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16 Nacional MÁXIMA TENSIÓN ENTRE EL GOBIERNO Y EL PP MIÉRCOLES 21 12 2005 ABC LA SANGRE NO LLEGARÁ AL RÍO abla Pasqual Maragall de la trágica historia de España, y lo dice como si la culpa hubiera sido del resto y nunca de Cataluña, ni de Ferrer Guardia, ni del Noi del Sucre, ni del pistolerismo de la patronal, ni de descerebrados como Maciá, Companys, Maurín y Nin, asesinado por los comunistas, o de Comorera, traicionado por sus camaradas del PCE... La culpa de las tragedias españolas fueron siempre de los castellanos, incluidas las salvajes, bárbaras, guerras carlistas... Para Maragall, su abuelo y su padre y él mismo y todos los catalanes en general, CÉSAR ALONSO han sido las víctimas DE LOS RÍOS del monstruo español. El propio Porcioles, su admirado predecesor en la Alcaldía, habría sido también una víctima; al igual que el suegro de Guardáns que financió a Franco; y el equipo de Destino (en lo universal) creado en Burgos por Vergés y Agustí y Masoliver y Josep Pla... Víctimas han sido todos. También los cántabros López, que levantaron la industria naviera catalana y la textil con los Güell, gracias al comercio con América y Filipinas... Pero al hablar en esta ocasión de la trágica historia de España en el periódico La Vanguardia (antes española) Pasqual Maragall ha tenido un tono amenazador. Al decir que de nuevo podría volver a repetirse la tragedia española no se ha parecido a alguien que predice sino que advierte. Y es que en esta ocasión histórica, a Pasqual Maragall le seduce personalmente convertirse en el Prometeo catalán, del mismo modo que José Luis Rodríoguez Zapatero quiere serlo de España. Hemos tenido la mala suerte de tener dos seres dispuestos a traer el fuego. Uno en Barcelona y otro en Madrid. Lo que no sé es si Pasqual Maragall piensa en términos de tragedia cruenta o no. Yo personalmente confío en que no haya más sangre que la que nos ha traído la banda terrorista ETA. Espero que la tragedia que están dispuestos a protagonizar Pasqual Maragall y José Luis Rodríguez Zapatero sea incruenta, propia del relativismo moral dominante, hecha de violaciones de los derechos humanos, de la insolidaridad territorial, de la liquidación de nuestra cultura común, de la utilización etnicista de las lenguas... es decir, de todo aquello que sobreviene cuando desaparecen la idea y la realidad de nación, de eso que se la suda a algunos dirigentes políticos. ¿Podrían hacer algo el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, la derecha? Cargar con la responsabilidad. ¿Y no podría surgir un hombre de hierro para pararlo? A esto responderé otro día en presencia de mi abogado. H Rajoy avisa que mantendrá su línea de oposición: No nos van a callar Afirma que ante los disparates del Gobierno no cabe otra actitud Ejecutivo comenta sobre los ataques del líder del PP que todo el mundo se equivoca pero no espera cambios: Otra cosa es rectificar A. C. G. L. A. MADRID. El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, considera más que justificada su dura labor de oposición al Gobierno ante los disparates en que, a su juicio, incurre Rodríguez Zapatero en todas las facetas de su gestión. El jefe de la oposición no aludió ayer directamente a la última puya que lanzó al jefe del Ejecutivo en respuesta a los ataque del líder socialista- un bobo solemne es más peligroso para España que un patriota de hojalata -pero dejó claro que no dará un paso atrás. A Rajoy no se le escapó nada ni en el Partido Popular tiene duda alguna de que deban seguir por el actual camino en la labor de desgaste del Gobierno ni habrá relajo alguno en los próximos meses en esa tarea, según insistieron ayer en fuentes del PP. Entre otras cosas porque Zapatero no ofrece respiro ni síntoma de rectificación alguna en su carrera por cuestionar los consensos de la Transición y obviar el Pacto Antiterrorista, añadieron en el partido de la oposición. Para el próximo año todo seguirá igual. Rajoy replicó ayer a los ataques que a su vez le han dirigido los dirigentes y ministros socialistas, inb El jefe del cluidas las peticiones de dimisión, que los ciudadanos decidirán sobre su labor cuando lleguen las elecciones. Pero él no cambiará de línea. Ante el disparate, lo absurdo y la falta de atención por parte del Gobierno a los problemas reales de las personas no me voy a callar, no me puedo callar, guste o no guste agregó. Así de rotundo se mostró Rajoy en un acto titulado Populares con las personas dependientes en el que, rodeado de ciudadanos con diferentes grados de minusvalía, fue muy aplaudido precisamente cuando aseguró que el PP actuará con decisión y responsabilidad ante la política socialista. Gobernar para todos El presidente del PP aprovechó el foro para destacar que los políticos están para gobernar para las personas, no para los territorios o las hectáreas alusión directa al afán de Zapatero por contentar a los nacionalistas y al PSC con su programa de reformas constitucionales y estatutarias que, a juicio de Rajoy, no interesan a nadie El jefe de la oposición insistió en que la gran prioridad de todo Ejecutivo serio, el gran objetivo nacional, debe ser que la genta viva mejor, atender los servicios públicos y ocuparse de los más necesitados. Y si Rajoy dejaba claro que no iba a cambiar de línea de oposición, el jefe del Ejecutivo lo daba por descontado. Rodríguez Zapatero no quiso dar ayer más trascendencia a lo dicho por el presidente del PP. Todo el mundo puede equivocarse. Otra cosa es que se tenga la actitud de rectificar comentó durante una conversación con periodistas, dando a entender que no espera que vaya a producirse una rectificación del líder de la oposición. Rajoy considera justificada su dura oposición ante los disparates de la gestión de Zapatero El presidente del Gobierno dio un 10 a la situación económica y un 8 a la política social Reconciliación en el Gobierno El jefe del Ejecutivo también minimizó las polémicas públicas protagonizadas por los ministros de Defensa, José Bono, y de Miguel Ángel Moratinos, con quienes viajó el lunes a Afganistán. Son uña y carne aseguró. En cuanto al balance del año que termina, Zapatero calificó de diez la situación económica, de ocho la relacionada con las políticas sociales y de muy bien para el Gobierno la situación política general. El PSOE descalifica al líder del PP y la oposición lamenta que los socialistas se ofendan J. L. L. MADRID. Los calificativos que el líder de la oposición, Mariano Rajoy, dedicó al Gobierno socialista el pasado lunes tras la reunión de la Comisión Ejecutiva Nacional del PP fueron ayer motivo de disputa en el Congreso de los Diputados. El PSOE cargó contra Rajoy, mientras el PP quiso quitar hierro al asunto y dijo que el término bobo solemne no es para tanto El portavoz del Grupo Popular en la Cámara Baja, Eduardo Zaplana, recordó que el líder PP ha recibido descalificaciones mucho más escandalosas entre ellas, actitud canallesca y altavoz de ETA peña ultra y radical líder de la crispación y la mentira candidato cobarde enchufado y recomen- dado inseguro y balbuciente o recadero Al ser preguntado si creyó que las palabras de Rajoy iban dirigidas al presidente del Gobierno, Zaplana señaló que hay diversas interpretaciones aunque es verdad que mayoritariamente los medios y, sobre todo el PSOE entendieron que hacían referencia a Zapatero. En este punto, Zaplana destacó que los socialistas pensaron unánimemente que Rajoy aludía Rubalcaba cree que los insultos del PP son un salto cualitativo en la estrategia de la oposición a Zapatero y salieron inmediatamente a defenderlo en público algo que pone en evidencia que no tienen muy buena opinión de él dijo con ironía el dirigente del Grupo Popular. No es de la misma opinión el portavoz del Grupo Socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba. Tras acusar al presidente del PP de haber dado un salto cualitativo Rubalcaba señaló que Rajoy ha pasado de criticar todo lo que hace el Gobierno a descalificar al jefe del Ejecutivo. Es un salto que va más allá de la estrategia de corte radical y extremista que utilizan los populares aseguró el dirigente del Grupo Socialista. Para dar más énfasis a sus palabras, Rubalcaba utilizó un símil futbolístico: En general, en el fútbol, cuando alguien pega patadas es un síntoma de impotencia. En política pasa igual. Cuando alguien insulta es que tiene muy poco que decir o proponer. Ése es, exactamente, el caso del señor Mariano Rajoy proclamó.