Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 24 12 2005 37 Detenidos 33 miembros de bandas latinas como responsables de dos homicidios en la capital Gallardón pide perdón a los ciudadanos en su mensaje navideño por el año más duro de obras LA INMIGRACIÓN NECESARIA RAFAEL PUYOL FUNDACIÓN INSTITUTO DE EMPRESA Inmigrantes en su trabajo, en una tienda de textiles en Lavapiés La inmigración en la Comunidad 60 50 40 30 20 10 0 IGNACIO GIL Distribución 57,19 %32,56 %10,25 Madrid Capital Colonia Metropolitana Municipios no Metropolitanos Trávez, una ecuatoriana que lleva siete años en Madrid, cuenta que, después de tantos años, consiguió sus papeles el pasado mes de agosto. Ha sido mucho tiempo de angustia y de tensión, pero ahora ya está arreglado y respiro más tranquilla dice. Este verano veré a mi hija María trabaja en el servicio doméstico y confiesa que todavía no se siente del todo madrileña. Tiene novio. Es extremeño y muy buena persona nos dice con una sonrisa. Estoy bien pero echo mucho de menos a los míos, que están en Ecuador sobre todo a su hija María Fernanda, a la que dejó con 13 años y ahora ya tiene 20. Este verano, si Dios quiere, me iré a verla Distribución por edades Más de 65 NS NC 22,18 %1,59 Menos de 16 13,53 %I ncremento Entre 40 y 64 22,38 Entre 16 y 39 60,32 Jun. 04 Oct. 05 765.884 930.400 a inmigración se ha convertido en uno de los asuntos de mayor trascendencia económica, social y política de este país. Junto con la caída de la fecundidad y el aumento del envejecimiento, y en alguna medida relacionada con esos fenómenos, es también uno de los componentes de mayor relevancia en la evolución reciente de la demografía española. La España peregrina se ha convertido, con inusitada rapidez, en un país de destino en lo universal porque a él llegan corrientes de las cuatro esquinas del planeta. Tenemos una inmigración que si las cifras del Padrón no se equivocan en exceso, se acerca a los cuatro millones de extranjeros. Un volumen que se reparte de manera desigual por el territorio con concentraciones especialmente fuertes en algunas Comunidades. Madrid- -la primera de ellas con un volumen de alóctonos que según la Oficina Regional de Inmigración de la Comunidad se acerca al millón de personas- El 15 de los madrileños son, pues, extranjeros, lo que representa una media que dobla la general del país. El viejo papel de la ciudad como rompeolas de las demás provincias españolas se ha internacionalizado. Ya nos llega poca gente del resto del Estado e incluso algunos se van a través de movimientos de retorno a los primitivos lugares de origen por razones de jubilación o reagrupación familiar. La danza de la inmigración tiene ahora sonidos latinoamericanos, europeos, asiáticos o africanos. Ecuatorianos, rumanos, colombianos, marroquíes o chinos son los protagonistas del abigarrado mapa interétnico de la Comunidad. Sé que una inmigración tan intensa, tan variada y tan precipitada presenta algunas dificultades. Los problemas de escolarización de los niños, la delincuencia que protagonizan algunos grupos, la necesidad de atender sanitariamente a una pobla- L ción tan numerosa, o el deseo de permanecer al margen de ciertos colectivos, son el debe que dibuja la cara mas amarga de la inmigración. Pero soy de los que cree que las corrientes tienen indudables aspectos positivos que pesan más en el balance provisional. Madrid me parece un buen ejemplo de lo que digo. La inmigración alentada por el indudable progreso económico madrileño alimenta el crecimiento de nuestra demografía merced a su propia presencia y a la aportación de las madres extranjeras a la natalidad. Y si los inmigrantes acuden por evidentes razones económicas, no es menos cierto que su trabajo contribuye al desarrollo y al progreso de la región. Tenemos casi 3 millones de trabajadores afiliados a la Seguridad Social en Madrid, de los que un 10 son extranjeros. Sin ellos algunas de las ocupaciones en las que prioritariamente trabajan, quedarían prácticamente paralizadas. No debe sorprendernos que la nueva Consejería de Inmigración de la Comunidad de Madrid promueva una campaña de sensibilización e integración de los inmigrantes. Los inmigrantes nos necesitan, y los necesitamos; ahora y sobre todo en el futuro a corto- medio plazo, cuando la combinación desnatalidad- envejecimiento produzca serias dificultades en el abastecimiento de mercado laboral y el pago de las pensiones. Así pues, creo que la campaña de sensibilización ante la inmigración constituye una buena iniciativa. Y además me gusta el lema: Madrid hace madrileños a todos los que cada día se esfuerzan y trabajan para hacerla más grande y mejor Es el reconocimiento de una contribución inestimable y es la expresión de lo que esta Comunidad siempre fue: el territorio donde la extranjería no constituye, para la inmensa mayoría de los ciudadanos, un motivo de exclusión.