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6 Opinión SÁBADO 24 12 2005 ABC AD LIBITUM TRIBUNA ABIERTA JAVIER CREMADES LA BÚSQUEDA DE LA LIBERTAD ESÚS María Amilibia, que es de Bilbao, acaba de publicar un libro interesante, curioso. Nos ha cogido a veintiséis habituales de la columna periodística y, tras clavarnos- -con todo amor- -en el corcho de la entomología informativa, nos disecciona para que el lector tenga acceso a nuestras entrañas. Me ha divertido mucho con este Atados a la columna (Belacqua de Ediciones) del que se deduce el escaso corporativismo del oficio periodístico, cosa buena, y los muchos prejuicios, cosa mala, con que solemos asomarnos a la actualidad. Entre los entrevistados figura el maestro Campmany, y esas páginas constituyen un homenaje a su memoria M. MARTÍN y, para sus devotos, enFERRAND tre los que me encuentro, una prueba más de su grandeza personal. La profesional se acredita con la lectura de su obra. En uno de los pasajes de la entrevista, Jaime Campmany le dice al entrevistador que la búsqueda de la libertad ya es libertad Ahí está el detalle. No debemos desfallecer, ninguno, en la pesquisa diaria que, contra viento y marea, puede llevarnos a esa libertad que es, a su aplicación colectiva, el fin último de la democracia, y, en su célula primera, la misma dignidad de la persona. Un buen lema el de Campmany para un día como el de hoy- -no hay amor sin libertad- -y para un tiempo como el que vivimos, en el que la fiebre igualitaria tiende a enmascarar, cuando no dinamitar, la libertad del individuo. Al PP y al PSOE se les llena la boca con la palabra; pero el PP, confuso, se empecina en otras prioridades y el PSOE, triunfal, nunca tuvo la libertad en sus raíces y, como corresponde a quien ocupa turno de poder, dedica más trabajo a perpetuarlo que a defender valores éticos. Me sirve esta larga disquisición previa, a propósito de la libertad, para subrayar ahora que el Congreso de los Diputados aprobó los presupuestos generales del Estado con el apoyo de todos los grupos y la única oposición del PP. No sé si debe alarmarnos más la- ¿buscada? -soledad con la que camina el partido de Rajoy o la muy trabajada y generalizada adhesión del de Zapatero. La libertad, que es adonde debiéramos ir, no puede ser solitaria y, menos aún, amalgama de voluntades diversas, contradictorias, sin más punto en común que el cesto de intereses que la contiene. Dado que el PP monopoliza, de hecho, la oposición, el eslogan socialista de todos contra el PP escenificado en la aprobación presupuestaria, pasa a ser un grito contra la alternativa de poder y así, partidos en dos- -sin matices intermedios- cobra sentido dramático el temor que en esa su última entrevista Campmany expresaba como su máxima preocupación: La posible ruptura de la unidad de España; ya he visto esa película y acabó en guerra civil Pero no nos pongamos tristes, que esta noche es Nochebuena. Felicidades. J EL DERECHO A SABER Ante los proyectos legislativos que amenazan a la libertad de prensa, el autor defiende un derecho con una clara eficacia institucional, pues se afirma, en última instancia, como garantía de una opinión pública libre, indispensable para el pluralismo E L próximo 17 enero se cumplen 300 años del nacimiento de Benjamín Franklin, redactor de la Declaración de Independencia y de la Constitución de los Estados Unidos de América y pionero del periodismo como director- fundador de La Gaceta de Pensilvania que publicó entre los años 1728 y 1748. Su trayectoria política le avala para poder afirmar que quien quisiera derrocar la libertad de una nación debe empezar por someter la libertad de expresión En los siguientes siglos de historia del constitucionalismo, la libertad de expresión- -y su corolario del derecho a la información- -ha sido siempre uno de los pilares para construir y mantener una democracia real. Por este motivo, la Constitución Española de 1978 no sólo incluyó ese derecho- -tanto activo, como pasivo- -en su estrecho catálogo de derechos fundamentales sino que, por vía de jurisprudencia constitucional, ha adquirido una posición preferente Es decir, que goza de una cierta preeminencia frente a otros derechos con los que puede colisionar, siempre que se den determinadas circunstancias- -principalmente de veracidad e interés público de la información- -y sin que éstos desaparezcan nunca, pues no hay derechos absolutos. Se trata de una suerte de principio hermenéutico que podría enunciarse como in dubio, pro derecho a la información Esta construcción jurisprudencial llegó al mundo del Derecho español vía Bundesverfassungsgericht alemán, el guardián constitucional más prestigioso de Europa. Éste a su vez, la recogió de la reiterada doctrina de la Supreme Court norteamericana, que la creó para la cultura jurídica contemporánea. En la sentencia que resuelve el caso United States v. Caroline Products Co. (1938) el magistrado Harlan Fiske Stone sugirió la posible reducción del alcance de la presunción de constitucionalidad en el caso de que la legislación incurra, en una primera aproximación, en una de las prohibiciones de la Constitución, entre las que se encuentran las contenidas en las diez primeras Enmiendas. En la sentencia Scheneider v. State of New Jersey (1939) ya se conecta de modo específico esta construcción con las libertades de expresión y prensa de la Primera Enmienda. La doctrina de la posición preferente resulta expresamente admitida ya en el caso Jones v. the City of Opelica (1942) si bien se hace en una opinión discrepante del mencionado magistrado H. F. Stone. En un ramillete de jurisprudencia posterior, el Tribunal Supremo consagra la citada construcción jurisprudencial: Murdock v. Pennsylvania (1943) Thomas v. Collins (1945) Speiser v. Randall (1958) todas ellas devenidas en los años de despegue de los medios de comunicación de masas, principalmente la radio y la televisión. ¿Por qué estos privilegios de los que ni siquiera disfrutan los llamados derechos de la personalidad- -la intimidad, el honor y la propia imagen- sin los que uno no podría seguir siendo lo que es, y que son claros límites de la libertad de expresión? Porque la libertad de prensa