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ABC SÁBADO 17 12 2005 Nacional 23 CINCO MESES DEL INCENDIO DE GUADALAJARA Vicente Peinado es el único de los agentes medioambientales que participaron en la extinción del incendio que se ha decidido a denunciar lo ocurrido. Ello le ha costado la apertura de un expediente y una campaña de acoso y derribo. Van a por mí asegura Me acosan por decir que fue un caos TEXTO: FERNANDO ROJO GUADALAJARA. El de Vicente Peinado es el más claro ejemplo de la caza de brujas que algunos trabajadores dependientes de la Consejería de Medio Ambiente de Castilla- La Mancha dicen estar sufriendo por sus críticas al caos y la descoordinación que reinaron durante las primeras horas del incendio en el que murieron once personas y ardieron 13.000 hectáreas. Si pudieran, me echaban asegura este agente medioambiental que durante nueve temporadas dirigió al infortunado retén de Cogolludo y que define su situación como de moobing o acoso laboral desde que elaboró un comunicado como delegado sindical de CSICSIF. A pesar de que el escrito fue avalado por los presidentes provincial y regional de dicho sindicato, la Delegación Provincial de Medio Ambiente decidió a partir de entonces abrirle un expediente disciplinario en el que se le acusaba de haber vertido una serie de opiniones que yo nunca realicé y de haber utilizado un vehículo oficial durante un día de descanso para ir a ha- cer unas fotos que no existen. Todo es falso, pura invención. El día del que hablan, el 19 de julio, yo estuve de servicio y además es imposible que pudiera utilizar el vehículo oficial, pues se encontraba averiado porque se le habían quemado tres ruedas en el incendio se defiende Peinado. Y atribuye esas presiones a través de falsedades a un intento de decirme que me calle, que van a ir a por mí en cuanto cometa el Si pudieran me echaban asegura el que fue durante nueve años jefe del infortunado retén de Cogolludo Hay muchos compañeros que piensan como yo, pero no hablan porque saben las consecuencias menor error. Me acosan sólo por decir que faltaron medios, que fue un caos, que el retén no tendría que haber muerto, que se podría haber evitado Según este veterano agente medioambiental con dos décadas de experiencia en los mayores incendios de la provincia, hay muchos compañeros que piensan como yo, pero no hablan porque conocen las consecuencias. Con mi aviso de expediente ya le han dicho a todo el mundo lo que les puede pasar como abran la boca El mayor problema para Peinado, como para otros empleados que han denunciado presiones en los últimos cinco meses, es que sabe muy bien lo que ocurrió aquel fatídico fin de semana en los pinares del Ducado de Medinaceli. Lo sabe porque estuvo allí. Aunque vio desde casi el primer momento una gran columna de humo desde su base en Argecilla- -a unos 100 kilómetros de distancia en línea recta- no le dejaron intervenir hasta la madrugada del sábado al domingo, diez horas después de declararse el incendio. Aquello fue una temeridad. Meter de noche a mi retén en un fuego de esas características en una zona desconocida era llevarnos al suicidio, era jugar con nuestras vidas afirma el agente, que a partir de entonces, durante 30 horas tuvo que tomar decisiones que no le correspondían pues no contó con el apoyo de un coordinador comarcal. moralización hizo mella en todos los trabajadores, y de hecho los efectos psicológicos continúan hoy: No tendría que haber muerto aquel retén, mi retén durante nueve años repite una y otra vez. Es ilógico, es una irresponsabilidad enviarles al incendio sin haber comido, a las tres de la tarde, cuando lo podían haber hecho a las nueve de la mañana o a las once. Tenerles toda la mañana trabajando y luego meterles allí es jugar con la vida de las personas innecesariamente. Es irresponsable y negligente zanja Peinado, emocionado por el recuerdo de los once compañeros que cayeron aquel 17 de julio. Hace hoy cinco meses. Un bocadillo en 30 horas A pesar de la descoordinación y la falta de medios su retén logró controlar el frente de Ablanque junto a la patrulla de Sigüenza y a un valeroso grupo de vecinos. Esa noche sólo trabajamos cuatro o cinco retenes en otros tantos frentes de un incendio que ya había devorado 8.000 hectáreas, cuando lo normal es que hubiesen colaborado la mayor parte de los 17 retenes que existen en la provincia. ¿Por qué no hubo más? Nadie lo sabe El único avituallamiento que asegura haber recibido él y los hombres que tuvo a su cargo fue un bocadillo y un litro de agua por persona. Perdí 12 kilos en esas 30 horas. Aquel fin de semana me jugué la vida a cada minuto por la falta de medios y la descoordinación afirma Peinado, quien pone como ejemplo de la ausencia de ayuda el hecho insólito de que durante más de un día de trabajo no tuviera más que una vez apoyo aéreo: Solicitamos en varias ocasiones descargas de agua, pero fue inútil. Los medios aéreos fueron muy escasos incluso durante el domingo añade. A toda esa situación límite se unió, hacia la medianoche del domingo al lunes, conocer la terrible noticia de que habían muerto esa misma tarde once miembros de un retén en Santa María del Espino. A partir de entonces, la des- AFP Cindy Sheehan apoya a la madre de Couso ABC. Cindy Sheehan, fundadora de la organización pacifista Star Families for Peace que se dio a conocer tras protagonizar varias acciones contra la guerra de Irak, como la acampada frente al rancho del presidente Bush, se encuentra en Madrid donde ayer dio una rueda de prensa junto a Maribel Permuy, madre del cámara de Telecinco José Couso. Según dijo, a ambas les une una profunda amistad desde que Permuy visitara EE. UU. para participar en la jornada nacional de movilización contra la guerra, que se celebró en Washington en septembre pasado. En la imagen, las dos mujeres.