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54 VIERNES 16 12 2005 ABC Cultura y espectáculos Muere Julián Marías, el filósofo que salvaguardó la llama del pensamiento liberal en el siglo XX Discípulo de Ortega, contaba 91 años y deja un legado de más de 50 obras b Los restos mortales del filósofo fueron velados ayer en el Tanatorio de La Paz, y desde allí el cortejo partirá hoy a las 13.30 hacia el cementerio de La Almudena, donde serán sepultados a las 14.30 TULIO DEMICHELI MADRID. Muere sin el premio Cervantes uno de los mayores pensadores españoles del siglo XX. Guía de universi- tarios sin que nunca ocupara una cátedra en España, Julián Marías hizo suyo un lema de su maestro, José Ortega y Gasset, cuyo magisterio- -el de la tradición liberal- -salvaguardó y contribuyó a enriquecer: La claridad es la cortesía del filósofo Discípulo ejemplar, Marías también fue maestro en tiempos en los que reinaba el dogmatismo ideológico, fuera de un signo o de otro: del nacional catolicismo al materialismo dialéctico, tanto monta, monta tanto. Su gran amigo Pedro Laín Entralgo solía referirse a él en esa triple condición de maestro de la libertad, pensador de la circunstancia y escritor de casta que viene enseñando a los españoles a vivir como hombres libres En efecto, Julián Marías fue un maestro que acompañaría a varias generaciones de estudiantes que leyeron, muchas veces a escondidas, su Historia de la Filosofía y a miles y miles de lectores con los que dialogaba sobre las cosas que importan desde la ventana de la Tercera de ABC. Cosas grandes y cosas sencillas, cosas de la Historia y de la Filosofía; cosas de la plaza y las costumbres y también del cine, los libros y tantas fiestas. Y es que Marías sintió una inagotable preocupación por la condición humana. Filósofo, sociólogo y ensayista El pensador nació en Valladolid el 17 de junio de 1914. Su familia se traladó a Madrid, donde él estudió Bachillerato en el Cisneros y Filosofía y Letras en la Complutense. En mi casa- -decía Marías- -recibí una actitud de respeto y de interés por el pensamiento y la literatura, pero con la Filosofía no tropecé hasta la Universidad En efecto, su propósito era cursar estudios científicos, pero a los 16 años sintió una gran preocupación por las cuestiones esenciales y una irrefrenable atracción por la literatura y la historia. De esta manera, improvisó el Bachillerato de Letras, compaginando su aprendizaje en el laboratorio de Biología con las clases de Introducción a la Filosofía de Zubiri, el hombre que le puso en contacto con los grandes pensadores clásicos. A los 18 años conoció a José Ortega y Gasset, a cuya cátedra de Metafísica acudía diariamente con apasionado interés. Su maestro constituyó para él un modelo de intensidad intelectual, de un rigor de pensamiento, de una belleza de expresión, que nos parecía la forma más per- fecta que se podía alcanzar Con él fundó en 1948 el Instituto de Humanidades de Madrid, del que Marías fue director. Represaliado por las dos Españas La idea de la autenticidad, verdadera esencia de su pensamiento, se vislumbra ya en sus primeras publicaciones del año 34 en la revista Cruz y Raya Tras el paréntesis de la Guerra Civil- -en la que fue encarcelado durante tres meses por una falsa acusación- -tuvo dificultades para publicar sus artículos y se le impidió impartir clases como profesor de Filosofía y Letras, entre otras razones, porque fue editorialista de la edición republicana de ABC. Era, por ello mismo, el colaborador vivo más veterano de nuestro periódico. Su primer libro, Historia de la Filosofía apareció en 1941; vendrían después obras como Introducción a la Filosofía Filosofía española actual Ortega y la idea de la razón vital El método histórico de las generaciones La escolástica en su mundo y el nuestro Antropología Metafísica y Breve tratado de la ilusión A principios de los cincuenta y tras ser vetado para acceder a la cátedra que Ortega dejó vacante, Marías impartió cursos como profesor invitado en las universidades de California, Harvard, Yale y Puerto Rico, entre otras muchas. En octubre de 1964 fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón S y Alberto Ruiz- Gallardón a su salida de la capilla ardiente JULIÁN DE DOMINGO Madrid le dedicará premio y calle Representantes de las instituciones culturales e importantes figuras del mundo intelectual y universitario rindieron ayer homenaje a Julián Marías en la capilla ardiente. Víctor García de la Concha, director de la RAE, señaló en el Tanatorio de la Paz que Marías era un español preclaro Por su parte, Ramón González de Amezúa, director de la de San Fernando, afirmó que era persona cultísima, muy aflable y cordial El filósofo Fernando Savater destacaría que fue un pionero en acercar la filosofía al gran público y una de sus figuras más importantes Para el historiador Juan Pablo Fusi, Marías era una de las personas más claras, más limpias y más inteligentes de la posguerra. Significó la reconciliación de la España interna El ex presidente Leopoldo Calvo Sotelo recordó que tras la lectura de su Historia de la Filosofía despertó en él una vocación de filósofo que nunca vi cumplida La ministra de Cultura, Carmen Calvo, justificó su ausencia de la capilla ardiente por las votaciones en el Congreso y desde el hemiciclo calificó a Marías como un gran analista de su época María Teresa Fernández de la Vega habló con la familia en nombre del Gobierno pero no asistirá al sepelio. La presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, anunció que creará un premio con su nombre, dotado con 42.000 euros, y que un colegio será bautizado con él. El alcalde Alberto Ruiz- Gallardón realzó al maestro que enseñó a toda una generación a pensar con rebeldía y adelantó que tendrá una calle. A los 18 años conoció a Ortega y Gasset y los dos fundaron el Instituto de Humanidades en 1948, que Marías dirigió Ya editorialista de la edición republicana de ABC, el filósofo era el colaborador literario más veterano de nuestro periódico