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34 Internacional JUEVES 15 12 2005 ABC Un silencio sepulcral cerró la proyección en la Ciudad Santa de Paradise Now La película retrata las últimas horas de dos palestinos dispuestos a volarse en mil pedazos en Tel Aviv. Una experiencia desasosegante para el público judío que llenaba la sala Barghuti lanza una lista electoral contra Abbas J. CIERCO JERUSALÉN. Ciento setenta y siete palabras dan para mucho en Gaza. Dan para contar que Al Fatah se desintegra a tiro limpio por la lucha entre la vieja guardia y los jóvenes cachorros del prisionero Barghuti, que ha decidido combatir a Mahmud Abbas con una lista propia en los comicios de enero. Dan para apuntar que cuatro palestinos de los Comités Populares de Resistencia han sido abatidos en la Franja en un nuevo asesinato selectivo. Dan para reflejar cómo, pese a las promesas hechas a Condoleezza Rice, hoy no se inaugurarán los convoyes que deben unir Gaza con Cisjordania, tal y como había quedado suscrito en el acuerdo para la apertura de Rafah. Israel no dará el visto bueno hasta que cese el lanzamiento de cohetes Qassam Dan para constatar cómo el ministro israelí de Defensa, Saúl Mofaz, aprueba por intereses electorales la construcción de centenares de viviendas en Cisjordania, y luego pasa al partido de Sharón, quien rechaza compartir la soberanía de Jerusalén con los palestinos. Dan para mucho, en efecto, ciento setenta y siete palabras. Cine suicida en Jerusalén JUAN CIERCO. CORRESPONSAL JERUSALÉN. No es fácil ver una película sobre personas de carne y hueso dispuestas a atacar un autobús de línea repleto de pasajeros inocentes, también seres humanos, con un cinturón de explosivos encima. Mucho menos sencillo resulta hacerlo en Jerusalén, entre un público en el que destacan las kipás judías, en el que alguno de los espectadores quizás cuente con un familiar o un amigo víctima de un atentado suicida en un cine como éste, en un restaurante como el de al lado, en un centro comercial como el de la esquina, en otro autobús como en el que muchos de ellos han venido a ver la película. Paradise Now la película palestina producida con capital de los Países Bajos y de Alemania, en parte también israelí, se proyectó en la noche del martes en la cinemateca de la Ciudad Santa entre una gran expectación y un ensordecedor silencio. Poco les importaba en esta ocasión a los espectadores la calidad en sí misma del filme, nominado a los premios Globos de Oro norteamericanos como mejor película extranjera; por la categoría de los intérpretes; por la complejidad del guión, premiado en distintas citas de renombre europeas; y por el saber hacer del director, Hany Abu Assad. estas características sentencian en los muchos foros de internet sobre el filme. Los que la han visto dudan, sobre todo si en el coloquio se incide en que los atentados suicidas no están sólo basados en el fundamentalismo islámico, sino que tienen su origen en la ocupación israelí. Examen palestino La cinta pasará la siguiente prueba de fuego cuando se proyecte ante un público palestino en las ciudades de Nablus o en Ramala. Como botón de muestra, recordar que el jefe de localizaciones de Paradise Now fue secuestrado durante el rodaje por milicianos de Hamás a quienes les había llegado la onda de que el guión era contrario a los suicidas y a la resistencia armada y violenta. Pero ésa será otra película. La que se vio en la noche del martes en la cinemateca de Jerusalén, en el corazón judío de la Ciudad Santa, dejó mudos a casi todos los que la vieron, envueltos en un estruendoso silencio que no les dejó escuchar nada más hasta muchas horas después. Cartel del filme Paradise now ABC Los israelíes deben ver la película, pues lo que en ella se cuenta es parte de nuestra vida, de nuestra tragedia Al otro lado del muro Yossi, un joven tocado con kipá y sentado en la tercera fila de la sala, no se fija tanto en esos detalles cinematográficos, que también, sino en cómo viven los palestinos al otro lado del muro ilegal (nunca lo había visto antes) en cómo colocan ese cinturón de explosivos en un cuerpo rasurado y lavado con esmero; y en cómo uno de los suicidas se echa para atrás en el último minuto. Yossi, y su vecino de asiento, y la joven que al final de la película pregunta en un coloquio nada improvisado con un prestigioso periodista palestino, Daoub Kuttab, qué mensaje nos quiere transmitir el director, si a favor o en contra de estos atentados, se interrogan ahora sobre cuántas veces un suicida destinado a hacerse volar junto a ellos se ha echado atrás en el último instante. Los israelíes deben ver la película, lo que en ella se cuenta es parte de nuestra vida, de nuestra tragedia declaraba Hany Abu Assad, su director. Algunos israelíes la han visto ya. Otros, ofendidos por el permiso que la censura hebrea ha otorgado para su proyección en Israel, la han boicoteado directamente. No financiaremos con nuestro dinero esa propaganda terrorista en la que se justifica el asesinato de judíos, en la que no se muestran los efectos devastadores y criminales de un atentado de AFP Decenas de miles de libaneses dan su último adiós a Tueni BEIRUT. Decenas de miles de personas desfilaron ayer por Beirut enarbolando banderas libanesas en el funeral del diputado y periodista antisirio Gibran Tueni, asesinado el lunes en un atentado con coche bomba que gran parte de la clase política libanesa atribuyó a Damasco por más que este país condenase la acción. En la ima- gen, la hija de Tueni llora sobre el ataúd de su padre. Tras congregarse ante la redaccción del periódico de Tueni, la marcha de duelo siguió hasta la sede del Parlamento, donde los diputados rindieron homenaje a su compañero y se comprometieron a luchar por la independencia y a abrir un diálogo para restablecer la unidad