Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
48 VIERNES 16 12 2005 ABC Sociedad El Congreso aprueba la ley que prohibirá fumar en el trabajo a partir del 1 de enero El ciudadano que la incumpla se expondrá a multas de 30 euros y si reincide tres veces a más de 600 b España se une al club de los paí- ses europeos más restrictivos como Irlanda, Noruega e Italia, para cumplir con una directiva europea y un acuerdo de Naciones Unidas GONZALO ZANZA MADRID. Hoy nos incorporamos al bloque de países que lideran la lucha contra el tabaco Tan contundente frase corresponde a la ministra de Sanidad, Elena Salgado, en el transcurso ayer del último debate sobre la ley antitabaco. Poco después, el Pleno del Congreso aprobaba por unanimidad, con algunos matices entre los partidos, una ley que prohibirá el tabaco en el trabajo desde el 1 de enero, dentro de 16 días. Sanidad tiene como objetivo que dentro de dos años se reduzca en un 5 el número de fumadores (de diez millones actuales a 9,5) Con esta legislación, España se une al club de los países europeos más restrictivos, como Irlanda, Noruega o Italia, para cumplir con una directiva europea y un acuerdo de Naciones Unidas. Para llegar a cumplir el objetivo de reducción del consumo, los fumadores podrán acceder a programas de deshabituación (actualmente con una cobertura mínima) pero no tendrán ayuda para adquirir chicles, parches o pastillas que les ayuden. Los tres partidos que sustentan al Gobierno (PSOE, ERC e IU) rechazaron el cambio más importante que había registrado el proyecto en el Senado. Había sido auspiciado por PP y CiU y consistía en que la sanidad pública financiase, como hace con otros medicamentos, los tratamientos para abandonar el tabaco. La portavoz del PP, María Dolores Pan, lo resumía: El tabaquismo es la única dependencia que no está cubierta por el Sistema Nacional de Salud Así serán las salas de fumadores en la hostelería Deberán estar separadas físicamente del resto de las dependencias y completamente compartimentadas Campana extractora Sala de fumadores Extractor de aire No podrán ser zonas de paso obligado para los no fumadores Tendrán que disponer de sistemas de ventilación independiente u otros dispositivos o mecanismos que permitan garantizar la eliminación de humos Sala principal No podrán acceder los menores de 18 años, excepto si son trabajadores En bares, restaurantes, salas de fiesta, establecimientos de juego, hoteles y hostales, podrán tener como máximo, el 30 de la superficie útil, pero nunca más de 300 metros cuadrados FERNANDO RUBIO que decidir el día 1 qué hace: si permite el tabaco o no. Haga lo que haga tendrá que anunciarlo bien visible en la puerta, pero podrá cambiar de opinión cuando quiera. A estos bares, aunque se fume en ellos, podrán entrar los menores de 18 años, con o sin padres. En los establecimientos de hostelería de más de cien metros cuadrados (unos 64.000 en España) se podrá fumar hasta finales de agosto. Aquellos que quieran permitir que sus clientes fumen tendrán que hacer una sala: Separadas físicamente del resto de las de- pendencias y con sistemas de ventilación independiente Es decir, no valen mamparas, cortinas o extractores puntuales, sino que tienen que estar cerradas totalmente. Los hosteleros aseguraron ayer que estas condiciones son de imposible cumplimiento El En la calle o en espacios al aire libre La ley afecta a los diez millones de fumadores por igual, aunque la ministra señalase que no va contra nadie, va a favor de la salud de todos opinión en la que coinciden 39 sociedades médicas. Estos diez millones no podrán fumar en sus trabajos a partir de Año Nuevo y sólo lo podrán hacer en la calle o en los espacios al aire libre de sus centros laborales. Eso, si se lo permite su empresario. UGT abogó ayer por regulaciones internas que permitan crear un ambiente laboral saludable. Los diez millones de españoles tendrán que pensarse dos veces a qué bar o restaurante acudir. En los de menos de 100 metros cuadrados destinados a clientes (el 80 su propietario tendrá CASABLANCA, UNA PELÍCULA PORNO JOSÉ LUIS GARCI L ograrán que Casablanca, la película en la que más se fuma de toda la historia del cine, acabe siendo un filme de culto secreto. Todos iremos a ver con qué elegancia, y con cuánta desesperación Bogart encendía cigarrillos dentro de su bar, el Rick s, cuando ya nosotros no podamos hacer lo mismo. Me imagino a la gente acu- diendo a ver Casablanca con el mismo sentimiento clandestino con el que íbamos en tiempos a ver el cine porno. Yo siempre he fumado poco, más por imagen que otra cosa, porque es muy bonito. Como a todo el mundo, me apetece un cigarrillo sobre todo después de cenar, y tomando una copa. Pero no quiero cambiar de vida, ni de bar, ni de restaurante, y si no puedo ejercer esa libertad pues me quedaré en casa. No entiendo por qué no prohíben el tabaco. Que cierren Altadis y problema resuelto. Pero no, quieren tenernos rodeados de tentaciones y pedirnos que seamos castos. Uno querría la misma dureza contra el alco- hol, contra los que conducen borrachos y pueden arruinarte la vida, o contra las cagadas de perro, porque yo vivo en Madrid y está llena de cacas caninas. Por lo menos la misma dureza e intolerancia que contra los fumadores. ¿Qué sólo podremos fumar en la calle? Acabará habiendo calles de fumadores y calles de no fumadores. Esto me da idea para un buen negocio: alguien fundará pronto Smoker Airlines, una compañía para que los fumadores puedan realizar los grandes y largos viajes a Hong Kong, América... Pero lo más gracioso del asunto es que han convertido Casablanca en una película porno.