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12 Nacional EL DESAFÍO DEL ESTATUTO CATALÁN VIERNES 23 12 2005 ABC Maragall reclama a Mas que no negocie por su cuenta con el PSOE b El líder de CiU volvió a amena- zar con retirar el Estatuto de las Cortes si no se consigue una propuesta de financiación que sea satisfactoria IVA ANGUERA BARCELONA. El presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, pidió ayer a Artur Mas que su grupo no rompa las filas de la unidad de los partidos catalanes sobre el Estatuto negociando bilateralmente con el PSOE. Maragall se sumaba así a las quejas de ERC e ICV para reclamar a los nacionalistas que acepten la convocatoria de una reunión del cuatripartito con el PSOE en la que sentar las bases de un acuerdo de mínimos previo a la presentación de enmiendas, tal y como querían los socialistas. La interpelación de Maragall, durante la sesión de control parlamentario al presidente de la Generalitat, coincidió con la visita a Barcelona del secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Francisco Caamaño, que cerró su ciclo de encuentros con los representantes de ICV y ERC con el objetivo, entre otros, de concretar esa cumbre y sentar las bases de un primer acuerdo de mínimos. Ese encuentro parecía un hecho tras la reunión de Caamaño con los representantes de ICV, pero la negativa de CiU ha desbaratado la convocatoria. Al margen de la cumbre estatutaria Pasqual Maragall rechazó el tremendismo del discurso de CiU tras conocer las contrapropuestas socialistas y defendió que hay margen suficiente para un acuerdo. Respondía así a la amenaza de Mas, que otra vez advirtió de que si no se consigue una mejora sustancial de la financiación CiU tendrá que pedir la retirada del texto, y le pido que no ponga impedimentos Los líderes de los grupos catalanes, Carod, Mas, De Madre y Piqué, entonaron ayer un villancico en su sede parlamentaria EFE El Gobierno divide la negociación para acelerar el acuerdo y pide cartas arriba Garantiza reformas legales para atender demandas al margen del texto que la norma catalana supedite bilateralmente los parámetros de solidaridad con el resto de las comunidades autónomas G. LÓPEZ ALBA M. MARÍN MADRID. El Gobierno y el PSOE han optado por separar en dos bloques- -financiación y resto del articulado- -la negociación para la reforma del nuevo Estatuto de Cataluña con el objeto de acelerar la búsqueda de un acuerdo sustancial para el que mantienen como fecha tope el próximo día 30. A pesar de la negativa del PP a facilitar una prórroga de tres días- -del 27 al 30- -para la presentación de enmiendas los socialistas podrían forzar una votación en la Mesa con el apoyo del resto de los grupos. Al mismo tiempo, los negociadores gubernamentales y socialistas han emplazado a sus interlocutores a que pongan ya las cartas boca arriba porque, según aseguran, estamos en el momento decisivo, no queda mucho tiempo y aún no sabemos a qué atenernos mientras que la filtración de sus propuestas alternativas ha dibujado ya nítidamente sus líneas rojas con independencia de que haya márgenes de flexibilidad. Mientras que el vicepresidente económico, Pedro Solbes, y el secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, negocian el capítulo clave de la financiación, el secretab Los socialistas rechazan rio de Estado para Relaciones con las Cortes, Francisco Caamaño, cumplirá hoy su tercera jornada de negociaciones en Barcelona sobre el resto del articulado, bloque en el que ayer se reabrió la discusión sobre las competencias exclusivas y compartidas. Por leyes orgánicas El Gobierno ha ofrecido al cuatripartito catalán la garantía de que algunas de sus reivindicaciones que rechaza que se plasmen en el Estatuto se regularán a través de la reforma de leyes orgánicas. Aunque esa garantía se limita al periodo en el que nosotros sigamos en el Gobierno se refuerza con la apelación a la ley no escrita por la que difícilmente un Gobierno deshace lo hecho por otro en asuntos de este naturaleza. Puntos innegociables Maragall reconoció, sin embargo, que la respuesta del ministro Solbes es dura, pero nuestra propuesta era ambiciosa Tras el rechazo frontal expresado por el líder de ERC, Josep Lluís Carod- Rovira, a ese documento, Maragall centró los puntos que en su opinión no puede omitir el nuevo Estatuto. Las cuestiones esenciales son: no aceptar la supeditación del Estatuto a la Lofca; reforzar el papel de la comisión mixta Estado- Generalitat; más garantías sobre la participación catalana en los impuestos estatales; sobre la capacidad normativa y sobre la inversión estatal en infraestructuras; más relevancia para la Agencia Tributaria Catalana; precisar la aproximación a los resultados de las comunidades forales; y especificar los criterios de solidaridad. Para demostrar que se trata de un compromiso serio, el Consejo de Ministros aprobará hoy la creación de los Consejos Autonómicos de Justicia, prueba que sigue a la aprobación, la semana pasada, de la redistribución de funciones entre el Tribunal Supremo y los Tribunales Superiores de Justicia. En el apartado político de la negociación, uno de los mayores escollos es la pretensión de bilateralidad de la Generalitat. Aunque el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha dicho que en este aspecto hay margen para la negociación, su reconocimiento como tal se rechaza porque contraviene la multilateralidad consagrada por la Constitución, si bien cabe reforzar las competencias de la comisión mixta. El PP se opone a ampliar el plazo de enmiendas, en pleno enfrentamiento Marín- PSOE El PP se opondrá a la ampliación al día 30 del plazo de enmiendas a la reforma catalana, tal y como pretendía el PSOE y sus socios, que en principio presentaron un escrito conjunto, que retiraron horas después por defectos de carácter técnico Acto seguido, fue el presidente de la comisión constitucional, Alfonso Guerra, el que explicó en otro documento que dejaba la decisión sobre la prórroga en manos de los grupos El cruce de notas se produce en medio de la polémica que, según diversas fuentes, mantiene el grupo socialista con el presidente del Congreso, Manuel Marín, partidario de optar por la prórroga de forma consensuada y, por tanto, con el apoyo del PP, tal y como ha sido costumbre en las decisiones de la Mesa.