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4 Opinión DOMINGO 18 12 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil TRAICIÓN AS críticas del Partido Comunista de las Tierras Vascas al acuerdo entre el PNV y el PSE sobre los Presupuestos vascos reflejan el estado de ánimo del entorno batasuno: se sienten traicionados por el lendakari Ibarretxe, al que situaron con sus votos en el Gobierno. Con el PSE convertido en soporte del nacionalismo y quebrada de raíz la acción concertada del constitucionalismo, Batasuna pide cuentas y marca su territorio para configurar un paisaje político que se aleja cada día de los esquemas que dibujó Rodríguez Zapatero antes de las elecciones autonómicas. Lejos de obligar a Ibarretxe a renunciar a su plan soberanista, los socialistas consolidan al lendakari mientras el mundo proetarra tensa la cuerda, presiona y reclama compensaciones por los servicios prestados. L ESPAÑA Y LA CUMBRE DE MERKEL A Unión Europea logró en la madrugada de ayer uno de esos acuerdos agónicos a los que históricamente desembocan las decisiones importantes, en esta ocasión las perspectivas financieras- -los presupuestos comunitarios- -para el periodo entre 2007- 2014. Aunque el acuerdo sirva para despejar los malos presagios que se habían instalado en el ambiente continental desde el fracaso de los referéndum en Francia y Holanda, se trata de unos presupuestos cicateros, fiel reflejo de la falta de dinamismo esencial que en los últimos años se ha instalado en el proyecto continental. A los líderes europeos les ha faltado, en el fondo y en la forma, ese entusiasmo que iluminó siempre el apasionante proyecto de la construcción europea. España llegaba a esta negociación con el inconveniente de haber sido un alumno aplicado en la gestión de los fondos que había recibido hasta ahora y con la perspectiva cierta de que sería imposible eludir una reducción abrupta de su ventajosa situación. Todos los socios de la UE sabían que- -igual que el cheque británico tiene efectos perversos que hacen aumentar su montante con cada nueva ampliación- -el efecto estadístico del ingreso de diez países más pobres que España ha jugado el papel inverso, pero igualmente perverso, con el caso de muchas regiones españolas. De manera que cualquier presidente que se hubiera sentado en el Consejo Europeo de ayer debía saber que contaba con muy escaso margen de maniobra para defenderse. De los 47.000 millones de euros que España recibió en el actual periodo presupuestario se ha pasado a 7.000. Con eso, cuentas muy claras, está todo dicho. El dinero que se le quita a España se lo van a repartir entre Polonia y los otros nuevos miembros del este de Europa. Aceptado el recorte, una cosa es que el presidente Rodríguez Zapatero se hubiese defendido de las críticas de L la oposición diciendo la verdad, que es bien evidente en este caso, y otra muy diferente que pretenda hacer creer ahora que las condiciones que ha aceptado para España en esta negociación resultan admirables. Digan lo que digan los portavoces de La Moncloa, lo que ha logrado de verdad el Gobierno ha sido salvar los muebles y poco más. Porque aunque traten legítimamente de envolver en vistoso celofán el discreto resultado obtenido, España sale de Bruselas en una delicada posición, y la intervención de Rodríguez Zapatero- -a diferencia de las de otros líderes europeos- -no ha sido en nada decisiva para los intereses nacionales, pues ha jugado un papel secundario en el transcurso de la cumbre. Si alguien ha brillado con luz propia en esta cumbre, ha sido la canciller alemana, Angela Merkel, que supo romper el círculo vicioso de la discusión entre el británico Tony Blair, defendiendo su cheque y el francés Jacques Chirac, que hacía lo propio con la Política Agrícola. Y la líder democristiana pudo hacerlo porque representa a un país con voluntad y capacidad de ejercer el liderazgo continental y porque, a pesar de sus problemas presupuestarios internos, tiene todavía margen para añadir unos miles de millones de euros al presupuesto comunitario como argumento. Merkel emerge de su primera cumbre europea como una dirigente pragmática y eficaz, que ha aceptado pagar más aún de lo que normalmente se le exigía porque confía en el éxito de las reformas que se propone poner en marcha en su país y porque también sabe que logrará poner en marcha de nuevo a la locomotora Blair ha salvado la cara ante una difícil opinión pública, donde las cuestiones europeas causan urticaria electoral, y Chirac intenta vender como un éxito un resultado que no se parece al que aspiraba y que se ha producido, precisamente, porque Alemania ha actuado a sus espaldas. Juan José Ibarretxe EFE HUMO BARATO esulta sintomática la respuesta de las compañías tabaqueras al proyecto de ley aprobado esta semana en el Parlamento: rebajas generalizadas para incentivar el consumo del tabaco en un momento en que la presión legislativa alcanza su máxima intensidad. El descenso generalizado del coste del tabaco podría obligar al Gobierno a determinar un precio mínimo de las cajetillas para estrechar el margen de maniobra en el que se mueven las empresas. Una batalla de intereses creados en vísperas de la entrada en vigor de una norma llamada a cambiar los hábitos sociales y laborales del país y a provocar una revolución en las costumbres más arraigadas. Tácticas y estrategias de marketing empresarial, envueltas en humo, a dos semanas del día D R ESTATUTO EN VÍA MUERTA L A contrapropuesta del Gobierno al sistema de financiación previsto por el proyecto de Estatuto para Cataluña ha sido rechazada de plano por el tripartito catalán y aleja las posibilidades del acuerdo global a corto plazo que quería Zapatero. En síntesis, la oferta del Ejecutivo central elimina la soberanía fiscal de la Generalitat, a la que se le mantendrían los tributos propios y los que pueda ir cediendo el Estado, y también descarta el mecanismo del cupo, o aportación de Cataluña a Hacienda. Ambas medidas serían bienvenidas en otras circunstancias, pero lo relevante en este momento político no es la calificación de la oferta del Gobierno, sino una actitud manipuladora y muy poco seria con los intereses en juego. Realmente, el Ministerio de Economía y Hacienda propone ahora lo mismo que tanto José Montilla como Pascual Maragall plantearon antes de que el Parlamento catalán aprobara su Estatuto: que el sistema de financiación quedara fuera de la norma estatutaria para ser pactada multilateralmente, como toda financiación autonómica. Aquella posición del PSC fue la que puso al proyecto estatutario al borde del fracaso, del que se salvó por la intervención directa de Rodríguez Zapatero, quien, tras sus reuniones en La Moncloa con Artur Mas y otros líderes catalanes, dio el impulso definitivo para que llegara a Madrid el primer Estatuto soberanista y confederal de la democracia constitucional española. Por tanto, el Gobierno no merece el reconocimiento que, en otras condiciones, habría tenido esta contraoferta como actitud de firmeza frente al nacionalismo. Por el contrario, se consolida la impresión de que Zapatero ha emboscado a los partidos catalanes, facilitando la llegada a Madrid de un proyecto estatutario que luego le permitiera presentarse como adalid de la unidad constitucional. O, simplemente, sin tanto tactismo, sucede que el jefe del Ejecutivo está improvisando. Pero la política no siempre es un juego de mesa y, a veces, hay quien da una patada al tablero cuando se siente engañado. En todo caso, más allá del efecto concreto que esta apresurada oferta del Gobierno pueda tener sobre el calendario previsto desde Moncloa, lo que cabe plantearse es si, excluida una financiación soberana para Cataluña, está justificada la continuidad de la discusión sobre el proyecto estatutario. En definitiva, toda la acumulación de poder que implica este proyecto se apoya en la capacidad autónoma de la Generalidad para financiarlo a su gusto. Lo que ha propuesto el Gobierno es arbitrar un sistema de cesión de tributos, lo que no requiere reforma estatutaria, sino una ley del Parlamento nacional, como las muchas que se aprobaron en la primera legislatura del PP. Para llegar a este punto de maquiavelismo de saldo, sobraba haber puesto a España en el disparadero de la ruptura constitucional. EN PUNTO MUERTO C OORDINADO por Brasil y la India, el Grupo de los Veinte (G- 20) ha mostrado su decepción por los tímidos avances cosechados en la reunión de la Organización Mundial del Comercio de Hong Kong. A los graves disturbios registrados ayer en los alrededores de la sede donde se celebra la cumbre se suma la creciente protesta del G- 20, al frente de una coalición que aglutina más de un centenar de países contra la política de Europa y Estados Unidos. Los intereses particulares de las grandes potencias industriales vuelven a impedir un acuerdo que permita un respiro, comercial, al resto del planeta. El tiempo pasa en Hong Kong para dejar las cosas como estaban.