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58 Sociedad MIÉRCOLES 14 12 2005 ABC El Gobierno pedirá que los objetivos de Kioto tras el 2012 valoren la emisión per cápita b Medio Ambiente califica la Cum- bre del Clima de Montreal de paso adelante trascendental por incorporar a EE. UU. en el diálogo sobre cambio climático ABC MADRID. España reclamará en la Unión Europea y en la Convención de la ONU sobre Cambio Climático que se incluyan instrumentos de equidad, como por ejemplo las emisiones per cápita, en los futuros compromisos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para después del primer periodo de cumplimiento (2008- 2012) del protocolo de Kioto. Estas futuras reducciones comenzarán a debatirse a partir del próximo año, según se acordó en la Cumbre de Cambio Climático celebrada en Montreal. En las cuotas de reducción asignadas a España para el primer periodo de Kioto no se tuvieron en cuenta las emisiones per cápita, pero el secretario general para la Prevención de la Contaminación y del Cambio Climático, Arturo Gonzalo Aizpiri, afirmó ayer que no es justo, porque España tiene unas emisiones per cápita de las más bajas de los países desarrollados y similares a algunos en desarrollo El Gobierno defiende el Protocolo de Kioto y dice que España cumplirá sus compromisos, pero ante próximos compromisos de reducción planteará a los demás países que se incorporen otros elementos para contabilizar las emisiones, informa Ep. Antes del 15 de marzo de 2006 las partes de la Convención de Cambio Climático tendrán que remitir sus propuestas sobre cómo elaborar los compromisos de reducción más allá de 2012 para que el proceso no se interrumpa ese año. Será un marco más complejo y con más matices añadió Gonzalo Aizpiri. Una paciente se somete a una mamografía en un hospital español MILLÁN HERCE España aplica de manera desigual las medidas para prevenir el cáncer de mama Las comunidades debaten hoy la estrategia nacional contra los tumores criterios uniformes para plazos y programas de prevención, lo que lleva a diferencias en los tratamientos oncológicos en nuestro país G. Z. MADRID. A pesar de que la frecuencia de muertes provocadas por el cáncer ha disminuido desde la década de los noventa a razón de un 0,7 anual y de que el índice de curaciones se ha elevado en un 50 su tratamiento sigue siendo una de las asignaturas pendientes de la sanidad pública española. Así lo evidencian los diferentes grados de atención que reciben las afectadas por cáncer de mama y cuello uterino. Para evitar desigualdades y mejorar la asistencia, el Ministerio de Sanidad lleva hoy ante las comunidades autónomas una estrategia contra el cáncer. Como adelantó ABC, el documento propone que el tiempo de espera para quimioterapia no exceda de siete días tras la decisión terapéutica, que la cirugía no se retrase más de dos semanas, la radioterapia un máximo de cuatro y el diagnóstico esté disponible en quince días. Para poner en marcha estos plazos (sin regular en estos momentos) y las medidas que contempla, falta el consenso de todas las comunidades, elemento que puede existir ya. Ayer, la ministra Salgado expresó su deseo de lograr un gran acuerdo y que cada gobierno regional incorpore los objetivos fijados en la estrategia a sus normas porque el Ministerio no tiene capacidad para imponerse, ni para exigir plazos ni tiempos de espera La estrategia critica, por ejemplo, el acceso a las citologías por parte de la población en riesgo: Es muy desigual, b Actualmente no existen no se cumple con los criterios de equidad exigibles a un programa sanitario Como prueba de las diferencias, el documento recoge que sólo nueve comunidades disponen de programas o protocolos de diagnóstico precoz de cáncer de cuello uterino y que existe una gran variabilidad en la edad de indicación de realización de la citología, y en la periodicidad entre pruebas Cataluña y Valencia marcan intervalos de tres años, mientras que Galicia realiza dos el primer año y luego cada cinco. La cobertura es desigual. Extremadura las hace al 12,8 de las mujeres en riesgo, Asturias al 18,9 y Cantabria al 40,9 todo ello con datos del 2002 contenidos en la estrategia. Para unificar criterios, Sanidad tiene un problema de información. Un estudio del Instituto Carlos III publicado este año afirma que en España no disponemos de información homogénea para estudiar la eficacia del sistema asistencial en cuanto a capacidad de diagnóstico en estadios potencialmente curables, tiempos de demora en el diagnóstico, tratamiento... El cáncer de mama también evidencia diferencias de criterio. Con datos del 2002 que pueden haber mejorado, se constatan desigualdades en la cobertura de las mamografías. Aragón sólo alcanzaba en esa fecha una cobertura del 61,2 y Baleares del 74,2 frente a 13 comunidades donde existía para el cien por cien. Tampoco hay igualdad en las edades que tienen que tener las mujeres para las exploraciones; 12 regiones las inician a los 50 años y cinco a los 45, mientras algunas los terminan a los 65 años y otras a los 69. Cumplir con los compromisos España quiere cumplir sus compromisos de Kioto, que establecen que las emisiones sólo pueden aumentar un 15 por ciento respecto a 1990, aunque en la actualidad ya sobrepasan el 40 por ciento. Para ello colaborará con países del centro y este de Europa en los mecanismos de aplicación conjunta y seguirá promoviendo los mecanismos de desarrollo limpio en América Latina. Aizpiri calificó la Cumbre de Montreal de paso adelante trascendental por incorporar a Estados Unidos en el diálogo sobre cambio climático, abrir la puerta a compromisos voluntarios de reducción de emisiones de países en vías de desarrollo y aprobar un régimen de cumplimiento que asegura la entrada en funcionamiento del protocolo. La UE aprueba una polémica directiva de productos químicos LAURA VILLENA. SERVICIO ESPECIAL BRUSELAS. La controvertida directiva europea que persigue la regulación, autorización y evaluación de 30.000 productos químicos, conocida como Reach fue aprobada ayer finalmente por los Veinticinco. Esta normativa ha nacido en medio de la disputa enarbolada por la industria química, que pretende defender sus intereses de una normativa excesiva, y las organizaciones medioambientales, decepcionadas por la falta de regulación de sustancias persistentes y bioacumulables que no serán controladas por esta directiva y que son una amenaza para la salud y el medio ambiente. Otro punto de discordia es la autorización de productos químicos, cuya sustitución por otros alternativos en caso de ser excesivamente peligrosos no será una prioridad, según la nueva normativa. España ha alcanzado sus expectativas con la exclusión del cemento del registro, aunque la cal y el yeso sí serán evaluados. El ministro de Industria, José Montilla, se mostraba satisfecho por la nueva directiva europea, que protegerá el medio ambiente y la salud