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ABC DOMINGO 18 12 2005 65 El Museo Arqueológico Nacional reúne los principales testimonios fósiles de Atapuerca Economía estudia cómo frenar la ofensiva El Ministerio de Hacienda y Economía, azuzado por Sanidad, estudia fórmulas fiscales con carácter casi inmediato para detener el crecimiento de las ventas de las marcas de tabaco barato que incitan a un mayor consumo (lo que choca con las políticas sanitarias) y reducen los ingresos del Estado, al venderse más cigarrillos pero a menor precio y, por lo tanto, con menor volumen neto de impuestos. España mantiene un porcentaje fijo de impuestos sobre el precio final de la cajetilla que equivale al 72,2 Hacienda baraja dos posibilidades. La primera sería fijar un precio mínimo. En este punto encontraría el respaldo de las grandes tabaqueras. Una segunda sería imponer un impuesto ad valorem que se fijaría en función del precio del producto al que grava. El vicepresidente segundo, Pedro Solbes, abogó el jueves por que el impuesto sobre el tabaco combine el mantenimiento de la competencia entre las empresas productoras con precios que desincentiven el consumo. Una mujer fuma un cigarrillo en un bar de Palma de Mallorca a catorce días de la entrada en vigor de la ley antitabaco REUTERS Diecisiete marcas de tabaco barato bajan sus precios, dos a la mitad La política antitabaco del Gobierno no impide la segunda reducción en 22 días b Las tabaqueras tienen 103 mar- cas con precios inferiores a 1,5 euros, que provocan el aumento del consumo y su desplazamiento hacia estos nuevos productos G. ZANZA MADRID. La ofensiva del Gobierno para reducir el consumo de tabaco e impedir el inicio de los jóvenes en el hábito de fumar se frustra progresivamente. Dos días después de que el Congreso de los Diputados aprobase la ley antitabaco, el Boletín Oficial del Estado publicaba ayer un segundo órdago de las tabaqueras, la reducción del precio de 17 marcas de tabaco barato y la aparición de otras dos nuevas. Con la modificación de precios, que se suma a la registrada hace sólo 22 días en otras cuatro marcas, ya son 103 las que pueden adquirirse en los estancos españoles con precios por debajo de 1,5 euros. La reducción de precios afecta a marcas tan consolidadas en el mercado como Lucky Strike (octava en el ranking de ventas) Coronas y Benson Hedges (decimoséptima y decimoctava, respectivamente) Esta última lleva la reducción de precios a un extremo sorprendente: de los dos euros que costaban sus productos Red filter y Red style pasan a un euro, precio en el que tan sólo existían dos marcas y con cajetillas de 19 cigarrillos. Aunque menos llamativa, seis variedades de Coronas AB reducen sus precios de 1,65 euros a 1,25, escala que también reproduce Ronson La bajada de precios alcanza también al tabaco negro ya que Reales reduce precios de 1,70 a 1,25 euros. Bajan también Austin y Proud mientras que Lucky Strike en dos presentaciones de 19 cigarrillos, lo hace de 2,25 a 2 euros. Multiplican las ventas El fenómeno de las marcas de tabaco barato está presente en el mercado español desde hace menos de dos años. En el último año, centrando sus esfuerzos comerciales y publicitarios en los segmentos de jóvenes y población de menor capacidad adquisitiva, han logrado multiplicar sus ventas más de 2,4 veces, lo que a finales de septiembre suponía ya el 6,83 del tabaco vendido en España. Con su política de precios, que ya ha sido imitada por alguna gran tabaquera para poder competir, esperan seguir creciendo a gran velocidad. Estas marcas son también las responsables del crecimiento del consumo, que se ha elevado un 1,6 durante los primeros nueve meses respecto al mismo periodo del pasado año. Cuando el Boletín Oficial del Estado publique esta semana la ley antitabaco, las tabaqueras no podrán hacer publicidad a excepción de en el vestuario de los pilotos y los vehículos de las competiciones de motor transnacionales durante un periodo máximo de tres años. Es una de las medidas que tienen como objetivo reducir el consumo, así como la prohibición de las cajetillas de 19 cigarrillos y de menor número, que se han convertido en un reclamo comercial para vender a bajos precios y principalmente a jóvenes. La ley prevé que el tabaco sólo pueda comercializarse a través de estancos y máquinas dispensadoras a partir del próximo uno de enero, con lo que al restringir los canales de distribución podría descender su consumo.