Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
90 DOMINGO 18 12 2005 ABC Economía Granjeros coreanos convierten la cumbre de la OMC en una batalla campal, con 41 heridos La manifestación prevista para hoy podría ser desautorizada para evitar más enfrentamientos b Aunque algunos manifestantes llegaron hasta la puerta del centro de convenciones donde se reúne la OMC, 900 permanecieron detenidos por la Policía en medio de una autopista PABLO M. DÍEZ. ENVIADO ESPECIAL HONG KONG. Como colofón a la cumbre de la Organización Mundial del Comercio, que concluye hoy en Hong Kong, la violencia estalló ayer en las calles de la apacible ex colonia británica, poco acostumbrada a estas movilizaciones salidas de tono. Auténtico preludio de la multitudinaria manifestación programada para hoy, una marcha no autorizada y compuesta por unas 3.000 personas derivó en una tumultuosa batalla campal que paralizó el centro de la ciudad y acabó con 41 heridos, 5 de ellos policías. Los disturbios comenzaron a primera hora de la tarde, cuando varios grupos de manifestantes, encabezados por el famoso activista francés José Bové, se enfrentaron a la Policía al intentar rebasar el primer perímetro de seguridad de la cumbre, instalado a un kilómetro del centro de convenciones donde se celebra el encuentro de la OMC. En estas escaramuzas, los más combativos fueron los miembros de la Federación Avanzada de Granjeros Coreanos, un colectivo famoso por su dureza que ha trasladado a unos 1.500 agricultores a Hong Kong para protestar contra la apertura del mercado del arroz en su país. Si hay un acuerdo sobre la reducción de las tarifas aduaneras y de los subsidios internos, dos de los tres millones y medio de granjeros surcoreanos perderán su puesto de trabajo aseguró a ABC el presidente de la Federación, Seo Jung- eui, quien explicó que las ayudas de su Gobierno representan el 12 total del beneficio que obtienen sus cultivos. Con el propósito de que su reivindicación capte la atención de las cámaras de todo el mundo desplazadas a la cumbre de la OMC, los campesinos coreanos no dudaron en provocar y agredir a los agentes, que reprimieron sus embestidas atravesando dos furgones policiales en medio de la calle y rociando a los manifestantes con un spray de pimienta irritante para los ojos. Tras protagonizar estos violentos choques en el cruce entre las calles Lockhart y Toonochy, en pleno corazón neurálgico de la capital asiática, los manifestantes consiguieron llegar hasta el cordón policial montado a unos cien metros del centro de conferencias. En este lugar, bloqueado por buena parte de los 9.000 agentes encargados de velar por la seguridad de la reunión de la OMC, los radicales campesinos surcoreanos tuvieron ocasión de demostrar todas sus tácticas de guerrilla urbana. La Policía rocía a los manifestantes con sprays de pimienta irritante para los ojos Como un ritual de guerra Ataviados con vistosos sombreros de paja asiáticos y cintas con caracteres orientales en la cabeza, los activistas se plantaron frente a los agentes antidisturbios entonando con el puño derecho alzado una canción tradicional en el campo surcoreano. En la retaguardia, sus compañeros hacían redoblar los tambores y tocaban el gong como si se tratara de un verdadero ritual de guerra. En esta singular ceremonia tampoco faltaron las banderas de las organizaciones agrarias participantes en la marcha, que ondeaban al viento bajo los imponentes y futuristas rascacielos de cristal que abundan en Hong Kong. Y es que la batalla estaba a punto de comenzar, puesto que los manifestantes ensamblaron varias vallas del mobiliario urbano que, a modo de ariete, Dos de los 3,5 millones de granjeros surcoreanos temen perder su trabajo Las ayudas de su Gobierno representan el 12 del beneficio que obtienen de los cultivos se disponían a lanzar contra los escudos de los antidisturbios para abrir un boquete en la barrera. Pero su objetivo fue abortado rápidamente por la Policía, que dispersó enseguida a la multitud lanzando gases lacrimógenos. A pesar de que la mayoría de los acti- vistas antiglobalización tuvo que retroceder, una veintena de ellos alcanzó la misma puerta del centro de convenciones, blindada con una verja de hierro de tres metros de altura. Su intento de asalto fue repelido con contundencia por parte de los agentes de seguridad, que tuvieron que emplearse a fondo para despejar la zona. Para evitar nuevas invasiones, la Policía desplegó dos líneas defensivas en torno al recinto que acoge la reunión de la OMC y desplazó a los manifestantes hasta la autopista que atraviesa la isla de Hong Kong, que había sido previamente cortada. Arresto al aire libre Rodeados por las nutridas hileras de antidisturbios repartidas por todos los flancos, unos 900 activistas quedaron bloqueados en medio de la carretera desde las nueve de la noche. Aunque no habían sido atrapados por los agentes, el jefe de la Policía de la ex colonia indicó que permanecían detenidos en una curiosa forma de arresto al aire libre de dudosa legalidad. Por ese motivo, los participantes en la marcha seguían insistiendo en su intención de colarse en el seno de las discusiones de la OMC. Debemos llegar hasta allí para protestar contra la apertura de los mercados, que está arruinando a los agricultores manifestó a este diario Pan Hsiu- jung, un joven de 25 años integrante de la Asociación Democrática y Obrera de Taiwán, quien defendió el uso de la violencia porque es el único modo de detener este proceso de liberalización Una opinión compartida por Gilbert Sope, un miembro de la Internacional de Trabajadores Agrícolas de Filipi- Asaja niega que la agricultura comunitaria sea la mala de la película La patronal agraria española Asaja denunció el fracaso mediático del comisario de Comercio de la Unión Europea, Peter Mandelson, en la cumbre de la Organización Mundial del Comercio (OMC) celebrada esta semana en Hong Kong. Hemos quedado como los malos de la película cuando lo cierto es que Bruselas ya acometió en 2001 el desacoplamiento de las ayudas que otorga al campo comunitario explicó uno de los representantes de Asaja presentes en la cumbre, Daniel Pérez. Además de criticar la eficacia de las reformas de la Política Agraria Común (PAC) Asaja arremetió contra Estados Unidos en un comunicado. La Administración norteamericana ha tenido una actitud hipócrita, ya que, por un lado, pretende erigirse en adalid de los países pobres inundándoles con una falsa ayuda alimentaria que lo único que consigue es librarle de sus excedentes y sumir en la miseria a los agricultores de los países más pobres y, por la otra, se niega a que los productos de dichas naciones puedan entrar en su territorio para aliviar así sus economías