Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES 13 12 2005 Nacional 15 LA POLÉMICA TERRITORIAL EL DESAFÍO DEL ESTATUTO CATALÁN CiU certifica en el Senado su luna de miel con el PSOE al no vetar los Presupuestos ABC MADRID. El Pleno del Senado rechazó ayer sendas propuestas de veto al proyecto de Ley de los Presupuestos Generales del Estado de 2006. Una había sido presentada por el Grupo del PP, mayoritario en la Cámara alta; y otra, a título individual, fue defendida por el senador de EA José Ramón Urrutia. Este año, CiU no vetó los Presupuestos, algo que sí hizo el año pasado, lo que motivó que las primeras cuentas públicas del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero regresasen al Congreso sin el aval del Senado. Este año, CiU, cuyas relaciones con el Gobierno de Zapatero han mejorado sensiblemente respecto a doce meses atrás, se ha abstenido, de forma que ha impedido que prosperara la pretensión del PP de vetar las cuentas. Los 119 votos de ayer del PP en el Senado no fueron suficientes contra los 124 votos del resto de los Grupos y las 6 abstenciones de los senadores de CiU. El veto habría prosperado con un mínimo de 130 parlamentarios. El senador del PP Juan Pablo Sánchez, encargado de defender las tesis de su partido, pidió la retirada de los Presupuestos ante su falta de rigor en un escenario macroeconómico incoherente, expansivo y cargado de deficiencias El portavoz socialista, Joan Lerma, defendió por contra que los Presupuestos amplían el modelo español de crecimiento aprovechando el potencial de la economía nacional Pasqual Maragall, flanqueado por Manuela de Madre y Miquel Iceta, presidió la ejecutiva del PSC EFE El Pacto del Tinell, que hoy cumple dos años, dio origen al gobierno tripartito en Cataluña y fijaba la reforma del Estatuto como objetivo prioritario. Pero lo que los socialistas concebían como una herramienta contra el PP, es hoy la mejor munición para los populares Dos años atados al Estatuto POR IVA ANGUERA DE SOJO BARCELONA. Hace hoy dos años Pasqual Maragall renacía de sus cenizas tras firmar en el Salón del Tinell de Barcelona el primer acuerdo de gobierno entre socialistas, ecosocialistas y republicanos que permitiría arrebatarle la Generalitat a CiU. Un acuerdo que maniataba en no pocos sentidos al presidente de la Generalitat y que fijaba como principal objetivo una reforma del Estatuto de Autonomía concebida como arma de batalla política contra el Partido Popular. En ese momento, diciembre de 2003, los populares gobernaban con mayoría absoluta en España y en Cataluña se leía el ascenso imparable de ERC- -a costa de CiU y PSC- -gracias a su oposición al Gobierno de José María Aznar. Nadie, excepto quizá Pasqual Maragall, confiaba en una victoria socialista el 14 de marzo y en ese escenario fue en el que José Luis Rodríguez Zapatero se comprometió a aprobar el Estatuto que venga de Cataluña Ese contexto político es también la clave de la cláusula que excluye pactos con el PP para entrar a formar parte del Gobierno catalán, una condición republicana para justificar su rechazo a CiU- -que llevaba dos legislaturas pactando con el PP- -que recientemente tanto Maragall como Carod han reconocido que fue un error En ese momento, el acceso del PSC al Gobierno catalán, aunque fuera tras haberse visto derrotado de nuevo por CiU y quedando por tanto en manos de Esquerra, era una baza para Zapatero, una victoria pírrica pero imprescindible tras perder Madrid en manos de Esperanza Aguirre. Sin embargo, apenas dos meses después las cosas empezaban a torcerse con la noticia, avanzada por ABC, de que Josep Lluís Carod- Rovira había mantenido contactos con la dirección de ETA. El encuentro en Perpiñán forzó el primer enfrentamiento real entre Zapatero y Maragall, cuando el secretario general del PSOE tuvo que echar mano de todo el peso del partido para conseguir del presidente de la Generalitat una sanción a Carod. Aunque fue necesaria la declaración de una tregua parcial de ETA en Cataluña, un mes después, para que el líder de Esquerra abandonara el Ejecutivo presidido por Maragall. El caso Carod acabó con la hasta entonces idílica luna de miel entre Maragall y Zapatero, una relación que sufriría nuevas crisis con la formación del Gobierno tras el 14- M- -el PSC El encuentro de Carod con ETA acabó con el especial idilio entre Rodríguez Zapatero y Pasqual Maragall exigió la presencia de su primer secretario, José Montilla, en el Ejecutivo- -o la crisis del valenciano, por la que Maragall amenazó incluso con tomar medidas legales contra el Gobierno de Zapatero. Pero la piedra en el zapato de las relaciones entre Gobierno y Generalitat, entre PSC y PSOE, ha sido sin duda la reforma del Estatuto catalán. Una reforma en la que CiU y Esquerra han conseguido imponer un sello nacionalista inasumible para el socialismo español, mientras los socialistas catalanes hacen de la financiación su particular batalla. Así, el proyecto concebido como herramienta de oposición al PP se ha convertido en la mejor munición de los populares contra el PSOE y el Gobierno de Zapatero, especialmente después de que la larga y tortuosa negociación en Cataluña desembocara en texto rechazado por una amplia mayoría dentro del partido socialista. Duran celebra como un acto de justicia el archivo del caso Pallerols ABC BARCELONA. La titular del juzgado de instrucción número 9 de Barcelona, Silvia López, ha archivado provisionalmente el denominado caso Pallerols sobre la presunta financiación ilegal de UDC a través de fondos europeos para cursos de formación ocupacional, según informaron ayer fuentes judiciales. Tras conocer la decisión de la juez, el líder de Unió, Josep Duran Lleida, calificó de acto de justicia el archivo de la causa porque después de seis o siete años de instrucción han descubierto que no ha habido responsabilidad alguna de UDC en este caso y mostró su alegría por el reconocimiento de la inocencia de los diputados Josep Sánchez Llibre y Pere Grau.