Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4 Opinión MARTES 13 12 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil EDUCACIÓN INTEGRAL A progresiva integración de la población de origen inmigrante ha provocado la paulatina modificación de un paisaje social que tiene en las aulas uno de sus escenarios más representativos. En la última década, el alumnado extranjero se ha multiplicado en España por diez, hasta rozar la cifra del medio millón de estudiantes inmigrantes matriculados, este curso, en la enseñanza no universitaria, niños y adolescentes que tratan de buscar su sitio en una sociedad nueva y que- -frente a la fallida receta del multiculturalismo- -acuden a la escuela para educarse en los valores de la democracia occidental. El respeto a la diferencia no es incompatible con un proceso cultural en el que, sin complejos, han de dominar los fundamentos de la sociedad que acoge, educa e integra. L ANTONIO ZARZALEJOS TRISTE ANIVERSARIO DE UN GRAN PACTO ACE cinco años, PP y PSOE convinieron lo que, con un reduccionismo injusto, se ha llamado Pacto Antiterrorista y que fue, como indica su denominación oficial, un Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo. Dicho acuerdo fue el segundo consenso más importante alcanzado entre las fuerzas políticas españolas, después de la Constitución de 1978. Y también, como la de ésta, su finalidad fue llevar la libertad allí donde no la había, al País Vasco. Por eso, su objetivo era la derrota de la estrategia terrorista lo que significaba que PP y PSOE habían marcado el punto de inflexión necesario para que el Estado doblara el pulso a ETA e iniciara la senda de lo que hasta ahora se tenía como una victoria segura e incondicional sobre los terroristas. Fue entonces cuando el Estado español dispuso, por vez primera, de una auténtica política antiterrorista, dirigida tanto a la detención y puesta a disposición judicial de etarras como al desmantelamiento de las colonias de ETA en las instituciones vascas, que se hallaban amparadas por una débil concepción de la democracia y el Estado de Derecho. La unidad democrática tomó nombre y apellidos en aquel pacto- -bien aprendido el fracaso del de Ajuria Enea- -y desbarató la estrategia nacionalista de mantener secuestrado social y políticamente al socialismo vasco, alumbrando al mismo tiempo un constitucionalismo inédito, tanto por la fuerza de su mensaje como por su transversalidad entre izquierda y derecha. Dicho de forma llana, el Acuerdo de 2000 entre PP y PSOE fue la emancipación definitiva del Estado frente al terrorismo. Así fue cómo, en apenas tres años, el Estado se rearmó legalmente, rompiendo la impunidad de la izquierda proetarra, sin que se produjeran las sombrías consecuencias que algunos anunciaron si se ilegalizaba el entramado batasuno. Se aprobaron leyes que protegían a los ediles, que castigaban la kale borroka como terrorismo, que aseguraban el cumplimiento efectivo de las condenas y que amparaban, por fin, a las víctimas. PP y PSOE llevaron juntos a Bruselas esa nueva política antiterrorista y la Unión Europea respondió cancelando los viejos prejuicios sobre la democracia española y llevando a ETA- -y luego a sus terminales pseudopolíticas- -a la lista europea de organizaciones terroristas, mientras aprobaba la euroorden de detención y entrega y privaba a los etarras de cualquier apariencia de legitimidad. H La lectura de aquel gran Acuerdo de 2000- -más eficaz para acabar con ETA que la Declaración de Downing Street para terminar con el IRA- -produce hoy nostalgia y una profunda preocupación. El cambio producido tras el 14- M ha dado paso a un repudio socialista de aquella política antiterrorista, cuyos efectos pagan hoy la unidad democrática, la Ley de Partidos Políticos y el propio Acuerdo de 2000. Las descalificaciones del PSOE hacia todo aquél que se limita a leer los comunicados de ETA no enmiendan la realidad de que los terroristas que antes amenazaron a los redactores del Acuerdo hoy celebran constantemente su defunción. Arnaldo Otegi encarna, mejor que cualquier análisis político, el cambio de signo producido en la política contra ETA. Procesado por pertenecer a ETA en grado de dirigente, portavoz de una formación ilegalizada por estar integrada en una organización terrorista, dos veces condenado por los tribunales de Justicia, promociona su libroentrevista, en el que se permite desvelar la trastienda socialista de los últimos años, empañando la sinceridad que se presumía en la actitud del PSOE cuando apoyaba al Gobierno del PP con supuestas conversaciones secretas con Batasuna, mientras ETA mataba y Otegi y compañía se negaban a condenar sus crímenes. Entonces era fácil para el PSOE apoyar la política antiterrorista de Aznar, porque estaba pactada con los socialistas y porque estaba dando unos frutos hasta entonces desconocidos. En este año y medio largo se habrán detenido a doscientos presuntos etarras, como decía el ministro del Interior. El problema es que sólo se detiene a etarras, mientras ETA está reconstruyendo todo su entramado político. Todo un viaje al pasado. Lo que el Pacto de 2000 excluyó de la contienda partidista fue las políticas para acabar con el terrorismo Pero no es esto lo que ahora se discute, sino una política gubernamental que ha sustituido la derrota de ETA por el final dialogado y un discurso en el que la palabra justicia ha desaparecido. Después de un año de experimentos con todo lo referente al País Vasco, el Gobierno tiene ante sí unos resultados que le impugnan políticamente. ETA es la llave del Gobierno y del Parlamento vascos; se ha derogado de facto la Ley de Partidos y la Fiscalía General del Estado exhibe una ambigüedad manifiesta que a menudo alimenta las aspiraciones de los violentos. Triste aniversario de lo que fue un gran pacto constitucional por la libertad. Gibran Tueni EPA LA MECHA DEL LÍBANO M REGRESO AL PASADO UANDO un Gobierno que afirma haber extendido derechos, mejorado pensiones y becas y adecentado la democracia se ve en la necesidad de poner en marcha una campaña de información para vender el balance de sus logros, o bien el balance no es tan bueno o bien los ciudadanos son unos ingratos. Como éste es un Gobierno que se comprometió a escuchar a la sociedad, lo más probable es que su campaña de imagen responda al veredicto de unas encuestas que no sólo no hablan bien de este año y medio largo de mandato socialista, sino que reflejan registros desconocidos de desconfianza por el futuro del país. Sin embargo, los primeros actos de la campaña de imagen del Gobierno han consistido en una vuelta del PSOE a sus tiempos de oposición, porque su argumento favorito no está siendo la explicación de su gestión sino un ataque sistemático al Partido Popular, sincronizado con oportunas filtraciones sobre el accidente del Prestige y la participación de España en Irak. La opción de que el Gobierno haga de oposición a la oposición es legítima, IENTRAS un nuevo informe de la ONU confirmaba la implicación de sirios y libaneses en el asesinato del ex primer ministro Rafik Hariri, el diputado y periodista libanés Gibran Tueni, conocido por su firme oposición a la intervención siria en su país, moría ayer en un atentado en Beirut. Defensor de la independencia y de la soberanía del Líbano, el asesinato de Tueni coloca al Gobierno de Damasco en el centro de todas las miradas y enciende aún más el paisaje político y social de una nación en permanente estado de emergencia. La muerte de Tueni, una de las voces más incómodas para Siria, sitúa al Libano en una peligrosa encrucijada. Reivindicar el derecho a la libertad y a la independencia se ha convertido en un ejercicio de alto riesgo. C pero muy pobre, y revela varios problemas para el PSOE. El primero es que demuestra no tener un mensaje propio y actual para ofrecer a los ciudadanos, después de haber agotado la pirotecnia de los primeros meses. El segundo es que degradala acción política hasta niveles impropiosde una democracia deliberativa, en la que las urnas filtran periódicamente las responsabilidades políticas de sus representantes y gobernantes, de toda época y no sólo de los últimos ocho años. Eltercero es que el recurso al pasado es un arma de doble filo, porque pasado tienen todos los partidos y porque, por más que se suba el volumen de la descalificación (utilizada hasta la saturación por el PSOE) a los ciudadanos les preocupa el presente y sus muchas incógnitas, tales como el futuro de la Constitución, la continuidad nacional de España, el modelo de sistema educativo, los espejismos sobre ETA o tragedias muy recientes de las que aún no se tiene respuesta adecuada. Pero de estas incógnitas el Gobierno no habla en su apremiante campaña de recuperación de imagen. GIGANTE CHINO A OCDE certificó ayer el auge imparable de China como primera potencia mundial en exportación de bienes de tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) Fuera de sus fronteras, la nación asiática vendió productos como teléfonos móviles, ordenadores o cámaras digitales por valor de 153.000 millones de euros, desbancando de lo alto del ranking a Estados Unidos. En su particular batalla comercial, Pekín se impuso a Washington: Estados Unidos fue el receptor del 27 por ciento de los bienes tecnológicos exportados por China. Las cifras determinan la anchura de las espaldas de un gigante que no se detiene. L