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34 Internacional DOMINGO 11 12 2005 ABC Lo más grave desde Tiananmen El incidente de Dongzhou, con independencia de la cifra real de muertos, es ya el más grave registrado desde la matanza de la plaza de Tiananmen, en 1989, en la que el Ejército aniquiló a cientos de universitarios que se concentraron en el centro de Pekín exigiendo reformas democráticas. La Policía Armada Popular- -cuerpo de elite formado por el Gobierno tras la matanza de Pekín, provocada por soldados sin experiencia como antidisturbios- -tampoco ha dudado en recurrir a sus armas de fuego contra los manifestantes, como ocurrió hace cuatro años en los enfrentamientos interétnicos que sacudieron la provincia de Shandong. La Policía china mata a una veintena de manifestantes en una revuelta popular Tras el incidente, sin aclarar, permanecen desaparecidas varias personas PABLO M. DÍEZ. CORRESPONSAL PEKÍN. A pocas horas de que China muestre al mundo su cara más abierta y desarrollada como anfitriona de la cumbre de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que se abre el martes en Hong Kong, al régimen comunista le ha estallado una grave revuelta popular que pone de manifies- to, paradójicamente, los abusos de poder y las injusticias de este sistema totalitario. Para más inri, los disturbios tienen lugar en Dongzhou, un pueblo de la provincia de Guangdong (Cantón) muy próximo a la ex colonia británica de Hong Kong. El pasado martes, allí se libró una auténtica batalla campal en la que más de un millar de vecinos se enfrentaron a la Policía Armada Popular, un cuerpo paramilitar formado por antiguos soldados, en uno más de los numerosos levantamientos que sacuden últimamente el mundo rural del gigante asiático. En plena refriega, en la que los manifestantes llegaron a lanzar cócteles molotov, los agentes abrieron fuego contra la multitud y mataron a varias personas. Aunque Amnistía Internacional denunció que había al menos cuatro fallecidos, los vecinos de Dongzhou elevan las bajas a una cifra de entre 20 y 30 personas, a las que habría que sumar varios desaparecidos. Con dicha movilización, los habitantes del pueblo protestaban contra de lo que consideran miserables indemnizaciones que el Gobierno les ha pagado como compensación por la construcción de un parque eólico en la zona, y por la prohibición impuesta de pescar en un lago cercano. Estos casos son cada vez más habituales en China, donde el año pasado se contabilizaron 74.000 revueltas populares, más o menos importantes, originadas principalmente por la expropiación irregular de las tierras de los campesinos, que ha afectado a unos 40 millones de personas. Radicalización de las protestas Debido a estas flagrantes arbitrariedades y a las cada vez mayores desigualdades sociales entre ricos y pobres y entre el mundo urbano y el rural, las protestas se han radicalizado y amenazan la estabilidad del propio régimen comunista. Para evitar que cunda este peligroso ejemplo, Pekín no sólo ha censurado la noticia en los medios estatales, sino que ha enviado también a Dongzhou a centenares de agentes que mantienen rodeado el pueblo, situado a las afueras de la ciudad de Shanwei. Así lo reflejan las fotos publicadas ayer por el periódico de Hong Kong South China Morning Post, que mostraban a los miembros de la Policía Armada Popular vigilando el municipio y fuertemente pertrechados tras sus escudos. Además, y según explicó a ese diario un familiar de una víctima, el Gobierno intenta ocultar los hechos y nos ha ofrecido dinero si renunciamos al cadáver Mientras tanto, otros parientes incluso se arrodillaron delante de los agentes suplicando por los cuerpos sin vida de varios manifestantes aniquilados en la revuelta. Dentro del pueblo, algunos de los habitantes entrevistados por las agencias internacionales de información han denunciado el estado de sitio que padecen y han lanzado un mensaje de auxilio. Por favor, vengan a salvarnos reclamó una niña de 14 años temerosa por la tensa espera que se vive en Dongzhou, donde la violencia podría volver a desatarse en cualquier momento.