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10 JUEVES 22 12 2005 ABC Nacional El temor a que el PP capitalice el fracaso del Estatuto propicia el acercamiento PSOE- CiU Los nacionalistas asumen que lo importante es el saldo económico total Solbes maneja varias alternativas b Los socialistas creen que surte efecto en el cuatripartito su advertencia de que puede no haber nuevo Estatuto, porque ahora saben que es una posibilidad cierta GONZALO LÓPEZ ALBA MANUEL MARÍN MADRID. Con los altibajos y la incertidumbre sobre el desenlace final propios de toda negociación, el PSOE y CiU han constatado avances en el proceso para pactar la reforma del nuevo Estatuto de Cataluña. Aunque sigue sin resolverse el escollo fundamental de la financiación, y singularmente la cuota de solidaridad para la que el vicepresidente económico, Pedro Solbes, maneja varias fórmulas los avances se identifican fundamentalmente en el terreno de la voluntad política de llegar a un acuerdo. A ello ha contribuido en gran medida que tanto el PSOE como CiU han asumido, según fuentes de sus respectivas direcciones, que un fracaso en la negociación sería hacerle un regalo político al PP que condicionaría el resto de la legislatura alianza de intereses reforzada porque la relación de ambos partidos con los populares está absolutamente enconada y los nacionalistas catalanes ven un horizonte cercano de recuperar el poder en Cataluña y la influencia en el conjunto de España. Este ánimo político se traslució ayer en las declaraciones realizadas en TVE por el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, quien admitió explicítamente que, aunque no les satisfagan los planteamientos socialistas, difícilmente podrían conseguir más de un Gobierno distinto al de Rodríguez Zapatero. Los socialistas creen que está surtiendo efecto en el cuatripartito su advertencia de que puede no haber nuevo Estatuto, porque ahora saben que eso no es una estrategia de negociación, sino una posibilidad cierta No obstante, persiste un importante margen de incertidumbre porque los dirigentes de CiU no ocultan su ansiedad por volver a pisar moqueta y se muestran convencidos de que ahora ganarían unas elecciones en Cataluña. Por ello, tanto PSC como ERC han intentado establecer un cortafuegos afirmando ante CiU que, con reforma del Estatuto o sin ella, no habrá adelanto electoral en Cataluña, una postura en la que se produce un cierre de filas absoluto entre Pasqual Maragall- -consciente de que no volverá a ser candidato- -y ERC- -sabedora de que la recuperación electoral de CiU se produciría a su costa- En este juego de intereses y estrategias, además ERC- -celosa del protagonismo que el PSOE está concediendo a CiU- -advierte al mismo tiempo a los socialistas de que, si las cosas no resultan de su agrado, basta con que decida cambiar de aliados para que se queden fuera del Gobierno de Cataluña sin necesidad de elecciones anticipadas- -CiU y ERC suman ya mayoría absoluta en el actual Parlamento catalán- Aun así, en el PSOE restan trascendencia a lo que llaman bravuconadas de ERC en público. Ante el enrarecimiento en el trato entre los partidos implicados que han provocado las últimas filtraciones a los medios de comunicación, ha habido un nuevo compromiso de máxima discreción Tras la puerta abierta el martes por la minicumbre celebrada en Madrid entre Artur Mas, Josep Antoni Duran Lleida, José Montilla y Alfredo Pérez Rubalcaba- -celebrada en la habitación del hotel donde se aloja el portavoz parlamentario de CiU- la negociación se trasladó ayer a Barcelona, donde el secretario de Estado para Relaciones con las Cortes, Francisco Caamaño, acompañado del vicesecretario del PSC, Miguel Iceta, se reunió con los nacionalistas Josep Sánchez Llibre, Fran- Zapatero y Puigcercós, en los pasillos del Congreso, momentos antes de su reunión La prórroga en el plazo de enmiendas, en manos del PP La prórroga de tres días para la presentación de enmiendas al proyecto de reforma del Estatuto catalán depende de lo que decida el PP. La Mesa del Congreso aprobó el martes la última ampliación ordinaria del plazo, cuyo término quedó fijado para el día 27. Pero, dado que las negociaciones con los partidos catalanes van lentas, el Grupo Socialista se ha dirigido al primer partido de la oposición para recabar su apoyo a una cuarta prórroga, que finalizaría el próximo 30 de diciembre. Desde el PSOE se da por hecho que el PP propiciará la concesión de una ampliación extraordinaria del plazo, lo que daría un poco más de margen para la negociación, teniendo en cuenta además que el día 26, onomástica de San Esteban, es festivo en Cataluña. Pero los populares no han adoptado todavía una decisión. En principio, la Mesa del Congreso no tiene previsto reunirse la próxima semana. En estos casos, es el presidente de la Cámara, Manuel Marín, el que toma la decisión sobre posibles prórrogas para el registro de enmiendas, lo que podría hacer de forma unilateral si hay una solicitud unánime de los grupos. Sin embargo, en el caso de que finalmente no se lograra un acuerdo de todas las formaciones que integran el arco parlamentario, fuentes de la Presidencia del Congreso apuntan que Marín podría optar por convocar una reunión de la Mesa la semana próxima para tratar el asunto. Aunque el Reglamento del Congreso no exige unanimidad para la concesión de una cuarta ampliación del plazo, se ha establecido como costumbre que ésta se apruebe sólo si todos los grupos parlamentarios están de acuerdo. El presidente de la Cámara considera que este uso debe prevalecer para no sentar precedentes que puedan invocarse en el futuro.