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56 LUNES 19 12 2005 ABC Cultura y espectáculos SARA BARAS Bailarina Espero seguir siendo Sara Baras en el escenario y Sarita fuera de él El teatro de Champs- Élysées de París acoge hoy el estreno del nuevo espectáculo de Sara Baras, que ella ha titulado Sabores La bailarina gaditana lo define como su espectáculo más flamenco, y también en el que más libre se ha sentido a la hora de crear TEXTO: JULIO BRAVO FOTO: YOLANDA CARDO MADRID. Sara Baras ha convertido en costumbre pasar las Navidades y la Nochevieja en París. Con mi compañía he estado allí en estas fechas los cuatro o cinco últimos años, y antes había estado también con Antonio Canales dice la bailarina gaditana. No es extraño, por tanto, que haya llevado hasta la capital francesa el estreno de su nuevo espectáculo, Sabores que viajará después a Barcelona. Se confiesa nerviosa y feliz, y se le adivina satisfecha. Ha quedado redondito dice sonriente y orgullosa. -París bien vale un estreno. -Es una ciudad maravillosa, con un público que me conoce bien y que me quiere. Es un buen sitio para pasar las Navidades y Año Nuevo. Se echa de menos a la familia, pero mis padres y mis hermanos estarán mucho tiempo conmigo, y así la nostalgia es menor. ¿También trabajan en Nochevieja? -Sí, y después celebramos las campanadas en el propio teatro, en un lugar precioso. Cantamos un villancico como fin de fiesta y suben nuestros familiares al escenario. Como algunos son artistas nos animamos y montamos una fiesta buena. ¿Por qué Sabores -Es una palabra bonita, que además define muy bien lo que es el espectáculo, cómo lo vivimos nosotros y cómo queremos que lo reciba el público. Degustándolo, saboreándolo, encontrando a cada momento y a cada pieza su propio sabor. Nos ha costado mucho cocinarlo, pero finalmente ha quedado un espectáculo sencillo pero redondito. Está lleno de detalles y de guiños que espero que puedan apreciarse y que gusten. -Después de su innovadora Mariana Pineda vuelve a la fórmula de Sueños un espectáculo sin argumento, donde el protagonista es el baile en estado puro. -Es lo que me apetecía hacer ahora. No es que haya dejado de lado los ballets con argumento ni que me haya cansado de interpretar a personajes como Juana la Loca o Mariana Pineda, que me han enseñado tanto en lo artístico y en lo personal incluso, y que me han permitido trabajar al lado de directores como Luis Olmos o Lluís Pasqual y tener el lujo de que Manolo Sanlúcar me haga una música. Pero en este mo- La trilogía de la señora de los tacones Aunque no sea Peter Jackson, Sara Baras tiene ya también su trilogía. Así le gusta referirse a las tres obras sin argumento que ha incluido en su carrera como directora de compañía: Sensaciones Sueños y, ahora, Sabores Se trata, en este espectáculo, de encontrar el sabor propio de cada palo flamenco que asoma al escenario, y también su color y su identidad propia La escenografía y el vestuario son muy sencillos, pero están cuidados al detalle Catorce números- -tangos, seguiriya, taranto, alegrías, martinete... -componen el esqueleto de este espectáculo, en el que Sara ha aumentado el cuerpo de baile de su compañía, y donde intervienen también dos artistas invitados: José Serrano- -su inseparable pareja desde hace unos años- -y Luis Ortega. La música lleva la firma de José Manuel Bandera, Mario Montoya y José Carlos Gómez, y es el trabajo en el que más se ha implicado Sara Baras, que también ha intervenido en el diseño de luces y en el vestuario. El espectáculo, y sobre todo uno de los números, está dedicado a su madre, Concha. mento quería bailar sin más, hacer algo alegre, festivo. Que la gente viera a Sara Baras y a su gente, no a Juana o a la Pineda... Es un espectáculo muy poco pretencioso. ¿Y es también muy flamenco -Mi madre, Concha, dice que Sabores es mi trabajo más flamenco, pero es curioso, porque en ningún momento he pretendido ser flamenca. Es más, hay cosillas de clásico, de danza contemporánea... Hemos tratado de ser elegantes, de gustarnos. Hay números en los que no se escucha un sólo pie, y todo es trabajo de brazos, de cabeza, de cuello. Pero todo ha salido de una manera muy natural, porque he hecho el espectáculo que quería hacer, me he sentido totalmente libre a la hora de coreografiar. -Para un creador, la libertad resulta un bien impagable. -Afortunadamente nosotros ahora podemos permitirnos trabajar con esa libertad. Dependemos únicamente del público, y yo creo que la gente se da cuenta de cuándo has hecho algo con cariño, y nota y agradece la sinceridad. El público es muy sensible, y estoy segura de que van a apreciar todo el esfuerzo y todo el cuidado que hemos puesto todos en este espectáculo. -A la hora de realizar una creación, también se necesita tranquilidad, pero usted lleva mucho tiempo sin parar. -No paramos, no, pero siempre se encuentra tiempo para todo cuando se busca. Y entre viaje y viaje, y entre actuación y actuación, he buscado unos días para hacer la coreografía y para los ensayos. ¿Es consciente de que cada día se espera más de usted? -Claro, pero eso no es malo. Más bien al contrario, me estimula, me obliga a mejorar cada día en mi trabajo, a no dejarme llevar por la rutina. Y eso siempre es sinónimo de superación. Sé que hay muchos ojos pendientes de mí, y eso me obliga, pero por el hecho de ser artista ya tengo la obligación de ser un poco mejor cada día. No importa si triunfas o si fracasas. Cada día hay que subir un peldaño por lo menos. -Dice que hay muchos ojos pendientes de usted. ¿Alguno esconde un puñal? Ya sabe que la envidia es el pecado nacional y usted es una triunfadora, algo que no se perdona fácilmente. -Si hay o no puñales ni lo pienso. ¿Que me envidian? También me quieren, y eso para mí es mucho más importante. Yo siempre digo que el libro de gustos está en blanco, y que es imposible gustarle a todo el mundo. La gente está en su derecho de opinar y de decir de mí lo que quiera, siempre que lo haga con respeto. Yo soy una privilegiada porque con mi baile he conseguido cosas y he llegado a lugares que nunca me imaginé que pudiera lograr. Pero me sigue pareciendo alucinante ver la respuesta del público en los teatros, o las cosas que me dice la gente al final Sara Baras, en una imagen reciente de las funciones. Es como si no me estuviera pasando a mí. Pero espero ser Sara Baras cuando me subo al escenario y Sarita cuando me bajo. Todo lo que he conseguido ha sido fruto de mi trabajo y también del de mucha gente que se ha desvivido y se desvive por que esta compañía salga adelante y sea cada día mejor. ¿Por qué ha querido dedicar este espectáculo a su madre? -Es raro que yo no le dedique un estreno, pero he querido hacerlo más expresamente porque Concha es el mayor referente que yo tengo, la persona que más ha hecho por mí, no ya como madre, sino también como maestra. Yo he