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76 Espectáculos VIERNES 16 12 2005 ABC VIERNES DE ESTRENO Irene Dama boba, tipos raritos Francia, 98 m. Director: Ivan Calbérac Intérpretes: Cécile de France, Bruno Putzulu, Olivier Sitruk JAVIER CORTIJO Se abre el telón y se ve a una chica aflequillada, de delicado morbo, mejillas luminosas y mohínes deliciosamente afrancesados (es decir, pelín bordes) recibiendo la lectura de cartilla de sus padres por poseer un currículo sentimental más pírrico y lamentable que el de los Teletubbies en comandita. Y, mientras desfilan los títulos de crédito, ya tenemos la intriga montada: ¿por qué esta moza razonablemente apetecible tiene tantas dificultades para comerse un rosco? Comprobamos que la culpa de todo la tiene ecce homo esto es, el macho gabacho de cuerpo presente. Nada de extrañar viendo la tropa que le ronda, o viceversa, a la tal Irene, desde un fetichista de la web cam y los tutús a un par de separados transitorios. Así se comprende también la cara de acelga rehogada que gasta la chica y que hasta el minuto 59 de metraje no cate varón. Ivan Calbérac tira de archivo propio (según autoconfesión) para contar una historia escrita en el vaho helado de un cristal y que, a pesar de su escaso poder de grabación, al menos se aparta del pue- rro soltero anglosajón marcado por las Bridget Jones, Ally McBeal y otras mujeres desesperadas. Más bien le ejecuta un caño carioca para enfilar esa línea lánguida de la penúltima comedia romántica francesa con sordina. Eso sí, se agradece que el combate acabe en tablas, ya que tan torpes son ellas como egoístas ellos. Nobleza obliga a destacar el entregado trabajo de Cécile de France, que logra que su extraña mezcla entre Isabelle Huppert, Woody Allen, Amelie, Brittany Murphy, Bill Murray y Ronaldo (por los piños) no le salga demasiado aberrante. En definitiva, un filme para reconciliarse con el matrimonio rutinariamente feliz pero tan agridulce y mediopensionista que explica por qué ha tardado casi cuatro años en estrenarse aquí. Siete espadas Coral sinfónica... sin Yul Brynner China, 153 m. Director: Tsui Hark Intérpretes: Donnie Yen, Leon Lai, Charlie Young JOSÉ MANUEL CUÉLLAR D ebe de ser la enésima versión Los siete samurais de la cual la más celebrada fue la versión en plan pistolas y vacas con Yul Brynner y el magnífico James Coburn al frente, ya saben, Los siete magníficos Pero de ésta, de los siete héroes defendiendo a un pueblo de pringaíllos, ya hemos visto mil. Así que, una vez desvelada la trama, sólo queda saber el envoltorio, pero tampoco esto es nuevo porque es también la enésima versión de Tigre y Dragón con escenografía espléndida, fotografía de primera y colores muy resaltados. En este aspecto, ningún pero a la película, que cumple su función con decoro. Otra cosa es que uno sea muy amante o no del cine de espadas. A uno le resulta difícil creerse eso de uno contra siete mil, de los cuales 6.999 se quedan mirando dudando si entrar a saco mientras que el héroe masacra a su compañero, que parecen lelos todos. Francamente, puestos a eso y a chulerías, uno se queda con El luchador manco que ése sí que molaba y era más payaso que ninguno... Tú, yo y todos los demás Ni tantas flores, ni tan rotas EE. UU. 91 m. Director: Miranda July Intérpretes: John Hawkes, Miranda July, Miles Thompson FEDERICO MARÍN BELLÓN M iranda July posee un agudo sentido de la observación. Quizá no domine todavía el pincel, pero sus personajes respiran y observan el mundo que los envuelve con los ojos atónitos del que todavía sabe sorprenderse. La película huele un poco, de lejos, a las Flores rotas de Jarmush y comparte con ellas su narración por viñetas, sin preocuparse demasiado por ligarlas de un modo fluido. Aunque sólo fuera por esa similitud, conviene ser prudente en la recomendación, por más premios que acumule la cinta, cuyo aire festivalero es innegable. El espectador familiarizado con las rarezas de la cartelera disfrutará con la ironía de las estampas, alguna tan incorrecta y divertida como la del niño que chatea en internet con una obscenidad naíf.