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56 Los domingos DOMINGO 18 12 2005 ABC EL TRABAJO DE LAS ONG Tsunami, año I Épica de la reconstrucción La gran ola segó casi trescientas mil vidas en el sureste asiático. Y aún más: ahondó el apartheid de los más desfavorecidos. Un año después del maremoto recorremos el sur de la India, una de las zonas cero de la tragedia donde ONG como Ayuda en Acción trabajan para recuperar el futuro TEXTO Y FOTOS: R. BARROSO ENVIADA ESPECIAL Veera acoge en sus brazos a Navena, su hija de tres años, mientras se dirigen a Thittu Un nuevo miedo, el pavor al mar Veera Thamizan no se despega ni un segundo de su pequeña Navena durante el trayecto por mar hasta el que era, hace un año, su hogar. El tsunami arrasó su casa pero también se llevó por delante la vida de su mujer. La isla de Thittu, en el distrito de Cuddalore, es ahora un lugar desierto, habitado por el silencio. Las casas destruidas comparten espacio con los enseres y ropas de los que aquel día intentaron escapar a la tragedia y que aún hoy permanecen esparcidos por el suelo. Veera, al igual que otros pescadores, ha conseguido volver al mar para ganarse el pan después de superar su miedo. Y no ha sido tarea fácil. Para ello han necesitado el apoyo psicológico de un grupo de voluntarios, apoyados por Ayuda Acción y Action Aid, y formados por el Instituto Nacional de Salud Mental de Bangalore. A Serva, otro de los pescadores de la comunidad, esta ayuda le permite hablar hoy de lo ocurrido: Estaba asegurando el catamarán y pensé que la marea estaba alta porque eran días de luna llena- -relata ensimismado- Después todo ocurrió rápido. Cuando llegué al pueblo para buscar a mi familia la primera ola ya había llegado. Y lo primero que recuerdo son mechones de pelo enganchados en una hilera de matorrales de los que habían intentado huir Serva consiguió encontrar a sus tres hijos, que habían sido puestos a salvo por su esposa, a quien una ola empotró contra un árbol. Pensé que sólo había perdido el conocimiento y la subí a una barca para que la llevaran a tierra. Pero ya no se podía hacer nada cuenta mientras se aproxima a un terreno baldío en el que antes se erigió su casa. Esta es la segunda vez que visita la isla. La primera fue para hacer una ofrenda a los fallecidos. No quieren volver a habitarla porque, como cristianos, han enterrado allí a sus muertos y no pueden vivir sobre ellos. Ahora se ha casado con la hermana de su mujer, diez años menor que ella. No está mal, pero nada es lo mismo. Mis hijos no la consideran su madre porque la vieron morir explica. ¿Y el amor? Cuando tienes que sacar adelante a tu familia, ...el amor en la India no existe omingo 26 de diciembre de 2004. 7.58 hora local. 1.58 hora peninsular española. Un terremoto de magnitud 9 en la escala Richter sacude el norte de la isla de Sumatra (Indonesia) A más de 4.000 metros de profundidad el movimiento sísmico provoca enormes olas que a más de 500 kilómetros por hora arrasan la costa de Indonesia, Sri Lanka, Tailandia y la India. El balance: 280.000 muertos y más de 6 millones de damnificados. Miles de personas lo perdieron todo. El mar se lo llevó. Familiares, casas, barcos, tierras... Hoy, cuando falta una semana para que se cumpla un año del desastre, aún queda mucho por reconstruir. Pero, para más inri, en lugares como la India el tsunami no ha hecho más que ahondar el apartheid asiático. Para los grupos más desfavorecidos (mujeres, ancianos, niños, discapacitados, castas como los dalits o indígenas como los irulas) la exclusión y marginación han encabezado las páginas de su diario desde entonces. Las catástrofes son naturales pero los desastres no señalan los responsables de la ONG Ayuda en Acción que, desde aquel día, trabaja para restablecer la situación y mejorar las condiciones de vida de muchas de estas personas. No se trata de partir de cero sentencian. D Privatización de la costa Por ello, su prioridad, junto con Action Aid y organizaciones locales como Udhavi o la plataforma de ONG de Chennai, ha sido dar a conocer a las comunidades sus derechos para que den respuesta a las acciones que el Gobierno indio quiere emprender. Se está utilizando el tsunami como excusa para evacuar a comunidades, como los pescadores, de las zonas costeras y privatizar estas áreas denuncia Vannesa Peter, desde Action Aid. En un principio, los afectados se debatieron entre volver a las tierras donde un día estuvieron sus casas o quedarse en los campos de desplazados. Una duda razonable si se tiene en cuenta que a los que optaron por no regresar el Gobierno les ha dado dinero y un título de propiedad, cosa de la que la mayoría de estas familias carecía. La primera solución que se ofreció en la zona de Tamil Nadu fue la construcción del campo de Kargil Nagar, un sitio de diminutas casas unifamiliares de 3 x 4 metros cuadrados en las que llegaban a habitar hasta siete personas. El lugar se convirtió en poco tiempo en un sitio inmundo y las familias han tenido que ser trasladadas. Ayuda en Acción ha tomado cartas en el asunto: ha impulsado la construcción de viviendas en Ennore y comprado catamaranes y redes para apoyar la recuperación de la pesca tradicional y en grupo. No obstante, el problema reside en que los terrenos cedidos para estas nuevas construcciones se sitúan a unos doce kilómetros de la costa, lo que ha obligado a muchos a abandonar su tradicional modo de vida. Antes, con sólo mirar al mar sabíamos qué redes teníamos que utilizar, o qué peces podíamos ir a pescar. Ahora estamos demasiado lejos y tampoco nadie puede cuidar de nuestras redes y barcos se lamenta un meenavar (pescador en lengua tamil) Raja tiene 32 años y vive junto a su mujer y tres hijos en una de las