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ABC LUNES 19 12 2005 Nacional 19 ETA CONTRA LOS EMPRESARIOS La banda quiere acumular fondos para financiarse ante una hipotética tregua Casi la mitad de los atentados de 2005 se relacionan con la extorsión D. MARTÍNEZ J. PAGOLA MADRID. Los expertos en la lucha antiterrorista sospechan que la dirección de ETA ha ordenado a sus comandos operativos intensificar en los últimos meses su campaña de atentados contra intereses empresariales porque quiere acumular fondos económicos, contrarreloj, para sufragar la situación de desempleo o jubilación en la que quedarían sus dirigentes, pistoleros y colaboradores en caso de una tregua y, más aún, ante un hipotético abandono definitivo de las armas Según estas fuentes, los cabecillas son conscientes de que si anuncian un alto el fuego para facilitar la apertura de un proceso de negociación con el Gobierno, los empresarios, sin la presión inmediata de las armas, pagarían en menor medida, hasta llegar a índices muy bajos, el denominado impuesto revolucionario que la banda podría mantener en vigor por un tiempo. Así, por ejemplo, durante la tregua trampa de Estella la organización criminal se reservó su derecho al autoabastecimiento por lo que siguió con el chantaje y con el robo de explosivos. Pero ahora la preocupación de los dirigentes de la banda ante una posible rebelión de los empresarios que hasta anteayer pagaban el impuesto revolucionario es mayor, ya que en caso de que anunciaran una tregua, podría alimentarse la sensación, quizá justificada, de que, ahora sí, se trata de la antesala de un abandono definitivo del terrorismo. En una coyuntura de euforia como esa, las posibilidades de extorsionar serían infinitamente menores que en una situación de presión terrorista. La actual estrategia de ETA, basada en atentados más o menos medidos para evitar víctimas mortales que cerrarían por mucho tiempo las puertas de la negociación, parece haber relajado a muchos empresarios que con anterioridad pagaban el impuesto revolucionario Las desmesuradas expectativas que suscitó la oferta de Anoeta presentada por Batasuna con el visto bueno de la banda, el 14 de noviembre del pasado año, avivó esa relajación, lo que, según los medios antiterroristas, repercutió negativamente en la tesorería de la banda. De ahí que a partir de enero de este año intensificara la campaña de atentados contra bienes de los empresarios con el objetivo de que, mediante la presión, volvieran a plegarse al chantaje. Garantizarse la jubilación Los dirigentes de la banda han constatado que la ausencia de atentados con víctimas mortales relajó en parte a empresarios que antes pagaban el impuesto revolucionario Su preocupación aumentó al considerar que una hipotética tregua acabaría por reducir, hasta índices mínimos, la cuota de pagadores que no tendrían ya la presión inmediata del terrorismo. Los dirigentes decidieron, a partir de principios de año, intensificar los atentados contra los empresarios. Si con actividad terrorista necesitan dinero, también lo requieren en caso de abandono de las armas para garantizarse la jubilación lan que el complejo ETA lo podrían integrar cerca de mil personas en diferentes niveles de implicación que deben ser mantenidos, al menos en parte, por la estructura de la banda. Desde los cabecillas hasta los etarras que aguardan su reenganche en la retaguardia de América, pasando por pisto- leros, colaboradores y cómplices de las diferentes tramas políticas. Los medios recuerdan, en este sentido, que no se han disipado aún las sospechas que apuntaban a que un sector de ETA pm VII Asamblea cometió varios secuestros antes de autodisolverse para financiarse su retiro Mantener a un millar El caso es que de los 44 atentados cometidos por ETA en lo que va de año, 17 se relacionan directamente con su campaña de extorsión a los empresarios, aunque algun acción criminal más tiene un móvil compartido entre la extorsión a este colectivo y los ataques a los intereses turísticos. Los expertos antiterroristas calcu-