquitectónica sin par, que han sabido aprovechar la primera restricción con la que se toparon, la limitación espacial, y transformarla en oportunidad. En primer lugar, el edificio acompasa con maestría la sobriedad y frontalidad clásicas de la fachada de 1919 con la modernidad del cuerpo interior, separadas ambas por una crujía paralela a la fachada. Y es que el proyecto logra dar una respuesta contemporánea y equilibrada al fin que lo cimenta: dotar al espacio de la flexibilidad y versatilidad que se busca en la programación cultural de la Barrié. Sirva un botón: la muestra inaugural de la sede cubre los dos siglos del despegue industrial gallego. Arquitectura de acción Subdividida en cuatro módulos y dos plantas centrales, la disposición y ambientación consiguen lo que buscan: el visitante contempla y comprende que las maquetas, documentos, objetos, proyecciones en paredes y techos, regulación de la temperatura del color acorde con la época o meteorología que se trata (y hasta la primera tricotadora de Inditex) rescatan en los albores de la tercera revolución industrial cómo Galicia pasó de subsistir del mar, al wolframio, la construcción naval, la confección y el automóvil. El resultado, no se obtiene leyéndolo. Esta concepción de la arquitectura de acción se representa, en particular, en los dos platos fuertes de la construcción. Como si de un ático se tratase, la planta superior acoge un auditorio que hace las veces de salón de actos, exposiciones o centro de discusión, pero La muestra inaugural repasa 250 años de industrialización gallega MIGUEL MUÑIZ El espacio no importa La sede de la Fundación Barrié en la ciudad olívica abarca una superficie construida de 2.750 metros cuadrados, dividida en cuatro alturas y un sótano, con una planta de 25 metros de fondo y 15 de fachada. Veinte meses de obras, desde octubre de 2003 a junio de 2005 han dado paso a un sorprendente resultado. Una de las singularidades del edificio es el montacargas. Se trata de dos grandes ascensores de vidrio de transparencia regulable que recorren las plantas, de abajo arriba, pudiendo espiar en el modo traslúcido la vida de cada una de ellas. En diez segundos se puede pasar de una obra teatral a la visita por la exposición de turno o ser testigo directo de un encendido debate. adornado con un mecanismo escenográfico que permite escamotear la nube de sillas que cubre el techo y seleccionar, por carriles, cuántos y de qué forma queremos situar los asientos. Y al público. Como contrapartida, la base del edificio es una caja que se traga literalmente un espacio variable de 12 a 16 metros de altura, usada como escenario cambiante de actividades. En ella, se puede modificar el suelo y que los espectadores se sienten en grada, superficie lisa o pirámide invertida, se escamotean los paneles y descienden telones y objetos. Así no resulta extraño que se la bautice como la caja de los milagros porque la más avanzada tecnología teatral del nuevo milenio permite que mil y una formas arquitectónicas sean factibles, aunque la meta sea la de siempre: que el público disfrute. El Museo Unión Fenosa muestra la primera mirada italiana sobre la obra de Luis Buñuel ABC LA CORUÑA. El Museo de Arte Contemporáneo de Unión Fenosa (Macuf) ofrece desde esta semana la primera mirada y análisis de los italianos sobre la obra de Luis Buñuel, a quien en el acto de inauguración el vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, se refirió como un aragonés universal que hizo un cine auténtico, personal, sin artificios ni concesiones informa Efe. Cine Pintado. Luis Buñuel y su primera mirada en Italia es el título de esta muestra que permanecerá abierta al público hasta el mes de abril de 2006 y en la que se podrán contemplar elementos de promoción de largometrajes de este cineasta, como El ángel exterminador o Viridiana Quintana elogió el estilo provocador e irreverente de Buñuel y consideró que fue este sello lo que le convertió en un icono de modernidad, al tiempo que le sus- Luis Buñuel citó la crítica y el escándalo de las mentalidades más tradicionales y conservadoras de la época En este contexto, el vicepresidente de la Xunta animó a los artistas con base en esta autonomía a realizar también un cine gallego con mirada propia que contribuya al futuro de la cultura, la lengua y la imagen de Galicia hacia el exterior A su vez, comprometió el apoyo de la Xunta a este cine con identidad propia y que refuerce la imagen de marca de calidad del audiovisual gallego al que se refirió como un sector estratégico. La exposición de Buñuel abierta al público en la sede del Macuf en en La Coruña destaca por su originalidad, ya que se trata de una de las pocas lecturas del cineasta aragonés hasta ahora no afrontada como incide en el catálogo el comisario de la exposición, Juan Francisco del Valle Goríbar. De esta forma, se convierte en un objeto de estudio muy interesante con un valor documental inestimable al que hay que añadirle su valor estético y artístico como obra en sí. La riqueza y variedad de la colección queda patente en más de 150 piezas, en las que están presentes las más destacadas firmas del cartelismo italiano, así como de su toque de rareza pues más de la mitad de las piezas que la componen son ejemplares considerados únicos hasta ahora. La distribución comercial de las películas de Buñuel en Italia fue irregular e incompleta y sólo 20 filmes fueron distribuidos de forma comercial, de los que hay ejemplos de publicidad en esta colección. Como curiosidad, los estilos de la publicidad no se corresponden siempre cronológicamente con la fecha de realización de las películas, puesto que muchos filmes de Buñuel tuvieron que esperar años para ser estrenados en Italia. Para el diseño expositivo el Macuf ha contado con la colaboración del Departamento de Diseño de Interiores de la Escuela de Arquitectura de A Coruña, que se ha encargado de seleccionar a tres alumnos del último curso, bajo la supervisión de su profesor y tutor, para que dirigiesen el montaje.