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14 Nacional MIÉRCOLES 21 12 2005 ABC El PSE escenifica una rectificación, pero votará el Presupuesto vasco que ayuda a los presos de ETA Anuncia su apoyo a la enmienda del PP sabiendo que el voto de EHAK la echará abajo b El acuerdo presupuestario alcan- zado entre el Gobierno vasco y los socialistas se firmó ayer en un acto al que no asistieron ni el lendakari Ibarretxe ni Patxi López M. LUISA G. FRANCO BILBAO. El PSE escenificó ayer una rectificación de su acuerdo presupuestario con los partidos que sustentan el Gobierno vasco, anunciando que apoyaría la enmienda parcial del PP que pide la retirada de la partida para los familiares de presos. El anuncio fue calificado de maniobra inútil por los populares, que acusaron al PSE de engañar a los ciudadanos vascos, ya que la enmienda que pide la retirada de la partida para los familiares de presos no tiene posibilidades de salir adelante sólo con los votos del PP y del PSE. Así pues, como se comprometó en el acuerdo firmado ayer, el próximo día 29 el PSE votará a favor del conjunto de los Presupuestos, en los que estará incluida la partida para los reclusos. Según el secretario general del PP vasco, Carmelo Barrio, el PSE no ha condicionado su apoyo a los Presu- puestos a que el Gobierno vasco retire las ayudas a familiares de presos y tampoco ha conseguido un solo logro que se pueda destacar a cambio de ese respaldo. De los 250 millones que el PSE asegura haber negociado, una de las partidas más importantes, de 90 millones, está destinada a financiar el tramo guipuzcoano de la Y vasca, cuya construcción, vía descuento del Cupo que la Administración de la Comunidad Autónoma vasca tiene que pagar a la del Estado, había sido presentada por el PNV como un éxito de su negociación con el Gobierno de los Presupuestos generales del Estado. La firma del acuerdo ayer, con la ausencia del lendakari, Juan José Ibarretxe, y del secretario general del PSE, Patxi López, contrastaba con el protocolo con el que fue suscrito el único pacto presupuestario conseguido hasta entonces por Ibarretxe, el que materializó con Euskal Herritarrok. La vicelendakari, Idoia Zenarruzabeitia, y los parlamentarios del PSE José Antonio Pastor y Rodolfo Ares rubricaron el acuerdo por el que los socialistas vascos retiraron el pasado viernes su enmienda a la totalidad al proyecto de Presupuestos. El texto señala que el pacto se limita a la aprobación de los Presupuestos y Rodolfo Ares e Idoia Zenarruzabeitia, en la firma del acuerdo presupuestario en él los socialistas se reservan su oposición a partidas como la subvención a la asociación de electos municipales vascos, Udalbiltza, o a familiares de presos, pero renuncian a imponer su retirada, al comprometerse a que eso no sea un impedimento para la aprobación global del Presupuestos el próximo día 29. Tras la firma, el portavoz del PSE en el Parlamento, José Antonio Pastor, dijo que el acuerdo refuerza la capacidad de su partido de ser alternativa de Gobierno y que lejos de hipotecar, pone en valor la oposición que está llevando a cabo el PSE El Gobierno tripartito pretende extender el consenso logrado con el PSE El PSE anuncia su oposición a ayudas para Udalbiltza, pero renuncia a imponer su retirada LECCIONES DE LA ECONOMÍA DEL TERROR MIKEL BUESA Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid D el estudio de la economía del terrorismo nacionalista vasco, en la que ETA y Batasuna juegan un papel fundamental, se extraen algunas lecciones que es preciso volver a recordar, dado que algunos acontecimientos recientes, como el apoyo prestado por el Partido Socialista a unos presupuestos del Gobierno Vasco en los que se contemplandiversos tiposde subvencionesapersonas u organizaciones relacionadas con esa economía, han vuelto a poner este tema en el centro del debate. Lo primero que debe considerarse al respecto es que la economía del terrorismo, en elcaso deETA- Batasuna, se articula en torno a una multiplicidad de agentes y entidades que, formando una unidad en cuanto a su dirección estratégica, orientansuacciónhacia los diferentesobjetivos de la organización: captación y adoctrinamiento de militantes, desarro- llo de actividades armadas y su logística, formación de una cultura de la violencia, propaganda y desinformación, asistencia social a los terroristas encarcelados y asus familias, política institucional y sostenimiento del grupo social de referencia que apoya el terrorismo. Estas entidades- -que a veces son alegales, pero que en la mayor parte de los casos adoptan formas jurídicas muy diversas, como asociaciones, partidos políticos, fundaciones y sociedades mercantiles- además de trabajar con miras al objetivo específico para el que fueron constituidas, han asumido unimportante papel en la captación de recursos financieros para el conjunto de la organización. En esta última tarea, cada entidad asume una determinada especialización. Así, ETA se ha dedicado preferentemente al pillaje, la extorsión a los empresarios y los tráficos ilícitos; Batasuna se ha centrado en la obtención de subvenciones a partidos políticos concedidas- -al margen de la legalidad vigente- -porlaAdministración vascay lascorporaciones locales, así como a ejercer la influencia que le concede su presencia institucional para favorecer a las entidades por ella controladas en la generosa distribución de subvenciones que ha realizado el Gobierno vasco y los Ayuntamientos nacionalistas; las asociaciones, editoriales y periódicos controlados por ETA se han esmerado en obtener estas últimas para lubricar con un dinero públicomuy mal controlado- -como reiteradamente ha destacado el Tribunal de Vasco de Cuentas Públicas- -a los otros elementos de la organización; y las sociedades mercantiles han servido para canalizar esos recursos, blanquear dinero y realizar negocios lucrativos cuyos réditos han engrosado la bolsa común. Apartir deestacomplejidadorganizativa- -que ha coadyuvado a dar opacidad a sus operaciones, a la vez que ha proporcionado una apariencia de legalidad que las Administraciones vascas se han apresurado a aceptar sin ningún miramiento- -el entramado ETA- Batasuna pudo obtener, en la décadainmediatamente anterior a la ilegalización de este partido po- lítico, un mínimo de 23,6 millones de euros al año, de los cuales la extorsión habría proporcionado un poco más de la quinta parte, las actividades mercantiles habrían dejado un rédito de alrededor de un octavo y las subvenciones públicas algo más del 55 por 100, correspondiendo el restoaotras fuentes de menorrendimiento. El terrorismo nacionalista vasco ha sido, por tanto, generosamente subvencionado; y lo ha sido principalmente por las Administraciones del País Vasco, a las que corresponde más del 80 por 100 de las subvenciones recibidas por las organizaciones vinculadas con ETA y su entorno. Que esto ocurriera en un período en el que esas organizaciones se desenvolvían dentro de una apariencia legal- -simplemente porque aún no habían sido perseguidas por los tribunales de justicia- -denota la interesada miopía con la que los gestores de esas ayudas las acogieron bajo sus programas presupuestarios. Pero esta no es una excusa para que, tal como se prevé en la discusión presupuestaria vasca, siga pasando de la misma forma en el futuro; y menos aún, para que ello se haga con la anuencia de un partido, como el socialista, que ha dejado la vida de sus mejores militantes y dirigentes en el ca-