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82 MARTES 20 12 2005 ABC Economía La dimisión del gobernador del Banco de Italia resquebraja el proteccionismo de ese país La Fiscalía de Milán amplía sus investigaciones también al vicepresidente de Unipol b Italia es el único país de la Unión Europea donde se impide la apertura de sucursales a entidades de otras naciones de la UE, se limita arbitrariamente sus participaciones y se torpedean sus opas JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. La dimisión del gobernador del Banco de Italia, Antonio Fazio, después de haber hundido la credibilidad de ese organismo supervisor, resquebraja por fin la barrera de proteccionismo del sistema bancario italiano. Es el único país de la Unión Europea donde en la práctica se impide la apertura de sucursales a entidades de otras naciones de la UE, se limita arbitrariamente sus participaciones y se torpedean sus opas, como las que lanzaron el BBVA y ABN Amro sobre la Banca Nazionale del Lavoro y sobre Antonveneta, respectivamente. El culebrón político- policial de Antonio Fazio concluyó ayer con la entrega de su carta de dimisión al miembro más anciano del Consejo Superior del Banco de Italia. Éste emitió un pomposo comunicado para agradecer al gobernador saliente su incomparable profesionalidad su amor al Instituto e incluso su defensa de los intereses nacionales, de modo coherente con los intereses europeos, en el respeto a la ley y con los instrumentos puestos a disposición del ordenamiento La verborrea no impresionará a los fiscales de Milán y de Roma, que le investigan por presuntos delitos de información privilegiada y abuso de poder. Al menos, su retirada le ahorra la vergüenza de la investigación del Banco Central Europeo- -que estaba a punto de iniciar el consejero ético Hans Tietmeyer por encargo del presidente Jean- Claude Trichet- -sobre los regalos de lujo por un importe en torno a 30.000 euros, según cálculos de The Wall Street Journal que Fazio y su familia han recibido del banquero Gianpiero Fiorani, ex presidente de la Banca Popolare Italiana, arrestado la semana pasada junto con sus tres principales colaboradores. Berlusconi aseguró ayer que la dimisión de Fazio era necesaria e importante AFP Berlusconi no suelta prenda sobre el sucesor Las quinielas sobre el futuro gobernador del Banco de Italia, iniciadas hace varios días, adquirieron ayer ritmo frenético en cuanto Antonio Fazio tiró la toalla. De momento, el primer ministro Silvio Berlusconi mantiene las cartas pegadas al pecho. En una tertulia televisiva emitida anoche, Berlusconi afirmó que no sabría decir quien será el sucesor de Antonio Fazio, pero reiteró que intentará seleccionar a una persona de acuerdo con la oposición, aunque no será fácil, con esta oposición que tenemos La precampaña electoral está en marcha, pues los italianos irán a las urnas el próximo 9 de abril. Las últimas semanas registran una conflictividad tremenda en el Parlamento, donde la mayoría gubernamental saca adelante una ley tras otra sin un minuto siquiera de debate: se presentan como mociones de confianza y no se discuten, pues sólo pueden aprobarse o rechazarse en bloque. Como Berlusconi dispone de mayoría simple en ambas Cámaras, sacará adelante también la ley de protección del ahorro, que establecerá el nuevo modo de nombrar al gobernador del Banco de Italia. Romano Prodi manifestó ayer la disponibilidad a colaborar con el Gobierno para encontrar un sucesor a Fazio que ponga remedio al daño causado en los últimos meses y nos devuelva la credibilidad internacional. Tiene que ser una persona de gran talla, que sepa moverse con soltura en el complicado mundo de los banqueros centrales Los únicos candidatos con esas características son Tomaso Padoa- Schioppa, ex miembro del ejecutivo del Banco Central Europeo, y Mario Monti, ex comisario europeo. Los dos son prestigiosos y cualificados, pero Padoa Schioppa no gusta a Berlusconi y Monti es ahora rector de la Universidad Bocconi, una tarea demasiado grata para volver a la política. Una opa destinada al fracaso La Justicia aprieta el paso, y a la investigación sobre el presidente de Unipol, Giovanni Consorte, por la opa sobre la BNL se añadió ayer una investigación también al vicepresidente, Ivano Sachetti, por el mismo motivo. La intervención de la Magistratura, unida a la escasa liquidez de Unipol, puede dar la puntilla a una opa que lleva paralizada cinco meses y que muchos analistas consideran destinada al fracaso. Al menos, la dimisión de Fazio evita al Gobierno la tarea de desalojarle por la fuerza, como había amenazado el ministro del Tesoro, Giulio Tremonti, en vísperas del consejo de ministros extraordinario que aprobará hoy enmiendas al proyecto de ley de protección del ahorro, que se intenta aprobar por vía de urgencia antes de fin de año. Es un proyecto de ley urgente que nació del crack de Parmalat, el 19 de diciembre del 2003, que iba a ser aprobado en seis meses y que lleva dos años dando vueltas por el Parlamento. La ley establece un nuevo sistema de nombramiento del gobernador y quita al Banco de Italia la defensa de la competencia en el sector bancario, que pasara, como en todos los demás sectores, a la Autoridad de la Competencia. Durante doce años, Fazio no ha protegido la libre competencia, sino el oligopolio bancario y el reparto de mercados, con consecuencias desastrosas para los consumidores italianos, que pagan hasta 300 o 400 euros al año por