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58 Cultura LUNES 19 12 2005 ABC ROCK The Strokes Concierto de The Strokes: Julian Casablancas (voz) Nick Valensi (guitarra) Albert Hammond Jr. (guitarra) Nikolai Fraiture (bajo) y Fabrizio Moretti (batería) Lugar: El Sol (Madrid) Fecha: 17- 12- 2005 Ángel González afirma que su motivación social respondía a razones interiores El Comercio premia al poeta 50 años después de Áspero mundo repasa las claves de su trayectoria poética que pueden resumirse en claridad, economía de medios y una preocupación constante por lo humano RUBÉN ESPINIELLA OVIEDO. Con motivo de cumplirse el cincuentenario de la aparición de Áspero mundo su primer libro, Ángel González (Oviedo, 1925) ha sido galardonado con el premio que concede el diario El Comercio Es un premio que ya tiene una tradición y con el que se ha distinguido a personas e instituciones asturianas de relevancia. Que mi nombre pase a engrosar esa lista de elegidos es algo que me llena de orgullo y satisfacción afirma el poeta, que ya cuenta en su haber con el Príncipe de Asturias de las Letras, el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y muchos otros, aunque el Cervantes aún se le resista. Para el Cervantes siempre hay muchos candidatos... elude la cuestión con elegancia. González es una de las voces fundamentales de la poesía española del medio siglo. Pienso que existe una generación amplia del 50 en la que caben poetas de muy diferentes tendencias y actitudes éticas y políticas y, dentro de ella, un grupo concreto que Juan García Hortelano, su antólogo, precisamente bautizó como grupo poético del 50, porque quienes lo integramos teníamos algunas cosas en común que luego se fueron atenuando y hasta diluyendo. Por ejemplo, una actitud que podríamos denominar realista, en cuanto al uso de un lenguaje coloquial de hombre medio culto, y una serie de preocupaciones políticas- -también comunes y concretas- -que se plasmaron en una posición muy clara, muy directa y a veces activa de rebeldía frente a la dictadura. En torno a esa poesía, en principio urbana- -pues era el medio en que nos movíamos- -se aglutinaron poetas como Carlos Barral y José Manuel Caballero Bonald, de temperamento literario más barroco, pero que, contrariando su propia tendencia personal, se apuntaron a esa literatura de tono social, político y crítico b El autor ELOGIO DE PETER PAN (SIN COMPLEJOS) JESÚS LILLO A dos semanas de lanzar su tercer álbum, en el que empiezan a manifestar inquietudes artísticas que amenazan seriamente el vigor de su airado discurso postadolescente, los Strokes se encerraron en el sótano de El Sol para darse un respiro ante el escaso centenar de seguidores que logró una entrada para el último concierto de su gira secreta Están de promoción- -hoy tienen cita con las cámaras de la tele- -y así se distraen. Con sus constantes vaivenes y cambios de marcha, First Impressions of Earth título del nuevo disco del quinteto neoyorquino, promete severos traumas para los fieles de una banda que, como pocas y pese a su juventud, ha sabido fabricar- -de memoria o de milagro- -canciones que parecían escritas hace treinta años. Con intensidad muscular, perceptible al tacto, el pasado sábado volvió a sonar una impecable y apabullante colección de miniaturas rockeras. A pocos palmos de distancia, los Strokes convencen y desarman. Tienen uno de los mejores repertorios de la discoteca del siglo XXI y saben cómo interpretarlo: todavía disfrutan ensamblando las groseras piezas de Is This It y Room on Fire sus dos primeros trabajos, en un ambiente garajero y opresivo. También miman y defienden sus nuevas creaciones, pero el público, recalentado por la nostalgia, parece no admitir de buen grado que se hagan mayores, algo que tenía que pasar. El sábado pasado, de cerca, aún seguían siendo jóvenes. Ángel González, antes de la entrevista MARIO ROJAS Para el poeta asturiano, la exactitud, la justeza e, incluso, la claridad, son una virtud en poesía Actualmente escribe un poemario dirigido a adolescentes y jóvenes con rima consonante y métrica regulares nera, obedeció a razones interiores En cuanto a la aspiración formal de su poesía, González considera que la exactitud, la justeza e, incluso, la claridad, son una virtud en poesía. Hay muchos poetas que creen que no, que el válido es el poeta oscuro, hermético, el que plantea el misterio. Yo no lo creo así. Para mí, el misterio está precisamente en la claridad. La palabra poética, aunque pretenda ser- -como es en mi caso- -una palabra clara, siempre es ambigua Su tono, en cambio, parece asentarse en una angustia vital permanente. Rebeldía contra la injusticia La rebeldía contra la injusticia determinó la intención de la poesía de su generación durante muchos años, incluso de forma militante. Lo fue muy vivamente en un tiempo. En la dictadura franquista hay una veta importante que responde a lo que entonces se llamaba realismo crítico, heredero en esa tendencia de la poesía social y de la poesía de poetas mayores como Blas de Otero o Gabriel Celaya. Aunque se la tachó de propagandística y de estar escrita al dictado, lo cierto es que la escribí movido por un impulso interior. Lo que yo criticaba o trataba de clarificar era también parte de mi vida íntima. La motivación social, por llamarla de alguna ma- Es verdad que hay angustia en mis versos. La existencia del ser humano plantea muchos enigmas, muchas inseguridades y muchas incertidumbres que producen angustia Otras de sus obsesiones son la fugacidad de la vida y el poder aniquilador del tiempo. El hombre es el único ser vivo que tiene consciencia de la muerte y eso, qué duda cabe, no deja de ser un dato angustioso. De todos modos, lo que a mí me angustia de verdad es la muerte de los demás. Pienso que el hecho de morir es necesario y que es algo que hay que asumir Hace tiempo que escribe un libro de poemas que está pensado y dirigido a los jóvenes. Un día me salió un poema muy festivo, a propósito de una tormenta de verano, y vi que tenía posibilidades de convertirse en una lectura divertida, sobre todo para un adolescente o para un joven. Uso procedimientos que están un poco en desuso ahora, como la rima consonante, la métrica más o menos regular, etcétera, que no están nada mal para educar el oído. Es ese tipo poesía que Unamuno llegó a tildar de tamboliresca o música de bosquimanos y que tanto le molestaba, como le molestaba la poesía de Cernuda concluye.