Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 21 12 2005 Internacional 29 El escándalo de espionaje en EE. UU. se extiende a las investigaciones del FBI Pese a las polémicas, remontan los índices de aprobación de Bush P. RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. La trascendental bronca en Estados Unidos sobre prácticas de espionaje doméstico sin permiso judicial- -por fin un escándalo que no tiene que ver con sexo, vendettas políticas o corrupción- -se prolongó ayer al trascender que el FBI viene investigando a diversos grupos a favor de causas medioambientales, pacifistas y derechos humanos. La Unión Americana de Libertades Civiles (famoso lobby contra abusos gubernamentales conocido por sus siglas en inglés A. C. L. U. ha divulgado 2.300 páginas de documentos oficiales que muestran la extensión de estas actividades. Una documentación obtenida en el transcurso de querellas entabladas sobre la forma en que durante el año pasado se limitaron manifestaciones durante las convenciones presidenciales celebradas en Boston y en Nueva York. El FBI ha intentado justificar estas pesquisas insistiendo en que no se han centrado en el seguimiento de actividades políticas o sociales sino que han estado motivadas por indicios de actos criminales o violentos. Sin embargo, los grupos investigados consideran que estas cuestionables actuaciones policiales son parte de un inquietante problema que tiene la Administración Bush a la hora de distinguir claramente entre actividades terroristas y actos de desobediencia civil o protestas legítimas. Tribunales militares El Pentágono organizó tribunales militares de excepción para juzgar a dos detenidos acusados de terrorismo, el saudí Jabran Said ben Al Qahtani y el argelino Sufyian Barhoumi, encarcelados en la base estadounidense de Guantánamo (Cuba) Los casos de Al Qahtani y Barhoumi fueron presentados a un panel compuesto de seis miembros y dos suplentes, según indica textualmente un comunicado del Departamento de Defensa precisando que los dos hombres no se enfrentan a la pena de muerte En total, nueve detenidos de Guantánamo serán derivados a tribunales de excepción. objeto de una investigación Frente a la reputación abusiva acumulada por esta institución policial durante la era de su legendario director J. Edgard Hoover, Miller ha recalcado que todo lo que hacemos es cuidadosamente promulgado por la legislación federal, las directrices del Departamento de Justicia y las propias reglas del FBI Pese a todas estas continuadas polé- micas y aluvión de reproches, el presidente Bush parece haber recobrado un cierto impulso político durante las últimas semanas de intensa campaña de persuasión. De acuerdo al último sondeo del Washington Post y la cadena ABC, el índice de aprobación de Bush en estos momentos se situaría en un 47 por ciento, frente al 39 por ciento alcanzado a finales de noviembre. Tácticas antiterroristas La actuación de los agentes federales se enmarca dentro del cúmulo de criticadas tácticas antiterroristas aplicadas por Estados Unidos después de los atentados del 11- S. El entonces fiscal general, John Ashcroft, alivió las restricciones existentes sobre las atribuciones investigadoras del FBI, autorizando una mayor libertad para visitar y vigilar determinados lugares públicos, grupos y páginas de Internet. De acuerdo a la lista de pesquisas reveladas en este masiva documentación, agentes del FBI se habrían interesado por seguir las actividades de estrictos vegetarianos, sindicalistas católicos con supuesta ideología semicomunista y determinar dónde pensaban manifestarse el grupo PETA a favor del tratamiento humano de los animales para protestar sobre la explotación de las llamas andinas con fines textiles. Llegándose a utilizar becarios o empleados de estas organizaciones como informantes secretos. Muchos de los documentos entregados por el FBI se encuentran censurados en buena parte, lo que hace difícil determinar exactamente los motivos o sospechas de los agentes federales FBI. Según ha intentado puntualizar John Miller, portavoz del Federal Bureau of Investigation en Washington, el mero hecho de ser citado en un archivo del FBI no es equivalente a ser