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10 LUNES 12 12 2005 ABC Nacional El Consejo de Estado deja en manos de Zapatero la decisión sobre la reforma de la Constitución En su informe sobre los cambios de la Carta Magna, que acabará en enero, no hará propuestas concretas admiten que todo habría sido más fácil si el Gobierno le hubiera remitido un anteproyecto sobre las modificaciones que pretende CRISTINA DE LA HOZ MADRID. El Consejo de Estado tiene previsto terminar su informe sobre la reforma constitucional en el plazo de unos dos meses. Así, a finales de enero, el Ejecutivo podría tener sobre la mesa el documento, previo paso por el pleno del propio Consejo, que tendrá que dar el visto bueno a la propuesta. Sin embargo, no parece que el Consejo- -supremo órgano consultivo- -esté dispuesto a hacer el trabajo que le correspondería al Ejecutivo. Porque, si bien cuestiones como la modificación del artículo que regula el derecho de sucesión a la Corona o la incorporación de la denominación del nombre de las Comunidades pueden ser de carácter más técnico, la reforma del Senado es de gran complejidad y responde a una decisión política, ya que en la Cámara Alta se sostiene también el modelo que consagra la Constitución. En el Consejo de Estado admiten que todo habría sido más fácil si el Gobierno les hubiera remitido un anteproyecto sobre las reformas pretendidas y no poco más de un enunciado, un listado, con los cuatro compromisos que expresó el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en su debate de investidura. Ante esta falta de exactitud, el órgano consultivo hará un informe sin entrar en propuestas concretas, dejando la pelota en el tejado del Ejecutivo, que es, en definitiva, el que tiene que tomar las decisiones políticas, según ha podido saber ABC de fuentes del Consejo. Será un informe mesurado, sin estridencias, porque ningún miembro del Consejo está loco aducen las mismas fuentes consultadas. Derecho internacional y comparativa entre los modelos bicamerales de otros países de nuestro entorno (desechando el modelo alemán, no aplicable por tratarse de un país federal) serán la esencia del informe, sin apostar por fórmulas específicas pero sí contemplando las distintas facetas del asunto que se trate, como pueden ser, en el caso del Senado, el sistema de elección de senadores, el derecho de veb En el alto órgano consultivo Las cuatro reformas El Consejo de Ministros, en su reunión del 4 de marzo, acordó remitir al Consejo de Estado un documento de treinta y nueve folios en el que tras indicar que ninguna sociedad madura pone en duda la vigencia de sus valores fundamentales apela a que los textos constitucionales no pueden pretender ser definitivos La consulta se centra en cuatro propuestas de modificación que ya expuso Rodríguez Zapatero en su debate de investidura. Eliminar la prevalencia masculina en la sucesión a la Corona. La condición que se establece en este punto es la de salvaguardar expresamente los derechos del actual Príncipe de Asturias Incorporar el nombre de las Comunidades autónomas. Llamativa resulta la ausencia total de referencias a la posibilidad de cambiar de denominación a las Comunidades. Es más, de la lectura del informe gubernamental cabe concluir que Zapatero no prevé cambios en este sentido. Reforma del Senado. El Ejecutivo interroga al Consejo sobre la composición más idónea del Senado para expresar la representación de los intereses regionales o las funciones que debe ejercer como cámara territorial. Mención a la Constitución Europea. El hecho de que haya sido rechazada en países como Francia y no haya entrado en vigor, hace posiblemente innecesaria esta reforma. Zapatero con Lavilla durante la toma de posesión de Rubio Llorente to, el grado de participación en la potestad legislativa, la composición más adecuada o su posición institucional. El Consejo dejará así la pelota en el tejado del Gobierno respecto a una reforma que es uno de los ejes fundamentales del compromiso de Zapatero, pero que salvo en el capítulo referido a la sucesión a la Corona, tiene pocos visos de prosperar al no contar con el apoyo del PP. Los populares han vinculado su respaldo a un pacto global que incluya las reformas estatutarias, condición que no acepta Moncloa. El presidente del Consejo de Estado, Francisco Rubio Llorente, invitó el pasado 18 de octubre al líder del PP, Mariano Rajoy; al portavoz popular en la Comisión Constitucional del Congreso, Federico Trillo, y a la responsable de Política Autonómica, Soraya Sáenz de Santamaría, a la sede del órgano consultivo para recabar su opinión. La impresión que sacaron entonces los interlocutores del PP es que se tratará de un documento muy abierto, también bastante sensato, habida cuenta de que entre los ponentes está el ex presidente del Congreso Landelino Lavilla, quien, por cierto, mantuvo una larga y animada conversación con Alfonso Guerra en el Congreso el día del 27 aniversario constitucional. Comisión de estudio La comisión de estudio encargada de la reforma constitucional está formada además de por Rubio Llorente y Landelino Lavilla, por el secretario general del Consejo, José María Martín Oviedo y por los consejeros Miguel Rodríguez- Piñero, Carlos Carnicer Díez, Joaquín Fuentes Bardají, Rafael Gómez- Ferrer y Pedro Cruz Villalón. Dicha comisión de estudio analizará la propuesta de los ponentes para elevarla posteriormente al pleno del supremo órgano consultivo. Para que dicho informe prospere, deberá ser aceptado, al menos, por la mayoría simple del pleno del Consejo. Cabe recordar que en el mismo tendrá voz y voto el ex presidente del Gobierno José María Aznar, que tomó posesión como miembro del Consejo de Estado el pasado 21 de abril con el afán de hacer que prevalezca, por encima de las orientaciones políticas propias de cada Gobierno, la continuidad histórica de España Rubio Llorente ya ha ido adelantando su posición sobre algunas de las reformas, aunque siempre ha dicho hablar como jurista y experto constitu- El PNV tercia para pedir más derechos forales El PNV no descarta reclamar un cambio en la Disposición Adicional Primera de la Constitución para permitir un mayor margen de actuación en relación con los derechos forales. En una entrevista concedida a Ep, Erkoreka reitera que el PNV considera que los cuatro puntos que el Gobierno quiere cambiar en su reforma constitucional no serían en absoluto suficientes ya que su desacuerdo con la Carta Magna tiene raíces más profundas y afecta a cuestiones nucleares más importantes del propio texto constitucional Lo que sí podría ser suficiente sería reformar la Disposición Adicional Primera de la Constitución, referida a los derechos históricos de los territorios forales, entendiendo como tales sólo los vascos. A su juicio, una pequeña reforma que abriese más la posibilidad de ejercer y de actualizar esos derechos históricos y redujese las limitaciones que establece la disposición adicional, cuando habla del marco de los estatutos, podría ser suficiente