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36 Madrid JUEVES 22 12 2005 ABC SE DICE SE COMENTA UN HELICÓPTERO DE REGALO Esperanza Aguirre tiene humor. El martes por la noche lo volvió a demostrar cuando los periodistas que cubren la información de la Comunidad le hicieron un regalo muy especial para ella: un helicóptero con control remoto. Iba a ser un paracaídas, pero no se encontró. La presidenta regional, que tuvo un regalo parecido en una fiesta familiar unos días antes, cuando le obsequiaron con otro helicóptero, esta vez de chocolate, sobre una tarta, lo recibió entre risas, que se cortaron por un momento cuando el paquete se cayó al suelo. MADRID AL DÍA TRINI QUIERE HABLAR Concluido el acto oficial para firmar el acuerdo sobre la Ley Especial de Madrid, se acordó que hablarían ante la Prensa el ministro Sevilla, el alcalde Gallardón y el vicepresidente regional González. Pero una persona no estaba conforme: ¡Yo también quiero hablar! exclamó Trinidad Jiménez. Pero el ministro, que era el anfitrión, cortó por lo sano con ironía: Si tú siempre estás hablando, Trini Eso sí, cuando acabó la rueda de prensa a tres bandas, la portavoz socialista volvió a llamar a los medios para hablar. Y habló. ¿LOTERÍA? IGNACIO RUIZ QUINTANO E LA OPINIÓN DEL LECTOR Pueden dirigir sus cartas a esta sección: Correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Fax: 917 424 104. Correo electrónico: madrid abc. es Carteristas Visitar el centro de Madrid en estas fechas resulta cada vez más arriesgado. Al menos para los que quieran regresar a su casa con el monedero en el bolsillo. Carteristas, descuideros, cogoteros... en Sol, Gran Vía y la Plaza Mayor ya no falta nadie. Una lista interminable de ladrones en distintas versiones hace de las calles del distrito centro un lugar poco seguro en época de compras navideñas y celebraciones. Cualquier despiste es aprovechado para limpiar los bolsos del personal, o para dar un sopapo a cualquiera y quitarle el efectivo que acaba de sacar de un cajero automático. Por mucho que se empeñen nuestros políticos en anunciar nuevos refuerzos en la seguridad de la zona centro, lo cierto es que por allí campan a sus anchas un montón de ladrones. Estos individuos trabajan con total impunidad porque nadie ha sido capaz SIGEFREDO Papá Noël. Desde hace años observamos a un personaje de cabellera albina llamado Papá Noël. Pienso que el aferro a lo nuestro, a los Reyes Magos o al Niño Jesús, es saludable y conveniente, ya que este personaje comercial no nos aporta nada. José Cervera Gil hasta ahora de ponerles freno. No se si el problema es la falta de efectivos policiales o la falta de previsión para reforzar aquellas zonas que, en Navidad, son un hervidero. Susana Ruiz Inhumano El pasado viernes 16, varios testigos presenciamos en Plaza de Castilla una escena terrible por lo inhumano de uno de los protagonistas. Se- rían casi las diez de la noche y hacía mucho frío cuando un señor mayor que iba en silla de ruedas, por faltarle las dos piernas, estaba intentando coger un taxi. Ante mi asombro al menos dos taxistas no quisieron parar a cogerle, me imagino que por la molestia de recoger la silla de ruedas y tener que ayudarle. A continuación, y aprovechando un semáforo en rojo, el señor se acercó a uno de ellos y para hablar con él abrió la puerta del copiloto. En ese momento el taxista dio un acelerón para quitarse de en medio y tiró al suelo al señor por la violencia de la acción. Los que estábamos allí corrimos a ayudarle y cogimos los datos del taxi, que está ya denunciado a la policía. Pero, me pregunto, ¿cómo se puede ser tan inhumano para no molestarse en recoger a una persona en silla de ruedas, encima, de noche y con tanto frío? ¿Dormirá tranquilo ese taxista? Antonio del Valle Urzáiz DIMES Y DIRETES LA MUJER SANDWICH saria la intervención de la Guare trata de esa generación dia Civil para proceder a su desde mujeres españolas casaalojo, no siempre coronado por das con hijos y padres enel éxito. La mujer sandwich tietre 45 y 60 años. ne también a sus padres vivos y, La mujer sandwich tiene uno en ocasiones, a los de su marido. o varios hijos, mayores de 25 o A veces viven en su domicilio 30 años en casa. Alguno sigue esRAFAEL que de esta forma se convierte tudiando; otros ya han acabado PUYOL en un hogar intergeneracional su carrera, pero todos se sienten con padres, abuelos y nietos. En cómodos en el hogar familiar. Papá otros casos, viven en su propia casa, soles da su paga. Mamá lava y plancha su litarios o acompañados y no lejos de la ropa, les da de comer y aguanta sus exicasa de sus hijos (en realidad de su higencias, sus salidas hasta las tantas y ja) Ésta es la que los atiende en casos sus desplantes y malhumores. de discapacidad o dependencia o simEspaña es uno de los países europeos plemente cuando precisan alguna atendonde los hijos permanecen más tiempo ción. en casa de sus padres. Según el Censo de Nuestro modelo de cuidado a los ma 2001 lo hacía el 40 de los que tenían enyores es un modelo basado en la ayuda tre 25 y 34 años. que prestan prioritariamente las proResisten numantinamente todas las pias familias. De esta manera la mujer sugerencias de abandono y hacen nece- S sandwich se prodiga arriba y abajo para socorrer a sus vástagos y progenitores. El problema es que con frecuencia también trabaja y que su actividad es imprescindible para sostener un hogar con tanta gente La mujer sandwich está pluriempleada, tensionada, agobiada y a veces cabreada. No sé lo que sería de este país sin estas mujeres. Representan lo mejor que la institución familiar es capaz de ofrecer a sus componentes, necesitados de dinero, socorro o afecto. A esta mujer cuidadora se la compensa en algunas Comunidades con cantidades simbólicas si no tiene actividad remunerada. Son ayudas insuficientes para el esfuerzo desplegado. A mí se me ocurre que así como hay monumentos al abuelo, al maestro o al soldado desconocido, deberíamos costear uno entre todos, a la mujer sandwich Rafael Puyol Catedrático de la UCM n contra de lo que puedan parecer, estas líneas no van encaminadas al concurso- -si es que es un concurso- -de la Lotería, que tanta literatura de género produce en estas fechas. Para ganarlo no se necesita estilo, y no hay cronista que se estime en algo que no escriba cada Navidad un artículo para explicar las razones de que la Lotería haya echado en el suelo español unas raíces tan profundas. Julio Camba se tomó en su día la molestia de sintetizar las razones en cuestión, que siempre son las mismas, y no tanto por el vano empeño que cada cronista pueda poner en no contradecirse, como por la imposibilidad de encontrar cada año razones inéditas: El pueblo español invierte sus ahorros en la Lotería en lugar de dedicarlos a la industria, de la misma manera que, en vez de canalizar sus ríos, organiza rogativas durante las épocas de sequía. El trabajo no le inspira ninguna confianza, y, además, le resulta incómodo. Que trabajen los pueblos de poca fe; pero no aquellos que creen en la Providencia. Al pueblo español ningún negocio le parece tan saneado como el de comprar un billete del sorteo de Navidad y ganar en unas horas quince millones de pesetas sin arriesgar más que dos mil. Pueblo, en gran parte, de origen israelita, su Mesías es el premio gordo... Etcétera, etcétera, etcétera. Cada año, al acercarse las Pascuas, Camba sentía la necesidad de decir estas cosas como si se le ocurriesen por primera vez, y esto iba aumentando su público. El lector, habituado ya a la cantilena, le agradecía el que no se la cambiase por otra y, al ver la insistencia con que se repetía, no vacilaba en reconocerle lo que en literatura se llama una personalidad. ¿Hay que dar nombres? Pero, francamente, Camba no creía ni una sola palabra de todas las más arriba entrecomilladas. Él creía que si unos pueblos juegan a la Lotería y otros no, ello es, únicamente, porque en unos hay Lotería y en otros no, ya que no se sabe de ningún ser humano que no esté dispuesto a llevarse sin esfuerzo quince millones de pesetas. Estas líneas no van encaminadas al concurso de la Lotería, que, de merecerlo alguien, ése no sería otro que Julio Camba. ¿A que no se lo dan?