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68 Espectáculos VIERNES 23 12 2005 ABC VIERNES DE ESTRENO entrevista a LUCÍA JIMÉNEZ actriz Si no te enamoras de tus personajes no surge la magia Lucía Jiménez es una de las protagonistas femeninas de Los dos lados de la cama la película con la que Emilio Martínez Lázaro trata de reeditar el éxito de su anterior filme TEXTO: JULIO BRAVO MADRID. Los dos lados de la cama es una consecuencia directa del éxito de El otro lado de la cama la película de Emilio Martínez Lázaro que fue el filme español más taquillero de 2002. El propio cineasta ha dirigido esta secuela, en la que son novedad tres actrices: Lucía Jiménez, Verónica Sánchez y Pilar Castro. Junto a María Esteve, que repite personaje, se enfrentan a un cuarteto masculino compuesto por Ernesto Alterio, Guillermo Toledo, Alberto San Juan y Secun de la Rosa. Lucía Jiménez, uno de los rostros más su- gerentes del cine español actual, no era ajena al proyecto, ya que era una de las protagonistas del montaje teatral realizado sobre la primera película. La actriz, que se reveló en esa fecunda cantera que fue la serie Al salir de clase heredó sobre el escenario el personaje que interpretó en la pantalla Natalia Verbeke. Ahora ha heredado al novio. ¿Cómo fue la experiencia de pasar a la segunda película de la historia desde la versión teatral de la primera? -Durante un tiempo tenía doble personalidad, porque vivía casi en el teatro interpretando a Paula, que era la novia de Pedro en la primera parte, y luego me iba a rodar la segunda parte, donde también era la novia de Pedro, pero ya no era Paula, sino Raquel. Así que vivía con Pedro en la cabeza, pero siendo dos personajes distintos, y teniendo que quererle de maneras distintas. Un lío. -Hablando de querer, ¿es necesario enamorarse de los personajes para interpretarlos bien? -Yo creo que sí, que hay que defenderlo a muerte y quererlo por muy malo, malo, malísimo que sea. Tienes que estar enamorado de él. Si no, no llega la magia. ¿Y en esta película le ha costado mucho? -Nada, porque me encanta Raquel. Pobrecita... Vive en una indecisión absoluta, pero me gusta mucho su manera de ser. -Sin adelantar el final... ¿Hubiera hecho la misma elección que ella? ¡No, qué va! Yo no tengo nada que ver con el personaje. Pero nada... Si me desquiciaba a mí misma. Me rebelaba contra ella. ¡Decídete, por favor! le decía... Tiene una mezcla de timidez, de indecisión, que me sacaba de quicio... -Pero no es la primera tímida que le ha tocado hacer. -No crea. He hecho un poco de todo, creo. Sí puede ser éste el personaje más tímido que he hecho, quizás porque Emilio y yo lo llevamos a a ese terreno. Quizás no tenía que serlo tanto, pero nos parecía que el contraste con el personaje de Verónica, que es mucho más decidido, podía ser interesante. ¿Requiere una película tan coral como es Los dos lados de la cama un trabajo también más coral, más afinado con el resto del reparto? -Absolutamente. Es imprescindible