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ABC JUEVES 15 12 2005 37 Madrid Un disminuido psíquico, detenido por la muerte a golpes de su hermano, también enfermo psíquico Termina la huelga de los autobuses Llorente tras un acuerdo entre empresa y sindicatos Localizadas más de 320 piezas arqueológicas durante las obras de remodelación de la M- 30 La mayoría pertenecen a las eras Terciaria y Cuaternaria, y son restos de animales y plantas b La excavación de más de 2,3 millones de metros cúbicos de tierra ha puesto al descubierto muchas de las riquezas del subsuelo de la ciudad SARA MEDIALDEA MADRID. Parte de la capital y todo el sur de la región madrileña, era agua. Un gran lago cubría su superficie, y a su vera crecían plantas y convivían animales primitivos de muy distintas especies. Hace de ello millones de años, pero sus restos continúan allí, y las obras los han sacado a la luz. Desde que se inició la reforma del tercer cinturón de Madrid, se han removido nada menos que 2,3 millones de metros cúbicos de tierra, procedente de profundidades normalmente inaccesibles. No es extraño que se hayan localizado hasta 322 hallazgos arqueológicos: desde mastodontes a tortugas gigantes, un toro primitivo, polen de plantas pleistocénicas y restos de los primeros pobladores de Madrid. Algo parecido a un parque Jurásico, aunque sin dinosaurios: eran anteriores. Además de obreros, operarios de las grandes máquinas, ingenieros y técnicos, en las obras de la M- 30 hay un equipo de arqueólogos y paleontólogos, que revisan y controlan lo que va apareciendo. Siguen dos técnicas: la inspección visual de los restos de mayor tamaño, y muestreos de sedimento para obtener restos de microfósiles. Hallazgos arqueológicos en las obras de la M- 30 Yacimiento Epipaleolítico Cráneo de Bos primigenius hallado en las obras del nudo de O Donnell Nudo de O Donnell Detalle de las cerámicas y restos faunísticos de la época islámica. Intervención realizada por Punto de Encuentro A- 3 Puente de Segovia By- Pass Sur Puente de Embajadores M- 30 A B C Puente de Andalucía Nudo Sur F El Mioceno madrileño Hay algunos hallazgos de épocas más recientes- -siglo XIX- junto a piezas procedentes del medievo, de la época musulmana, y también otros mucho anteriores. Los más, de la era Terciaria y de la edad Cuaternaria: los más antiguos serían, por tanto, de hace alrededor de 25 millones de años, del llamado Mioceno. La capital era entonces una red de ríos que desembocaban en el gran lago que ocupaba buena parte de lo que hoy es Madrid, incluida la región. En sus orillas había una rica vida animal y vegetal, que más adelante, en el Cuaternario, deja evidencias de los primeros madrileños poblaciones de homínidos diferentes a nosotros. La ensalada de hallazgos salpica prácticamente toda la M- 30: en las terrazas del Manzanares, los primeros pobladores; en la A- 3, restos paleolíticos; en O Donnell, del Neolítico; en el Puente de Segovia, medievales; y en el by- pass, Puente de Toledo y Casa de Campo, de los siglos XVIII al XX. Las curiosidades detectadas merced a estos trabajos son casi inacabables: además de restos, fósiles o estructu- D E A B C D E F Diente de Arvicólido Diente de Cricétido Diente de Glírido Gasterópodos de agua dulce Fragmentos de huesos fósiles Mandíbula de lacértido fósil (lagarto) Un toro cuaternario pastó en O Donnell, y un mastodonte en la A- 3 Cada zona de la M- 30 en obras ha dado pie a distintos hallazgos. Hasta ahora, según los estudios preliminares del Ayuntamiento madrileño, destacan por su importancia el cráneo de bos primigenius -un toro cuaternario- -que pastó en O Donnell, y caparazón de tortuga gigante en este mismo punto; los restos de animales en Marqués de Monistrol y la avenida de Portugal, o las piezas dentales de los grandes mastodontes en torno a la A- 3. En el enlace de la M- 30 y la calle Pío XII, se han hallado lascas de sílex del cuaternario. La remodelación de Costa Rica y sus entronques con la M- 30 han sacado a la luz cantos de cuarcita. A la altura de la avenida de América había raspadores y otros instrumentos de piedra confeccionados por primitivos pobladores. En torno a O Donnell, además de lo dicho, cerámica del neolítico. Y en la A- 3 también se ha detectado una novedad en estos parajes: un yacimiento de la época epipaleolítica. Junto al by- pass sur hay restos de postes de madera que formaban una antigua lavandería. Y partes del canal que ejecutó Carlos III para hacer navegable el río. ras, también se han encontrado y analizado muestras de polen. ¿Para qué sirven? Para interpretar el paisaje y reconstruir cómo era la vegetación del Madrid de hace millones de años. Un río navegable Entre lo localizado hay un poco de todo: ratones, lirones, lagartos, grandes mamíferos; restos de lavaderos, muros y calles, con aceras incluidas, piedras talladas, trozos de cerámica de ajuares antiquísimos, grabados, e incluso parte de la estructura del canal que el rey Carlos III ejecutó con la intención de hacer navegable el río Manzanares. Él no lo consiguió, pero las obras de la M- 30 han acercado este sueño a la realidad: el río lo surcan ahora no barcos, pero sí vehículos, circulando por las calzadas que, de forma provisional, se han supuerpuesto al cauce.