Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
92 JUEVES 22 12 2005 ABC Deportes Ya no vale ni echarle Pavones El Madrid vuelve a los vicios de Luxa y su arreón tras el descanso, con dos canteranos en liza, no evitó el triunfo de un Racing superior en juego JOSÉ MIGUEL MATA MADRID. Pues sí, era un espejismo. Ha bastado que el técnico interino dejara de serlo para que el Madrid vuelva a esa condición. Sólo sirve para un rato, con suerte- -mucha- -para un partido entero. Pero no aguanta más. Sus vicios están en la esencia de una filosofía que se ha quedado obsoleta. Y podrán ponerse parches, caros o baratos. Podrán llegar Cassano, Cicinho y la reencarnación de Maradona, si existe. Seguirá sin haber equipo, ni plan ni siquiera suerte. Y cualquiera, hasta un Racing roto por las ausencias, parecerá el Brasil de México 70... o casi. Al Real Madrid- -aún de Luxemburgo, no matemos a Caro- -le han cogido la matrícula. Basta algo tan sencillo, aunque sea tan complicado, como soplarle en las barbas, taparle en su campo y meter velocidad a las acciones para que salte en pedazos. Si le miras de tú a tú, cualquiera puede hacerle trizas. Ayer lo hizo el Racing, como antes el Valencia, y el Barça, y el Getafe, y el... Cuando presionas a sus jugadores el balón no les corre, pero tampoco corren ellos. No hay apoyos ni desmarques. Ni siquiera talento. Es un equipo quemado que juega a golpes de inspiración. Y, ahora, también falta. Su primera parte fue un desastre. Un calco de la peor época de Luxemburgo. El despliegue racinguista le acogotó en su campo, le tapó las bandas, anuló a Zidane, Ronaldo y Robinho- -aunque éstos dos prácticamente se anulaban solos- -y le convirtió en un conjunto partido en dos en el que los de atrás se defendían como gato panza arriba y los de arriba miraban. Al cuarto de hora los blancos tuvieron su única oca- REAL MADRID RACING 1 2 sión, pero los reflejos de Aouate conjuraron los remates a bocajarro de Robinho y Sergio Ramos. Luego, nada más se supo del Madrid hasta el descanso. El Racing se hizo amo del balón, se desplegó con sentido y velocidad cada vez que lo robaba y, aunque su primer tanto llegó de falta- -magistralmente lanzada por Ayoze, que clavó el balón en la escuadra- tuvo otro en la cabeza de Melo que evitó Casillas antes de que, entre Antoñito y el propio Melo, fabricasen una pared en velocidad que dejó en pañales a Pavón, Pablo García y Helguera. Melo fusiló el 0- 2 pese a que el portero llegó a tocar la pelota. que Ronaldo, en un error defensivo en un saque de banda, marcase de cabeza solo en el segundo palo. Y aunque Antoñito y de nuevo Óscar Serrano tuvieron el 1- 3 en sus botas, al final el Madrid pudo haber empatado y hasta ganado. Pero Soldado, que dispuso de dos clarísimas ocasiones, Beckham y Ronaldo fallaron. Y es que ahora, hasta el remate en el Madrid está en estado de interinidad... Real Madrid (4- 2- 3- 1) Casillas; Diogo, Pavón (Baptista, m. 88) Helguera (Balboa, m. 46) Roberto Carlos; Sergio Ramos, Pablo García; Beckham, Zidane, Robinho (Soldado, m. 46) y Ronaldo. Racing (4- 2- 3- 1) Aouate; Regragui, Oriol (Neru, m. 69) Moratón, Ayoze; Antonio Tomás (Juanjo, m. 80) Matabuena; Melo, Raúl (Wilfred Dalmat, m. 74) Óscar Serrano; y Antoñito. Árbitro Turienzo Álvarez. Mostró tarjeta amarilla a Beckham, Moratón, Matabuena y Aouate. Goles 0- 1, m. 20: Ayoze. 0- 2, m. 26: Melo. 1- 2, m. 67: Ronaldo. Ni siquiera con casta A la vuelta del descanso López Caro demostró que al menos tiene sangre de entrenador en las venas. Metió a dos canteranos, Soldado y Balboa, con clara intención ofensiva y quitó a un central, Helguera, y al desafortunado Robinho. Sergio García se retrasó, Beckham se fue al medio centro y Balboa ocupó la banda derecha. Vamos, que no fue el cambio de cromos al que nos tenía habituados Luxemburgo. Caro buscaba algo, profundidad, y puso los medios para encontrarla. Lo logró, pues de los pies de Balboa salieron las mejores jugadas de la segunda parte y, enganchados a él, la mayoría de sus compañeros se fueron arriba con más corazón que cabeza, cierto, pero ya moviéndose al unísono, ocupando los costados, ofreciéndose y poniendo al menos el espíritu que, también, les había faltado antes. Ello supuso riesgos, pues Casillas evitó el 0- 3 ante Óscar Serrano antes de A 11 PUNTOS POR NAVIDAD ENRIQUE ORTEGO ugar en el Bernabéu se ha convertido en una pesadilla para un equipo inseguro, desquiciado, inestable y que parece no tener arreglo a corto plazo sea quien sea el entrenador, el sistema y los jugadores que lo compongan en cada ocasión. Lo peor que le sucede al Real Madrid ya no es que cualquier rival le zarandee en su estadio, le quite el balón y le deje en pañales por su carencia absoluta de ideas para manejar mínimamente un encuentro. Lo grave es que la ilusión se marchita antes de crecer un milímetro. ¿A qué clavo se agarra ahora el madridismo? Al día siguiente de hacer fijo J a un técnico interino, una nueva derrota le coloca en el disparadero de la duda y eso que ayer López Caro intentó dar con la tecla por activa y por pasiva, aunque evidentemente tampoco acertó. Se la jugó con dos canteranos en la segunda parte que fueron de los más incisivos, pero se equivocó al alejar tanto del área a Ronaldo con la entrada de Soldado y también al retrasar en demasía la salida de Baptista, que parecía el hombre indicado para rematar los muchos y buenos centros que en la segunda parte colocaron en el área pequeña Balboa y Beckham desde la derecha y Roberto Carlos desde la izquierda. Detalles, al fin y al cabo, que se ahogan en el caótico panorama con el que el club se va de vacaciones. El Barça se queda a once puntos y ya no está ni en puestos de Champions ¿A quién echamos ahora? Melo celebra el segundo gol del Racing ante la desesperación de Casillas ASÍ JUGARON REAL MADRID Casillas: notable. Diogo: mal. Pavón: mal. Helguera: mal. Roberto Carlos: regular. Sergio Ramos: bien. Pablo García: mal. Beckham: regular. Zidane: mal. Robinho: mal. Ronaldo: mal. Soldado: regular. Balboa: bien. Baptista: sin calificar. El técnico: López Caro. Regular. Fue valien- te, e innovador, en los cambios, aunque lento en el de Baptista. Pero el equipo volvió a los viejos vicios y además estuvo muy fallón en el remate. Lo mejor: La irrupción de Balboa, un soplo de aire fresco, y Casillas. Lo peor: La primera parte, en la que el equipo volvió a estar desesperadamente lento y sin ideas. Robinho, nefasto.