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8 Opinión MARTES 20 12 2005 ABC LA BURBUJA CARTAS AL DIRECTOR Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Por fax: 913.203.356. Por correo electrónico: cartas abc. es ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. UN VALIENTE QUE CAMBIE LOS HORARIOS E N lo único que España sigue siendo diferente es en los horarios de trabajo, comida, comercios y espectáculos. En todo lo demás es comparable con el resto del mundo. A finales de 2002, una fundación promovió la creación de una comisión nacional formada por 67 personas pertenecientes a siete ministerios, ocho comunidades autónomas, patronal y universidades que elaboró LUIS IGNACIO un informe soPARADA bre la racionalización de nuestros horarios. Fue entregado puntualmente a los partidos políticos. Pero debe de estar criando polvo en los cajones de los asuntos intocables. Salvo excepciones que confirman la regla, los españoles no madrugamos, comemos tarde, cenamos más tarde aún y nos acostamos a horas improcedentes para comenzar nuestro trabajo al día siguiente. En las grandes ciudades, y ante la imposibilidad de ir a nuestro domicilio, perdemos un tiempo precioso almorzando en chiringuitos próximos a nuestro centro de trabajo con un menú inadecuado para una nutrición saludable y para la productividad. A las cinco de la tarde, cuando en los países más dinámicos la gente regresa a su casa nosotros nos reincorporamos a una labor interrumpida durante más de dos horas en almuerzos extenuantes. La jornada continuada, la jornada partida, la jornada intensiva y la jornada flexible se entremezclan sin que hayan logrado evitar los atascos de tráfico y el despilfarro de combustible a las horas punta. Los horarios laborales, escolares, comerciales y de espectáculos no son una excepción cultural No basta la iniciativa política que se va a tramitar en el Congreso de conciliar la vida familiar con la laboral. ¿Por qué existe ese miedo pavoroso a romper un hábito que, después de todo, es posiblemente el último reducto de una posguerra de autarquía? El ministro Jordi Sevilla tiene previsto presentar mañana los últimos trabajos de esa comisión, recopilados en el libro España en hora europea Pero a partir de ahí, a ver quién es el guapo que le hinca el diente al asunto. Viviendas en la Complutense El pasado martes apareció una carta al director firmada por M. López criticando la aparente falta de progresismo de este rector por el hecho de aplicar un reglamento que el firmante consideraba injusto y desproporcionado y que afectaba al uso de las viviendas de la Universidad Complutense de Madrid por parte de las viudas e hijos de empleados que las tenían adjudicadas. Con el fin de no ofrecer una imagen distorsionada de la realidad, creo necesario aclarar: la Universidad Complutense posee unas viviendas en la calle Isaac Peral y otras en diversos centros y facultades de esta Universidad que en su día fueron cedidas para su uso a empleados laborales con una finalidad: que estos trabajadores se encargaban de labores de vigilancia y control de esas instalaciones. El reglamento que regula su uso establece que la cesión tendría como periodo de vigencia el de la vida laboral del trabajador y por ello no puede considerarse como una labor social de la universidad, que en este caso beneficiaría a una parte muy pequeña de la plantilla de su personal. En el momento actual es obvio que dicha finalidad no se cumple, que la situación de muchas de estas viviendas roza los límites de habitabilidad mínimos y necesarios y que, en algunos de los casos, se ha pasado a una situación de claro abuso por cuanto ha habido que recurrir incluso a órdenes judiciales para poder actuar en determinadas circunstancias que afectaban al mantenimiento de los viejos edificios donde se encontraban para acometer obras necesarias. Este rector se ha preocupado por el desarrollo de programas de acción social que sean capaces de beneficiar a la mayor parte de la plantilla de la universidad, pero sin perjudicar a los que ya gozaban de ciertos beneficios. Por ello, desde la gerencia de la Universidad Complutense se ha tratado de dar las máximas facilidades para resolver una situación. A todos los actuales ocupantes irregulares de las viviendas se les ha dado un año para pro- ¿Qué opinan las tabaqueras? Mi paisano el señor Labordeta, con su habitual espontaneidad, ingenuidad y en este caso también con cierta irresponsabilidad, salió del Congreso el día de la votación de la ley del Tabaco (297 votos a favor y 4 abstenciones) diciendo que la ley era una cabronada, que los autores nunca habían fumado y que es muy difícil dejar de fumar. Esta ley va a ser una cabronada para la industria tabaquera, que no va a poder hacer publicidad de sus productos. La finalidad primordial de esta publicidad siempre ha sido captar a nuevos clientes entre los menores de edad. Es una cabronada que se reduzcan drásticamente los puntos de venta y se penalicen conductas tan irresponsables como vender cigarrillos (incluso sueltos) a los menores. Es una cabronada que no se pueda fumar en el trabajo, sobre todo para la industria, dado que los fumadores reducirán su consumo en una media de tres cigarrillos al día (millones de euros) en su horario laboral. Es una cabronada para la industria que la aceptabilidad social del tabaco caiga en picado al habilitarse zonas que protejan de forma efectiva a los no fumadores en los lugares de ocio. Para la mayoría de la sociedad esta ley no es una cabronada, sino más bien una bendición. Los tiempos de las conspiraciones en medio de densas nubes de humo de tabaco, los tiempos de fumar en todas partes sin importar quién sale perjudicado han terminado. El formidable y pertinaz chantaje sociológico de la industria tabaquera se puede resumir en la siguiente frase: Hay que proteger la armonía social, aunque sea a costa de la salud de los no fumadores Esta ley va a abrir los ojos a muchos y espero que también al señor Labordeta. Rodrigo Córdoba, presidente del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo. Madrid. nistro de Trabajo y Asuntos Sociales. Los diputados argumentan y acuerdan la subida para dignificar el cargo, nada han dicho de trabajar para que estas pensiones no existan, ni para que el Parlamento no esté casi siempre vacío. No, de eso no hablan, sólo de equiparar y dignificar. Mi madre ya no va a poder dignificar nada. Con ochenta y cuatro años, la poca dignidad que le iba dejando el Alzheimer se la han quitado los parlamentarios que desconocen que estos casos existen y en gran cantidad. P. García. Madrid. Ley disociativa Esta carta es mi queja al Gobierno por un asunto que nos atañe a una gran mayoría de españoles. Somos fumadores y nos tratan como a leprosos... ¿Cómo es posible que vaya a comer a un restaurante, me gaste 230 euros en una botella de vino y a la hora del café no pueda fumarme un cigarrillo? ¿He de pedir la hoja de reclamaciones en un local que no llegue a 100 metros cuadrados porque el Gobierno me prohíbe expresamente fumarme un cigarrillo? En estos locales de menos de 100 metros cuadrados y no aptos para fumadores se va a seguir suministrando alcohol a todos sus clientes, sin embargo a los fumadores de tabaco se les prohibirá fumar. La aptitud de un fumador al encender su cigarrillo no es comparable en absoluto a un bebedor de alcohol. ¿Cuántas muertes o palizas a mujeres se han dado por un fumador, y cuantas por un bebedor de alcohol? ¿Cuantos accidentes de tráfico se han producido por culpa del tabaco, y cuantas por el alcohol? Con esta carta quiero expresar mi malestar por esta nueva ley disociativa. Silvia Company. Barcelona. ceder a su desalojo, pero no es menos cierto que las normas están para ser cumplidas. No hay que confundir progresismo con humanidad y por ello se han tratado y se seguirán tratando con la máxima delicadeza y respeto todas aquellas situaciones que afecten a personas concretas, intentado buscar la mejor opción posible para ellas, pero siempre en el marco de la igualdad y la solidaridad con todos los empleados de la universidad. Carlos Berzosa, rector de la Universidad Complutense de Madrid. Dignificar y equiparar En este mes han coincidido dos hechos que me afectan directamente: por un lado, los diputados acuerdan subir y blindar sus sueldos y pensiones, y por otro, a mi madre le han concedido la pensión de viudedad. El primer grupo se equipara económicamente a Europa y el segundo entra de lleno en el tercer mundo. Mi madre cobrará una pensión 168,83 euros. No es una broma, es una resolución del Mi- Fe de errores Por un error de transcripción, en la ficha correspondiente a la Gran Enciclopedia Cervantina que se reseñaba en la página 16 del número de ABCD las Artes y las Letras del pasado sábado, no aparecía citado correctamente el sello coeditor de dicha obra, que, junto al Centro de Estudios Cervantinos, es la editorial Castalia.