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ABC MIÉRCOLES 21 12 2005 11 El PSE escenifica una rectificación sobre la partida para familiares de presos, que apoyará en la votación final Se nos fue la mano declaran los jóvenes que quemaron viva a la indigente de Barcelona Economía confía en llegar a un acuerdo poniendo más dinero sobre la mesa Ceder más IRPF y permitir que las comunidades suban y creen impuestos, principales propuestas representante del Gobierno en la negociación con los grupos catalanes, prefiere que no haya Estatuto a que se apruebe uno malo YOLANDA GÓMEZ MADRID. El Ministerio de Economía es optimista sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo sobre financiación con los partidos catalanes que apoyan el Estatuto sin tener que renunciar a dos principios básicos: que el sistema sea extensible al resto de comunidades y que el Estado mantenga intactas sus capacidades sobre el Impuesto de Sociedades y el IVA. La fórmula mágica para lograr acercar posturas en apariencia tan distantes pasaría por poner más dinero encima de la mesa y dotar a Cataluña y, por ende, al resto de comunidades, de los medios necesarios para poder obtener más recursos. En este sentido, una de las propuestas que baraja el equipo de Pedro Solbes es aumentar el porcentaje de recaudación del IRPF que se cede a las comunidades autónomas, y que podría pasar del 33 actual hasta el 50 Esta medida beneficiaría claramente a las regiones cuyos ciudadanos tienen rentas más elevadas y, por tanto, pagan más por este tributo, como es el caso de Cataluña, Madrid o Baleares. Además, aunque en un principio se barajó la posibilidad de subir el porcentaje cedido de IRPF y reducir el del IVA, el vicepresidente Solbes apuntó la semana pasada la posibilidad de eliminar esa contrapartida, aunque se refirió a otros recortes, el del fondo de suficiencia con el que se compensa a las autonomías más pobres. Otra de las alternativas que ofrecerá el Ministerio de Economía a Cataluña, y más tarde al resto de comunidades, para que puedan obtener más recursos, es aumentar su capacidad normativa para subir los impuestos autonómicos, los tramos cedidos en tributos estatales, y para que puedan crear nuevos impuestos. Esta oferta, sin embargo, no es tan atractiva como la del IRPF, ya que para poder tener más financiación los responsables regionales tendrán que subir o crear nuevos impuestos a sus ciudadanos, con el consiguiente coste político. También fuentes del ámbito económico y financiero catalán, consultab Fernández Ordóñez, Las propuestas de Solbes Cesta de impuestos estatales. El Impuesto de Sociedades y el IVA son y seguirán siendo tributos de titularidad estatal, sobre los que las comunidades autónomas no podrán tener capacidad normativa, ni de gestión. Se mantendría la actual cesión de un porcentaje de la recaudación del IVA. IRPF. El Gobierno está dispuesto a aumentar hasta el 50 el porcentaje cedido de la recaudación de este tributo a cambio de reducir el fondo de suficiencia, con el que se compensa a las comunidades más pobres. La medida beneficiaría, claramente a Cataluña, Madrid y Baleares, las regiones más ricas. El sistema de financiación que se acuerde con Cataluña debe ser extensible al resto de comunidades autónomas. No se rechaza, sin embargo, avanzar en las relaciones bilaterales con la Generalitat. Para obtener más recursos se pondrá en manos de las comunidades más capacidad normativa para que puedan subir sus propios tributos o los tramos de aquellos cedidos por el Estado, y se les permitirá crear nuevos impuestos, como podrían ser los medioambientales. Rubalcaba y el ministro José Montilla, ayer en el Congreso tenida en la tarde- noche de ayer entre Pérez Rubalcaba y el primer secretario del PSC y ministro de Industria, José Montilla, con los máximos responsables de CiU: Artur Mas- -que inesperadamente se desplazó desde Barcelona a Madrid para tomar personalmente el pulso al PSOE- -y Josep Antoni Duran i Lleida. La cita sirvió para hablar en términos generales de cómo veían la situación, especialmente tras las filtraciones dijeron fuentes de CiU. De hecho, la filtración de la propuesta del Gobierno parece haber alterado el campo de batalla. Las mismas fuentes hicieron hincapié en la procedencia de continuar por el momento los contactos bilaterales entre partidos y no de convocar una mesa a cinco entre cuatripartito y PSOE. En este marco, ERC insiste en la imperiosa necesidad de que las reuniones sean ya conjuntas, en lugar de bilaterales, para romper así con la estrategia socialista de presionar a unos con las posiciones que atribuyen a otros, una técnica conocida como el dilema EFE del prisionero Zapatero, que en los últimos días ha prestado una atención secundaria al proceso por haber estado volcado en la negociación de los Presupuestos de la UE y después en su visita a Afganistán, no tiene previsto por ahora implicarse directamente, salvo que el acuerdo dependa de algún escollo muy concreto, según aseguran fuentes gubernamentales, aunque tampoco descartan que en cualquier momento tire de móvil En cualquier caso, el PSOE insiste en que la mejor fórmula para desatascar el Estatuto es excluir del texto las múltiples referencias que abundan en la exclusividad de la Generalitat catalana a la hora de atribuirse competencias del Estado, para a su vez intentar satisfacerlas en la medida de lo posible por la vía de la modificación de leyes orgánicas (las reformas de la Lofca y del Poder Judicial serán dos ejemplos perfectos de ello) El Gobierno pretende satisfacer buena parte de las demandas de los nacionalistas, pero no por imposición legislativa del Parlamento catalán. En el ámbito económico y financiero catalán se cree posible el pacto si se mejora la financiación das por ABC, consideran muy probable llegar a un acuerdo siempre que se mejore la financiación de Cataluña. Las citadas fuentes aseguran que hay un convencimiento unánime en el ámbito económico, social y financiero catalán, sobre la insuficiente financiación de la comunidad, que está ahogando su desarrollo económico. Por ello, consideran que si se pone dinero encima de la mesa para resolver este problema, es muy probable que se logre un acuerdo, aunque se tenga que renunciar a las máximas incluidas en el Estatuto. En todo caso, el secretario de Estado de Hacienda, representante máximo del Gobierno en las negociaciones con los grupos catalanes, apuntó ayer que el Gobierno trabajará por conseguir un buen estatuto para Cataluña, aunque apuntó que prefiere que no haya Estatuto a que se apruebe uno malo.