Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
102 Deportes JUEVES 15 12 2005 ABC SERGIO RAMOS Jugador del Real Madrid y de la selección española Ronaldinho me dejó un par de veces tirado, pero le espero para la próxima MADRID. Sergio Ramos ha tornado en cañas las lanzas. Pese a ser un recién llegado, sus argumentos futbolísticos y su derroche sobre el césped le han convertido en el jugador del momento en el Real Madrid. Además, gracias a ellos se ha hecho un hueco en el corazón de la afición. ¿Le ha cambiado mucho la vida? -Muchísimo. Hace apenas unos meses mi sueño era afianzarme en el Sevilla para en un futuro saltar a un grande. Y de repente me veo en el Madrid. ¡Cómo no me va a cambiar la vida! ¿Le pesa que con sólo 19 años buena parte de la afición hable de usted como otro ídolo para este club? -Me alegra escuchar todo esto. El trabajo, el esfuerzo y la constancia de estos años atrás empiezan a tener recompensa. Y eso me incita a trabajar más. ¿Qué ha aprendido en estos tres meses? -A valorar esa recompensa. He podido comprobar que muy pocas personas de mi edad tienen la oportunidad de jugar en el Real Madrid. ¿Y cómo vive este momento luminoso? -Muy bien y muy tranquilo. Para un chaval de 19 años es muy importante El precio de su traspaso le puso en el punto de mira, pero en tres meses ha pasado de ser demasiado caro y demasiado joven a que le comparen con Pirri o Stielike TEXTO JULIÁN ÁVILA FOTO IGNACIO GIL que el entorno que te rodea te aporte tranquilidad con el fin de mantener los pies en el suelo, para que no se te suba nada a la cabeza. -Y eso que la temporada no empezó bien... -Es cierto. Los resultados no fueron positivos y la imagen que dimos no fue buena. Ahora, con el nuevo sistema, parece que el equipo ha empezado a brillar y a jugar al fútbol. ¿Imaginó que jugar en el Madrid sería tan duro? -No. Desde fuera nunca me planteé la repercusión que tienen las cosas en los equipos grandes. Ahora sé que aquí todo, bueno o malo, se magnifica. ¿Sufrió mucho en ese periodo de adaptación? -Igual que todos mis compañeros. Cuando no acompañan ni los resultados ni la imagen todo el mundo está afectado. A mí me dolió mucho todo lo que estaba pasando. Mis primeros días y mis primeros partidos en el Madrid no estaban saliendo como yo imaginaba. Pero ahora ya sé lo que es sufrir en este equipo y cuando lleguen los buenos momentos los podré disfrutar un poquito más. ¿Fue una presión añadida el hecho de que le fichasen por 27 millones de euros? -No. Para nada. No tengo nada que ver con eso. Ahora lo que debo hacer es trabajar duro y entregarme para hacer grande a mi equipo y, además, callar a esas bocas que dudaron de mi capacidad profesional. ¿En el Sevilla se sentía más arropado en el terreno de juego? -Allí era diferente hasta el sistema. En el Madrid, el que impuso Luxa, un gran entrenador y a quien agradezco toda la confianza que depositó en mí, no nos fue bien. Ahora, con López Ca- ro, jugando con bandas, el equipo sale un poquito más desahogado y esperemos que nos vaya bien. -Ante el Barça, los contrarios llegaban en oleadas. ¿Se sintió antes alguna vez tan desamparado? -No. Cuando jugaba en el Sevilla el equipo estaba siempre muy junto. Había muy poca distancia entre las líneas. Y se nota bastante en el campo la ayuda de uno u otro compañero. Ante el Barcelona no supimos hacerlo y eso nos perjudicó. ¿Alguna vez se ha marchado del campo pensando que un rival le había dado la tarde? -Sí, la noche del clásico. Hay que ser sincero. Ronaldinho me dejó en un par de ocasiones tirado, aunque de todo se aprende y le espero para la próxima. ¿Qué le ha llamado más la atención del cambio de vestuario? -Todo un poco. También el campo. Impresiona jugar en el Santiago Bernabéu. Cuando jugaba en el Sevilla, al que siempre estaré agradecido, crees que lo que tienes es lo más grande. Pero cuando vine al Real Madrid comprobé que aquí todo era impresionante. ¿Cómo maneja en su mente tanto cambio de posición en el campo?